If you can’t dance it’s not my algorithm – breve relato sci-fi


Collage _ algo amateur _ con Jaleo, de John Singer Sargent (1882), robots soviéticos del cuento infantil “Your Name? Robot” (1979, fuente: @sovietvisuals) y fragmento del sound wall de los Greatful Dead / ingeniero Owsley Bear Stanley, foto de Lewis S, ca. 1974.

José Pérez de Lama / v.alfa 2

Me acordé que tenía en un cajón (digital) esta historieta que había escrito para pensar un proyecto de investigación con mis amigos Pablo de Soto y Javier Toret, entre otros, sobre la vida urbana y el gobierno algorítmico. La releí y me siguió pareciendo simpática… Me tomé la libertad de meter a algunos amiguetes en la historia. ¡Espero que no les parezca mal!

If you can’t dance, it’s not my algorithm

Si no se puede bailar, no es mi algoritmo

Desde algún universo (4+x)dimensional pueden verse todos los tiempos de forma simultánea. Ada SimPo recuerda aquella década feliz de los 50. En realidad, para much*s, la niñez es siempre un espacio-tiempo feliz, el paraíso perdido que decía el poeta roteño… Dancing to the algorithms of life! Pero ahora, en el recuerdo bastardillo del cuerpo y lo aprendido a posteriori, intuye que aquellos años habían sido un tiempo de mejor-vivir también para los adultos. Quizás. Hasta que dejaron de funcionar los algoritmos de Bateson…

De aquellos años recuerda hoy a Antoñita La Niña de los Algo-ritmos, Antoñita la de la Tomasa, que como su madre llamaba la atención por su ritmo y su gracia. Gracia como en machines of loving grace, __ porque se decía que Antoñita era hija de Tomasa y de algún espíritu santo, pero tipo constructo de software. Se decía, pero no se le daba demasiada importancia. Había mucho cyborg-hippy en aquellos años… Luego de adultos fueron como los acid-heads del siglo XX: gente pacífica, bondadosa, soñadora, algo artista… la gente de Bateson, que durante un tiempo organizaron el mundo para hacerlo más habitable y amable. Aunque como todas las cosas humanas, aquello duró lo que duró, unas par de décadas.

Los algoritmos de Keynes-Bateson, por su nombre completo, fueron una solución temporal a la crisis del Antropoceno; __ que se detuvo durante algún tiempo: ya se sabe, el cambio de la composición química de la atmósfera, la acidificación de los océanos, la cuarta o sexta extinción masiva de la vida en el planeta, etc., producto de la civilización capitalista, – por poner alguna etiqueta. Los algoritmos acabaron durante aquellos años con lo que en su día McKenzie Wark había llamado el escándalo de la escasez: en el planeta y en nuestro estado de desarrollo tecno-científico había más que suficiente para que todos sus habitantes, – humanos y no humanos -, pudieran get-along together, y disfrutar de una buena vida, al menos en lo material.

Algunos ajustes en la circulación global de capital, y el equilibrio entre producción y reproducción social, la transición casi-total a nuevas formas de energía – renovables y fusión atómica -, la evolución hacia prácticas de más autogobierno local y cooperación en federaciones de múltiples niveles. Y claro, los ciclos vitales-históricos que enterraron a la generación obsesionada con el poder y el dinero… Poco más.

Cierto es que hubo algunas personas de gran influencia, como Susana MB, Brett Scott, Ann Pettifor, Yanis Varoufakis, David Cuartielles, Guiomar Rovira, Irene F, Javier Toret, Pablo StringFigures o Ada Colau, por mencionar sólo a unas pocas, que ocuparon sitios de responsabilidad en instituciones globales relevantes, políticas, financieras y tecnológicas, todo esto tras el final de la II Guerra de Corea. También las comunidades del software libre y FLOS-CE hicieron un trabajo de worlding, en plan hormiga o bacteria, que no fue tan llamativo aunque resultase fundamental. Pero el capitalismo de principios del siglo XXI se acabó, sobre todo, porque había conseguido aburrir a la mayoría de la población mundial.

La abundancia de aquellos años, aunque fuera más bien austera, hizo que todo fuera mejor. Ya se sabe: cuando todo el mundo puede vivir razonablemente bien, los conflictos se suavizan, la gente es libre para disfrutar de sus propias vidas: el amor, – los jóvenes y los románticos -, ocuparse de la vida cotidiana y los hijos, arreglar sus ciudades y casas, sembrar jardines o huertos, estudiar, aprender e investigar algunos, mantener y cuidar el mundo delicado, – en eso sí que tenían todos la obligación de ocuparse…

Uno de los grandes avances que permitió Keynes-Bateson, al menos para muchos, – fue que, para cubrir las necesidades de la vida y del buen funcionamiento social, sólo había que trabajar 3 o 4 horas al día en el sentido más tradicional, bíblico, del término: lo del sudor de la frente.

El otro feature de aquellos años fue que la burocracia desapareció radicalmente. Eso no se sabe bien cómo se logró, la verdad. También la TV; ocurrió como con el capitalismo; la gente tenía mejores cosas que hacer y simplemente dejó de verla. Ada SimPo recuerda también muchas cooperativas y muchos espacios-recursos que se gestionaban como commons, procomunes y cosas así. En realidad, aquello era lo que más tiempo ocupaba, organizar las cosas, algo que se hacía entre tod*s, en plan asambleas, grupos de trabajo con cargos temporales – como una especie de mix entre el 15M, la filosofía práctica zapatista y las comunidades de vecinos. Y aunque en cada lugar se probaban soluciones tecnológicas en las que se depositaban muchas esperanzas, al final siempre había que dedicarle tiempo, hablar mucho, pensar, negociar, convencer, ceder en algunas cosas, probar diferentes alternativas, no ser demasiado maximalistas… Todo era, desde luego, un poco lento, y no siempre salía bien. Quizás por ahí fue una de las vías por la que se acabaron aquellos años de mejor-vivir.

También contribuiría, claro, la tendencia natural al laissez faire – al dejar hacer, – a otros -, al dejarse llevar. Y bueno, la leyenda que propaga WikiLeaks – aquello de Assange que continúa como fuente de referencia casi un siglo después – es que la black-black-hacker-guard de la Universidad de Chicago y de la Trump-Putin University de Silicon Valley nunca dejó de atacar los algoritmos de Keynes-Bateson. Hasta que consiguieron introducir mutaciones que hicieron, – al principio imperceptiblemente, y más adelante con efectos evidentes -, subvertir el funcionamiento de la red. Es lo que tienen las redes vivas de algoritmos; no son estables. Otro campo de batalla más. Algo así como lo que pasó con el Estado de Bienestar de mediados del siglo 20 en los países occidentales. O en las historias de Kropotkin sobre el final de las sociedades cooperativas medievales.

Durante aquellos años de mejor-vivir, los más descontentos, muchos de los que habían ocupado posiciones de poder y privilegio durante el final del primer Antropoceno, y sus herederos, habían estado maquinando en sus guaridas, y de pronto, de nuevo, habían recuperado el poder: “la abundancia era aburrida, la vida carecía de épica, el homo sapiens había renunciado a dominar la Naturaleza, el mérito no tenía suficiente recompensa, los niveles de vida se había estancado”, and so on… Lograron convencer a la gente de eso, a la vez que infiltraban los algoritmos con black-code.

Ya se ve que tener que hacer poemas de la puta nada, como decía el otro gaditano, no es tarea fácil. Tener, cada cual, que inventarse la propia vida. Es más sencillo que los objetivos y los medios nos vengan dados: el pago de la hipoteca, conseguir el contrato-pelotazo, los hijos-inversión-objetos-de-consumo, comprarse el (pen)último modelo de coche o de smartphone, hacer el viaje más exótico…

Los años de jubileo se acabaron pronto. Pero quedaron los lipstick traces, y otra generación volverá a empezar. Aunque tenga que ser en otro planeta. En fin, como decía Donna Haraway, siempre habrá wins to world.

#referencias…  algo vagas…

Keynes, 1929, Economic Possibilities for Our Grandchildren

Bateson, 1970, Form, Substance, and Difference

Bifo, 2017, Futurability

Richard Brautigan, 1967, All Watched Over by Machines of Loving Grace

Haraway, 2016, Staying with the Trouble. Making Kin in the Chthulucene

Kropotkin, 2016 [1902, 1920], El apoyo mutuo. Factor de evolución

Grail Marcus, 1989, Lipstick Traces. A Secret History of the 20th Century

Pettifor, 2016, The Production of Money

Brett Scott, 2013, The Heretic’s Guide to Global Finance. Hacking the Future of Money

Anna Tsing, 2015, The Mushroom at the End of the World. On the Possibility of Life in Capitalist Ruins

McKenzie Wark, 2004, A Hacker Manifesto; 2015, Molecular Red

Anuncios

Bifo / Futurability (iii): autonomía del General Intellect y universidades; la artista, la ingeniera y la economista

Imagen: “Félix (Guattari) et Bifo, 1978”. Fuente: http://anarquiacoronada.blogspot.com.es/2013/11/de-las-representaciones-las-tramas.

Extracto de Franco Berardi Bifo, 2017, Futurability. The Age of Impotence and the Horizon of Possibility, Verso, Londres Nueva York; pp. 210-213 & 218-221

Traducción y comentario de José Pérez de Lama / 14/04/2018

Un tercer fragmento del libro de Bifo, que ya habréis notado que me ha impresionado mucho. Pero ya voy a tener que parar porque en algún momento deberán traducirlo y no es plan… Si os queréis saltar mi pequeño rollo introductorio id directamente el siguiente título en negrita.

Estos pasajes son ya de casi el final del libro y me han gustado particularmente porque plantea finalmente el dilema entre sumisión y autonomía del conocimiento a/de los algoritmos y el código económico-capitalistas.

En la primera parte me gusta especialmente la reflexión sobre la autonomía del general intellect: sin autonomía del conocimiento – que en mi entorno (universitario) se declina como meritocracias, anecas, competición -, para Bifo, no hay más alternativa que la reproducción y ampliación del sistema-maraña actual. (Maraña,tangle en inglés, que no traduce demasiado bien, es el concepto que propone Bifo para describir hoy, lo que otros llamarían sistema, red o máquina). Según este punto de vista, las luchas y resistencias universitarias no son una cuestión menor o gremial sino un territorio clave para la definición del próximo futuro. “En la transformación neoliberal del proceso educativo – se encuentra el peligro definitivo de la desertificación del futuro de la humanidad.” – suena un poco milenarisita, tal vez. Aún así no deja de sorprenderme la mansedumbre con que la mayoría de mis compañeros universitarios se han adaptado a esta nueva ecología distópica… Hay tan pocos insumisos… Creo que aquí Bifo explica bien porque yo intento serlo (insumiso). Aunque creo que nadie me comprende. __ ¡Buaaaa…! Me parezco a alguno al que no me gustaría parecerme…

En la segunda parte, Bifo propone a modo de fábula tres figuras: artista, ingeniero y economista, que considera como las protagonistas en esta lucha por el control del saber colectivo – que como ha desarrollado previamente considera el elemento clave de las fuerzas de producción en lo que el llama semiocapitalismo: lo de ahora. En otros tiempos a estas figuras se las habría llamado “sujetos revolucionarios” – a las dos primeras… Los economistas, mis socios en este blog, salen mal parados en la fábula…

Como resumen, quizás, provisional: Bifo, como buen amigo de Guattari (ambos en la foto de arriba), sitúa la clave del conflicto frente a la dominación capitalista en los códigos/patrones (¿mentales? esa duda tengo…) que enmarcan y limitan nuestra interacción social y con el mundo. Esto de los códigos ocurre ahora más que nunca en el mundo de las redes y máquinas digitales: lo que en otros lugares aborda como gobierno algorítmico y automatización. La perspectiva de reescribir el código y apropiarse de las máquinas, – en un sentido amplio del término máquina -, le parece a Bifo actualmente… inconcebible. Aún así, la idea del libro es explicar que la posibilidad aún existe, está inscrita en nuestros presente, dice. Sería un trabajo que necesitaría de nuevas composiciones entre artistas-filósofos-científicos e ingenieros, necesitaría de la invención de un mundo que aún no existe, y que ahora no somos (aún) capaces de imaginar… 

“Lo inconcebible es el lado oscuro de la gigantesca vibración contemporánea…” [237] “La línea de fuga de lo inevitable es lo inconcebible: lo que somos actualmente incapaces de concebir, de imaginar y, por tanto, incapaces de ver.” [236]

A partir de aquí sigue la traducción del texto de Bifo sin comentarios:

1/ El sometimiento neoliberal del conocimiento. La meritocracia es el semillero de la precariedad [pp. 210-213]

En la segunda parte del siglo XX, la educación de masas otorgó una base real al principio teórico de la movilidad social. Los hijos de los proletarios pudieron acceder a la universidad y ejercer profesiones liberales. Esto ocurría por primera vez a gran escala, y no estaba destinado a durar para siempre. De hecho, al principio del nuevo siglo la movilidad social se está frenando al hacerse los salarios medios cada vez más bajos y menos capaces de pagar los gastos de la educación universitaria, a la vez que el sistema educativo está siendo objeto de un proceso de privatización. Más aún, está cambiando la naturaleza del sistema educativo: en el espíritu de la reforma neoliberal, ha dejado de ser el espacio de la integración de capacidades técnicas y cultura humanista. Esta siendo transformado en un espacio de mera adquisición de conocimiento especializado, un espacio en el que se cultivan el individualismo y la competición en detrimento de la solidaridad y la conciencia de la realidad.

Aquí – en la transformación neoliberal del proceso educativo – se encuentra el peligro definitivo de la desertificación del futuro de la humanidad. Si continúa la tendencia de separación de la formación técnica y la educación crítica, en la segunda generación no quedará rastro de autoconsciencia crítica autónoma en el cerebro social, el legado de la cultura moderna quedará reducido a vestigios para coleccionistas de antigüedades, y el general intellect habrá sido sometido para siempre.

La educación de masas no sólo fue la condición para la movilidad social bajo condiciones capitalistas, sino que también abrió la puerta hacia la emancipación de la clase trabajadora: el rechazo al trabajo se unió con el general intellect, y el resultado fue una situación dilemática cuyo resultado no era predecible. El movimiento de estudiantes del 68 puede verse como la primera insurrección del general intellect: la solidaridad entre estudiantes y trabajadoras no fue sólo una convergencia ideológica; también fue la alianza de dos sujetos sociales compartiendo una posibilidad común. Las trabajadoras industriales estaban luchando por la reducción del tiempo de trabajo, y las estudiantes eran las precursoras de la potencia intelectual del trabajo cognitivo, anunciando la posibilidad tecnológica de la total emancipación de la esclavitud del trabajo físico. Aquella alianza entre el rechazo al trabajo y la innovación tecnológica preparó el camino para la revolución digital y la sustitución del trabajo industrial por info-máquinas. Sin embargo, este proceso de emancipación fue interrumpido en las últimas décadas del siglo pasado, y redirigido hacia la forma financiera del semiocapital, con la manipulación del general intellect, – llevada a cabo por la contra-revolución -, para ponerlo en contra de la autonomía de las trabajadoras.

El incremento de la productividad, que podría haber establecido el camino hacia una reducción general del tiempo de trabajo, fue convertido en herramienta para una mayor explotación. Las limitaciones al número de horas de trabajo fueron eliminadas y el desempleo general aumentó como efecto del aumento de las horas de trabajo individual. El potencial del general intellect ha sido, por tanto, puesto en contra del bienestar de la población trabajadora.

Mientras que el trabajo cognitivo se convertía en la principal fuerza de valorización (de creación de valor), los poderes económicos trataron de someter a las cognitarias a la ideología del mérito, o meritocracia, en orden a destruir la solidaridad social de la fuerza intelectual.

Retribuyendo con dinero la primacía intelectual, el concepto de meritocracia actúa como un caballo de Troya de la ideología neoliberal. La meritocracia es el semillero de la precariedad, estimulando la competición: cuando los individuos se ven obligados a luchar por su supervivencia, las habilidades intelectuales y técnicas se reducen a herramientas para la confrontación económica. Cuando se rompe la solidaridad y la competición se convierte en regla, la investigación y el descubrimiento se disocian del placer y la solidaridad.

Desafortunadamente, de verdad, la meritocracia es también un estímulo para la ignorancia.

Cuando la evaluación del mérito es reconocida por la autoridad, y cuando los criterios de evaluación son fijados por aquellos que tienen poder, la que aprende se ve invitada a adoptar los criterios de evaluación que corresponden a los poderes existentes. La educación ha sido el factor más importante de la autonomía social. Si aceptamos la meritocracia, renunciamos a la autonomía del proceso de aprendizaje y aceptamos que la evaluación de nuestra formación está completamente en manos de otros.

Un pasaje crucial en el proceso de sometimiento del conocimiento es el actual desmantelamiento del sistema de educación pública, la privatización de la Universidad y la resultante sumisión de la investigación a las reglas de funcionamiento de la economía financiera. Esto implica el principio de primacía epistémica de la razón económica que viola la autonomía de las instituciones de producción y transmisión de conocimiento. La característica definitoria de la universidad moderna era la autonomía del conocimiento (precisamente su autonomía respecto de la primacía de la teología). La imposición contemporánea de la primacía de la economía, no obstante, implica la cancelación de la autonomía del conocimiento. Identificar la economía como el criterio universal de evaluación, en efecto, ha restablecido una suerte de teología en la relación entre el aprendizaje y la verdad (absoluta) económica.

Al final del siglo XX, la crisis de la universidad quedó expuesta: el humanismo moderno se demostró incapaz de hacer frente a la Infosfera conectada. La institución universitaria, tal como la hemos conocido en la etapa moderna, resultó incapaz de adaptarse a la inteligencia conectada y el legado humanista se vio en la necesidad de una reforma.

La razón tecno-financiera ha tomado el mando de esta reforma. La clase dirigente neoliberal ha empobrecido la educación pública: desmantelada, precarizada y finalmente reemplazada por un sistema dirigido por el mercado que recombina habilidades y competencias fragmentarias cuyo significado escapa incluso a aquellas que las aprenden. Se celebra la innovación, pero ésta sólo es autorizada en el marco del dogma teológico del beneficio privado y el crecimiento infinito. […]

2/ Caracteres de la fábula del general intellect: el artista, la ingeniera y la economista

[pp. 218-221]

Llamaré artista, ingeniera y economista a los principales caracteres de la fábula del general intellect. Su historia constituye el corazón de la dinámica social de la vida intelectual.

El artista, como el científico puro, es el creador de nuevos conceptos y nuevos preceptos, abriendo nuevos horizontes de la experiencia social. El artista habla el lenguaje de la conjunción [1]: en la creación artística, la relación entre signo y significado no se fija convencionalmente sino que se desplaza pragmáticamente y es constantemente renegociada.

El ingeniero es el dominador de la tecnología, el intelectual que transforma los conceptos en proyectos, y los proyectos en algoritmos. El ingeniero habla el lenguaje de la conexión. En la ingeniería la relación entre signos y significado está inscrita convencionalmente. El ingeniero es el productor de máquinas, combinaciones técnicas de algoritmos y materia que funcionan de acuerdo con conceptos.

La tercera figura del general intellect contemporáneo es el economista, el falso científico y el verdadero tecnólogo cuyo deber es separar al artista y el ingeniero, manteniéndolos en sus tareas especializadas. […]

El economista es el enmarañador [entangler] del ingeniero. La ingeniería es una tecnología que proporciona el marco de las creaciones conceptuales del científico y el artista en forma de dispositivos técnicos para la organización de la vida social. En los tiempos modernos, la ingeniería ha sido sometida bajo el mando económico, y las potencias técnicas de las máquinas se han reducido unidimensionalmente a su determinación económica.

Cuando el ingeniero es controlado por el economista, produce máquinas sólo para el enmarañamiento del tiempo y la inteligencia humanos en interés de la maximización del beneficio, la acumulación de capital y la guerra.

Cuando el ingeniero interactúa con el artista, sus máquinas se destinan a la utilidad social y la reducción del tiempo de trabajo.

Cuando el ingeniero es controlado por el economista, su horizonte es el crecimiento económico, y su actividad se hace compatible con el código. Cuando se conecta con el artista, su horizonte es el infinito de la naturaleza y el lenguaje. […]

El problema es el siguiente: ¿Puede el conocimiento, realmente, ser desenmarañado del control semiótico del paradigma económico? ¿El economista ha sometido totalmente al ingeniero y capturado al artista? ¿O puede el ingeniero liberarse de la limitaciones económicas y volver a enmarcar (frame) la tecnología en acuerdo con las intuiciones más elevadas de la ciencia y el arte – de acuerdo con una sensibilidad compartida?

*
*       *

#notas

[1] Veíamos en post anterior como Bifo llamaba conjunción a la composición que pasaba por los cuerpos, mientras que llamaba conexión a la que pasaba exclusivamente por las máquinas y el código.

Bifo / Futurability (ii): “Sick at heart”, automatización del trabajo y conocimiento

Mario Savio, líder del Free Speech Movement, habla a la asamblea de estudiantes en el campus de la Universidad de California en Berkeley, el 7 de diciembre de 1964. (AP Photo / Robert W. Klein) . Fuente: https://www.thenation.com/article/what-might-mario-savio-have-said-about-the-milo-protest-at-berkeley/

Sick at Heart & Work Automation & Knowledge [Enfermo hasta las entrañas & Automatización del trabajo y conocimiento]

Extracto traducido de: Franco Berardi Bifo, 2017, Futurability. The Age of Impotence and the Horizon of Possibility, Verso, Londres Nueva York; pp. 204-207

Traducción José Pérez de Lama, 13-14/04/218

Un segundo pasaje del último libro de Bifo, en el que desarrolla su interpretación de la centralidad del conocimiento y las tecnologías en la dominación y las posibilidades de cambio en el mundo actual. Este pasaje corresponde a la tercera parte del libro, “Posibilidad”. Como he comentado anteriormente, desde hace tiempo Bifo viene siendo, – al menos para mí -, uno de los principales pensadores de lo que algunos llamamos tecnopolítica, un término que pretende describir el papel crucial de las tecnologías – y el conocimiento sobre el que se sustentan – en las relaciones de poder y la configuración y devenir del mundo actual, ___ así como la necesidad de actuar en estos ámbitos en hipotéticos proyectos de emancipación / liberación, o al menos, de mejora de la vida actual…

Espero no molestar al autor ni a los editores con la traducción y publicación de estos pasajes largos. Más bien me gustaría pensar que estimularan a las posibles interesadas a leer el libro completo y, por supuesto, otras obras de Bifo… Seguirá a este un tercer post en el que Bifo aporta a mi juicio excelentes argumentos para un análisis de la crisis de la universidad… A partir de aquí, pues, sigue la traducción del texto original en inglés:

Cita introductoria

El conocimiento no trata sobre la verdad, o sobre el descubrimiento y la exposición de la realidad esencial – trata más bien sobre la creación de significado y la invención de interfaces técnicos que proyecten significado sobre la realidad. FBB, 2017: 198

[…]

Sick at Heart

Berkeley, California. 2 de diciembre de 1964. Cinco mil estudiantes reunidos en la plaza del campus para escuchar a Mario Savio (uno de los líderes del Movimiento por la Libre ExpresiónFree Speech Movement) contar una conversación con el director del consejo de gobierno de la universidad (Board of Regents).

Savio dijo lo siguiente [1]:

“La respuesta que recibimos, de parte de un liberal bienintencionado, fue la siguiente: Dijo, “¿Os imaginaríais al gerente de una empresa haciendo una declaración pública en contra de su consejo de dirección?” ¡Esta es la respuesta!”

“Pues bien, os pido que consideréis: Si esto (la Universidad) es una empresa, y si el consejo de gobierno es el consejo de dirección, y si el presidente Kerr es en efecto el gerente; entonces os diré algo. ¡Los profesores son un puñado de empleados y nosotros (los estudiantes) somos la materia prima! Pero somos una materia prima que no estamos dispuestos a serlo – que no estamos dispuestos ser objeto de ningún proceso. No estamos dispuestos ser convertidos en ningún producto. No estamos dispuestos… No estamos dispuestos a acabar siendo comprados por algún cliente de la Universidad, ya sea el gobierno, ya sea la industria, ya sean los sindicatos, ¡ya sea quien sea! ¡Somos seres humanos!” Sigue leyendo Bifo / Futurability (ii): “Sick at heart”, automatización del trabajo y conocimiento

Bifo/ Futurability, tecnopolíticas: ¿qué es un movimiento?


Con Franco Berardi Bifo hace unos años en Barcelona

Nota y traducción de José Pérez de Lama

Futurability, el último libro de Bifo, es el libro sobre política (y tecnologías) más importante que he leído. He seguido a Bifo desde hace años, y tras libros enormemente lúcidos, pero también oscuros, aquí – a pesar del subtítulo La edad de la impotencia y el horizonte de posibilidad – plantea un análisis y un proyecto que me resultan tremendamente convincentes a la vez que estimulantes. En la línea de cosas que vengo pensando y escribiendo, Bifo plantea – de nuevo, pero cada vez mejor – cómo la clave de un cambio radical del mundo está en nuestra relación con las tecnologías, como aspecto fundamental de la organización de la vida y las relaciones sociales y de la producción de subjetividades en la actualidad: la hipótesis tecnopolítica que me gusta llamar.

Estoy leyendo por segunda vez e intentaré hacer una reseña más detallada y reflexiva próximamente, pero avanzo unos pasajes que me han gustado en esta relectura.

Posibilidad, poder, potencia

Quizás convenga introducir algunas ideas generales sobre la estructura del libro para comprender mejor el pasaje sobre los movimientos. El libro se organiza en torno a tres momentos / conceptos: posibilidad, poder y potencia. Muy resumidamente, cada presente tiene inscritas múltiples posibilidades, esto es precisamente lo que Bifo llama futurabilidad. El poder es aquello que hace tanto que una posibilidad sea la que se imponga sobre otras, como la forma, el código que hace que una determinada posibilidad sea vista como necesaria e ineluctable, y las otras sean invisibilizadas. La potencia finalmente, sería aquella capacidad de un cierto cuerpo social para que una cierta posibilidad llegue a ser visible y a hacerse actual.

Paso a citar a Bifo, entonces, (traducido del inglés),  a la espera de desarrollar un comentario más extenso del libro (2017: 61-62)

Movimiento

En este libro sobre la impotencia, quiero hablar sobre mí, mi desesperanza, o más bien, mi visión sin esperanza. En años recientes, he publicado un libro sobre el final del futuro y otro sobre el suicidio en la generación conectiva. Ahora escribo un libro sobre la impotencia. Algunos amigos se preocupan por mí y me sugieren que me tome unas vacaciones porque piensan que estoy deprimido. Sigue leyendo Bifo/ Futurability, tecnopolíticas: ¿qué es un movimiento?

Espacios arquitectónicos para innovación, trabajo en red y aprendizaje

1996_brand_mit_building20
Imagen: El mítico Edificio 20 de MIT, demolido hace unos años, en una página de “How Buildings Learn”, el libro de Stewart Brand, – por cierto, uno de los mejores libros de arquitectura que haya leído nunca.

Hola! Adjunto unos enlaces a varios guiones de clases sobre espacios flexibles, relacionados con innovación, trabajo en red y docencia/aprendizaje. Era para un grupo de estudiantes de la Escuela de Arquitectura de Sevilla, para otro blog, pero sin darme cuenta lo estaba publicando aquí 🙂 __ y ya pues pensé que igual era de utilidad para más gente.

Entre otras encontraréis cosas sobre:

* El Building 20 de MIT uno de los primeros referentes modernos en estas cuestiones; según lo estudia Stewart Brand.

* La Rand Corporation, Santa Mónica (1958) el centro de investigación donde se inventa el concepto de red distribuida y cuya sede se construye a su vez según este concepto.

* El Fun Palace y otros proyectos de Cedric Price y colaboradores de los años 60.

* GooglePlex, la sede de la famosa empresa en el norte de California y uno de los espacios empresariales y de investigación pioneros de la llamada Sociedad Red.

* SCI-Arc escuela “experimental” de Arquitectura en Los Ángeles.

* El IaaC en Barcelona.

* La Casa Invisible de Málaga, centro cultural ciudadano.

Podéis descargar los PDFs aquí:

https://nam42.cc/info/docencia/docencia_indice.html

En los pdfs aparece bibliografía adicional.

Saludos, José Pérez de Lama

Una introducción a Bitcoin y Blockchain


Imagen: Diagrama explicando cómo funciona una transacción con Bitcoin. J. Pérez de Lama, 2018, con información basada en las fuentes que se citan al final del post, en especial el White Paper de Satoshi Nakamoto (2008). Pinchar en la imagen para verla más grande

José Pérez de Lama

Una introducción a Bitcoin y Blockchain… para niños/as…

Me puse a tratar de entender esto de Bitcoin y Blockchain y hago un resumen por si es de utilidad a personas que no estén familiarizadas con el asunto. Tomando un “desafío” de LaHoraMaker lo había pensado titular “… para niño/as”. Al final, me temo que no salió tan “para niños”. Aunque en realidad pienso que los niños y niñas suelen ser más listos que nosotros los mayores… Bueno, al final no me salió tanto “para niños”… aunque como decía los niños de hoy son muy listos… En realidad, creo que los niños, a partir de una cierta edad, son en efecto creo que son tanto o más listos que los adultos, lo que ocurre es que tienen menos referencias que éstos – saben menos cosas todavía – por lo cual quizás para que entiendan determinados argumentos hay que explicitar más detalles que para los adultos pueden darse por supuesto. La otra cuestión que podría pensarse en relación con lo de los niños, en especial los de hoy en día, es que prefieren cosas más bien breves. Eso desde luego no he sido capaz de hacerlo. En realidad pienso que a los niños les gusta saber las cosas bien, incluso mejor, que a la mayoría de los adultos. ¡Va entonces! Sigue leyendo Una introducción a Bitcoin y Blockchain

Así como existe una ecología de las malas hierbas existe una ecología de las malas ideas

Desecación del Mar de Aral, uno de los lagos mayores del mundo 1977-2013 debido en buena parte a la actividad humana. Fuente:  http://www.korea.net/NewsFocus/Sci-Tech/view?articleId=142383

José Pérez de Lama

“Así como existe una ecología de las malas hierbas existe una ecología de las malas ideas” es la cita con que se abre el libro Las tres ecologías de Félix Guattari. La cita es de Gregory Bateson, del que toma y transforma Guattari su concepto de ecología mental – ecology of mind, ecología de la mente, en Bateson.

La verdad es que a pesar de haberla usado con frecuencia desde hace años, nunca la había buscado en Bateson. Su Steps to an Ecology of Mind, es un libro compuesto de múltiples artículos, muy poco lineal, y que tras leerlo más bien rápido, sólo he estudiado parcialmente. Estos días consultando la versión inglesa del Guattari para una traducción me encontré que lleva una nota muy interesante acompañando la cita introductoria. Dice así:

El epígrafe está tomado de un artículo de Steps to an Ecology of Mind de Gregory Bateson, que es en sí mismo una perfecta ilustración del pensamiento ecosófico. Bateson está explicando algunas de las “falacias epistemológicas” del pensamiento occidental. Mientras que la teoría de la selección natural de Charles Darwin argumentaba que  la “unidad de supervivencia era bien la línea familiar bien la especie o subespecie”, Bateson argumenta que “la unidad de supervivencia es el organismo más su entorno. Estamos aprendiendo a base de amarga experiencia que el organismo que destruye su entorno se destruye a sí mismo”. Concluye que la unidad de supervivencia evolutiva resulta ser idéntica a la unidad de mente. Anteriormente habíamos pensado en una jerarquía de taxa – individuo, línea familiar, subespecie, especie, etc. – como unidades de supervivencia. Ahora vemos una jerarquía diferente de unidades – gen-en-organismo, organismo-en-su-medio, ecosistema, etc. La ecología, en su sentido más amplio, resulta ser el estudio de la interacción y supervivencia de ideas y programas (esto es, diferencias, complejos de diferencias…) organizados en circuitos. El párrafo completo del que Guattari extrae la cita dice así: Sigue leyendo Así como existe una ecología de las malas hierbas existe una ecología de las malas ideas