Archivo de la etiqueta: tecnopolítica

Matters of care – asuntos de cuidados, de cariños, de sostenibilidad de la vida… Sobre el libro de María Puig de la Bellacasa

Matters of care – asuntos de cuidados, de cariños, de sostenibilidad de la vida… Comentario provisional del libro de María Puig de la Bellacasa

José Pérez de Lama. Para C y M.

Llegué a este libro a través del último de Donna Haraway, Staying with the Trouble. Making Kin in the Chthulucene, por lo que algun*s ya intuiréis que el pensamiento de la autora sintonizará con lo que se podría denominar el ecofeminismo posthumanista. La etiqueta podría echar para atrás, espero que no, porque de lo que escriben estas autoras es de temas actuales y cotidianos: cómo cuidamos de lo que nos rodea y somos cuidados, de ecología, de nuestra relación con las tecnologías…

Llevo sólo un cuarto del libro de Bellacasa, pero – ya sabéis l*s que me leéis que – me gusta escribir sobre las primeras impresiones. Estoy fascinado, y casi físicamente sobrecogido, por esta nueva lectura. El título Matters of Care; el subtítulo mucho menos bello, Speculative Ethics in More Than Human Worlds.

Matters of care se incorpora a una serie compuesta por matters of fact y matters of concern, que propuso en su día Bruno Latour. Matters of fact sería la expresión en inglés para referirse a los hechos descritos por las ciencias, según la visión tradicional, hechos objetivos, incontrovertibles. O eso pensaban algunos. Latour hace ya tiempo propuso que en realidad esos matters of fact eran en realidad matters of concern, asuntos que nos preocupan y conciernen, y que se transformaban en matters of fact mediante los procedimientos de las ciencias, no tan objetivos como se pensaba, que incluyen los aparatos y laboratorios científicos, las teorías, lo que se decide hacer destacar y lo que se queda invisibilizado… Algo que podría conectarse con la teoría de los paradigmas científicos de Kuhn, por ejemplo. La particularidad de describirlos como matters of concern es que su definición se planteaba como el resultado de un gathering, reunión o composición, de los diferentes actores concernidos por la cuestión o controversia, y de las construcciones que ponen en juego, resultado que de alguna manera sintetiza una solución/definición del problema. Algo parecido veíamos también en Dewey con su idea de conocimiento como consenso provisional, pero en Latour se otorga una mayor relevancia a los propios artefactos-medios científicos. En el campo de la arquitectura, podríamos poner de ejemplo, quizás, el caso de la vivienda moderna; como problema-constructo científico-cultural, más que cuestión-problema puramente objetivo (Latour, 2007).

En diálogo con la definición de matters of concern, Puig de la Bellacasa propone la de matters of care. Care, que habitualmente se viene traduciendo como cuidado, tiene la misma raíz que cura y que cariño, y pienso que se refiere a un espectro de significación más complejo que los cuidados en castellano. I care for You, o I care for the planet, en inglés, efectivamente, combinan el cuidado, la preocupación, el cariño o el afecto… O desde otra perspectiva, I don’t care for that, me trae sin cuidado eso o lo otro – que suena a traducción del inglés, efectivamente.

Bellacasa (2017: 3) usa la definición de care/cuidados de Joan Tronto y Bernice Fischer (1993): “Los cuidados incluyen todo aquello que hacemos para mantener, dar continuidad y reparar nuestro mundo de manera que podamos vivir tan bien como sea posible. Este mundo incluye nuestros cuerpos, nuestros yo-es (selves) y nuestro entorno, todos lo cual tratamos de entrelazar en una red compleja que sostiene de la vida.” [1]

Su aproximación no idealiza, abstrae o simplifica la idea de cuidados. Su carácter conflictivo, controversial, está siempre presente. Suele mencionar su múltiple-triple dimensión: en cuanto que trabajo, afectiva y política. El desarrollo de esta dimensión política es el que me ha resultado más nuevo, y me está dando más que pensar. Además de la más conocida cuestión de la invisibilización de los trabajos de cuidados asociados a la reproducción social o la sostenibilidad de la vida en los ámbitos familiares y sociales, Bellacasa lleva la cuestión hacia preguntas del tipo de qué o quiénes son los que merecen nuestros cuidados – ¿los inmigrantes?, por ejemplo, ¿los cuerpos de las mujeres trabajadoras? ¿los animales, los ríos, la atmósfera?, pero también, ¿las ciudades, las infraestructuras?, ¿el patrimonio, el paisaje? ¿Los desahuciados o la banca?, también podríamos preguntarnos… ¿Por qué? ¿Cómo?

Aunque todas estas cuestiones se nos plantean en la lectura, el objetivo específico del libro de Bellacasa es tratar de reflexionar sobre que sería y que supondría el pensar con cuidado (thinking with care) en los ámbitos científicos e intelectuales, y también qué sería un careful knowledge, un conocimiento cuidadoso – aunque no desde un punto de vista moral-moralista, en el que es fácil caer, sino desde un punto de vista filosófico, de la situación en que nos emplazamos como investigadore/as-pensadore/as, de las relaciones que ponemos en juego, los componentes que reunimos cuando hacemos nuestros constructos (things) científicos, aquellos/as que incluimos y los que no… Este planteamiento me recuerda a mi colega Antonio Saseta, que un poco harto de mi cuando le hacía hace ya algunos años preguntas sobre este tema, me decía, ¿Pues qué pasaría sin en vez de una Plan General de Ordenación Urbana hiciésemos planes de cuidados urbanos? Creo que es una intuición parecida…

Por último, de momento, otro comentario arquitectónico. Heidegger, un personaje más bien antipático, escribió no obstante un texto sobre el habitar al que volvemos una y otra vez los que tratamos de pensar sobre la arquitectura. Habitar para él era la forma ineluctable de ser de los humanos que no podemos sino ser-en-el-espacio; además del tiempo. Siguiendo con su argumentación escribía que este habitar – Wohnen en alemán – se ejercía en la interacción de tres momentos-condiciones, – Bauen-Wohnen-Denken (normalmente traducido como construir, habitar, pensar), y finalmente que el Bauen tenía dos caras, el construir y el cuidar o quizás cultivar – uno de los ejemplos, de memoria en este momento, era el de cuidar una viña, ein Acker Bauen. En las lecturas y glosas más frecuentes como decía, el Bauen se centraba en el construir, dejando en un muy segundo plano su segunda dimensión que hoy prefiero llamar cuidar.

En la actual situación del mundo al límite de la crisis ecológica y en una prolongada crisis social y económica, se le ocurre a uno que habría que darle la vuelta a la tortilla, – recuerdo un memorable trabajo de unos estudiantes – hoy profesores: una máquina para darle la vuelta a la tortilla -, y hacer del cuidar, “del mantener, dar continuidad y reparar nuestro mundo de manera que podamos vivir tan bien como sea posible”, la principal y más valorada actividad, y dejar el edificar, el construir, lo más limitado posible. Algunas lo llaman Chthuluceno y Staying with the Trouble, otros decrecimiento, otros permacultura, otras ecofeminismo… También podemos llamarlo tecnopolíticas del bien común y los cuidados-afectos en unos mundos más-que-humanos…

Vale.

#ps Me ha encantado encontrarme entre las citas, no sólo a los nombres más o menos habituales en este ramo, sino además a algunas pensadoras más sub-contraculturales como mis admiradas Precarias a la Deriva y Silvia L. Gil!

#notas

[1] En el original: For Joan Tronto and Bernice Fischer, [care] includes everything that we do to maintain, continue and repair “our world” so that we can live in it as well as possible. That world includes our bodies, our selves, and our environment, all of which we seek to interweave in a complex, life-sustaining web (Tronto 1993, 103).

#referencias

Donna Haraway, 2016, Staying with the Trouble. Making Kin in the Chthulucene, Duke University Press, Durham

Bruno Latour, 2007, Reassembling the Social. An Introduction to the Actor-Network Theory, Ofxord University Press, Oxford

María Puig de la Bellacasa, 2017, Matters of Care. Speculative Ethics in More Than Human Worlds, University of Minnesota Press, Indianapolis

Save

Save

Save

Save

Save

Save

Aproximación a una definición de tecnopolíticas


Imagen: José Pérez de Lama, 2017, diagrama de trabajo, proyecto BarcelonaFutura

La hipótesis tecnopolítica amplia

José Pérez de Lama

Esta reflexión se enmarca en el proyecto BarcelonaFutura. Algoritmos para el Bien Común. Diagramando las ciudades para nuestras nietas, producido por La T Laboratorio de Tecnopolíticas para el Bien Común, Barcelona, y es elaboración de un post precedente del autor.

La hipótesis tecnopolítica amplia consiste en afirmar que aspectos de gran relevancia de las relaciones de poder que caracterizan las sociedades contemporáneas se producen por medio de los sistemas tecnológicos, o más precisamente sociotécnicos. Bajo una pretendida apariencia de eficiencia, neutralidad o necesidad puramente técnica, las tecnologías, y más específicamente las maneras en que son implementadas socialmente, constituyen unas de las principales fuerzas que organizan la vida y la sociedad contemporáneas.

Es precisamente esta pretendida apariencia de necesidad, la interpretación que hacemos de las tecnologías como un proceso de evolución – como en la evolución natural – la que hace que su eficacia organizando sociedades y produciendo subjetividades, sea mayor y más profunda que la de estrategias más tradicionales y obvias del poder, como puedan ser la legislación, la político en su sentido más convencional o las diferentes formas de coerción por medio de las relaciones laborales y económicas.
Sigue leyendo Aproximación a una definición de tecnopolíticas

Sobre la tecnopolítica del dinero o el dinero como tecnología

A raíz de la tertulia #arquiContable con Juan Torres… conectando las reflexiones sobre tecnopolítica y sobre el dinero que trato de hacer desde hace algún tiempo… No es una pieza redonda, más bien unas notas de trabajo con algunas preocupaciones e intuiciones… La idea es que el dinero, como otras tecnologías, no es lo que solemos entender como algo “técnico-neutral”, sino que su diseño técnico da lugar a determinaciones/distribuciones concretas de las cosas, y que como “producción técnica o artefacto” podría ser de otra manera…


Imagen: Las Agencias, 2001, “Dinero gratis”; gráfica de la campaña para pensar la función social del dinero que llevó a cabo el mítico colectivo artístico de Barcelona en el contexto del entonces llamado movimiento antiglobalización, (posteriormente alter-globalización). Fuente: http://leodecerca.net/dinerogratis/

Tecnopolítica del dinero o el dinero como tecnología

José Pérez de Lama

La hipótesis tecnopolítica amplia

La hipótesis tecnopolítica amplia consiste en afirmar que aspectos de gran relevancia de las relaciones de poder que caracterizan las sociedades contemporáneas se producen a través de los sistemas tecnológicos, o más precisamente sociotécnicos. Bajo su apariencia de eficiencia, neutralidad o necesidad puramente técnica, las tecnologías, y más específicamente las maneras en que son implementadas socialmente, constituyen unas de las principales fuerzas que organizan la vida y la sociedad contemporáneas.

Y es precisamente la pretendida apariencia de necesidad más o menos inevitable, que interpretamos más como resultado de una evolución – como en la evolución natural – que como proyecto estratégico o intencionado, – o seguramente producto de decisiones táctico-estratégicas sucesivas – la que hace que su eficacia organizando las sociedades y produciendo subjetividades, sea mayor y más profunda que la de estrategias más tradicionales y obvias del poder, como puedan ser la legislación, el ejercicio del poder político en su sentido más convencional o las diferentes formas de coerción por medio de las relaciones laborales y económicas.

Citaré hoy a Langdon Winner [1989, p. ix-x] a este respecto – pueden encontrarse desde luego muchos otros referentes: Sigue leyendo Sobre la tecnopolítica del dinero o el dinero como tecnología

Tecnopolíticas para distribuir el poder. Por qué molan las propuestas de @hackbogado

img_0104
Pintada con la que me topé ayer en Sevilla: Demo 4.0

José Pérez de Lama

Estos días Juan Moreno Yagüe hizo una aparición intempestiva en la elección a Secretario General de Podemos. A pesar de las debilidades de presentarse desde una posición aparentemente individualista y hasta cierto punto como un outsider en un proceso colectivo de gran alcance, sus propuestas me han parecido de lo más relevantes, y en muchos aspectos de mayor interés que las de los candidatos y grupos “oficiales”. Y bueno, sin duda, para las personas que estamos interesados en la vida política, Yagüe aka hackbogado quizás sea tan relevante como Iglesias o Errejón, en cuanto a las cosas concretas en que ha estado implicado: #15MpaRato, o el tema del OpenEuribor, entre otras… Los propios ejemplos ofrecen una buena idea de las distintas maneras de hacer política de uno, frente a las dos los otros….

Entonces: hace algunos meses Amador Fernández Savater recordaba que en el momento del levantamiento definitivo de la Revolución Rusa, mientras Lenin tomaba el Parlamento, Trotski tomaba el ferrocarril y los centros de comunicaciones, y argumentaba que esto fue posiblemente lo que hizo que triunfaran los bolcheviques. Salvando las distancias, que a Yagüe no lo veo demasiado bolchevique, lo que plantea hackbogado considero se sitúa más en la línea de aquel Trotski que en la atribuida a Lenin. Sobre esto es lo que quiero argumentar un poco. Sigue leyendo Tecnopolíticas para distribuir el poder. Por qué molan las propuestas de @hackbogado

Lewis Mumford y tecnopolíticas: ¡todo estaba ya ahí!

Unas notas sobre Technics & Civilization de Lewis Mumford, publicado en 1930, donde, a juicio del autor de este post, se plantean con mucha claridad los problemas que hoy describimos bajo el rubro de tecnopolíticas… – Tantas cosas que están ya pensadas y que cada generación vuelve una y otra vez a redescubrir…

mumford_cover_alianza_02
Detalle de la portada de Técnica y civilización de Mumford en la edición de Alianza, 1994.

José Pérez de Lama

Estos últimos meses ando leyendo, y releyendo, pensamiento estadounidense de final del XIX y principios del XX sobre tecnologías, economía, sociedad, educación, y resulta que casi todo estaba ya ahí sobre el tema de las tecnopolíticas… :O ___ Veblen, Dewey, Mumford… y del otro lado del Atlántico pero coetáneo, Keynes _ grupo que podríamos conectar con autores posteriores como Bookchin y Bateson…

¿Qué es lo que “estaba ahí”? Pues muchas cosas que luego encuentro en mi querido Guattari, en Focault, en Latour, en Mitchell, en Haraway, en McKenzie Wark; (Langdon Winner, a quien aún tengo que estudiar, parece ser uno de los principales “herederos” actuales de Mumford en estos planteamientos). El caso de las afinidades entre Guattari y estos pensadores, es quizás el más sobresaliente, y hace que su pensamiento conjunto con Deleuze aparezca como la convergencia del pragmatismo estadounidense, con la tradición psicológica y filosófica europea; esta última posiblemente aportada por Deleuze – todo estos son sólo intuiciones – aunque el concepto de ecosofía, uno de los principales en el pensamiento último de Félix Guattari, sí que tiene deudas directas y explícitas con Bateson y Bookchin. Iván Illich, también citado muy explícitamente por Guattari, también anda por el entorno de este “club imaginario”.

Así de forma rápida, a media lectura de Technics & Civilization de Mumford (1930), destacaría la concepción de las tecnologías como sistemas sociotécnicos y territorializados – en los que los discursos, la subjetividad y la producción de individuos tienen un papel fundamental; por supuesto también, la condición política de estos sistemas-máquinas – política en el sentido de construcción de la vida en común y distribución de poder y agencia, así como de producción de territorios… De Dewey cabrían mencionarse muchas cosas, pero rápidamente, cito: la centralidad de su idea de mapa como herramienta fundamental de conocimiento, su idea de los conocimientos como caja de herramientas, su afirmación de que lo invisible de nuestra realidad es mucho más amplio que lo visible (relaciones, ideas, mentalidades, historia, etc), o su reivindicación de otras formas de conocimiento más allá, o más acá, de la razón, como las relativas al cuerpo, las emociones o los afectos… Sigue leyendo Lewis Mumford y tecnopolíticas: ¡todo estaba ya ahí!

Tecnopolíticas: una primera aproximación

¿De qué hablamos cuando hablamos de tecnopolítica? ¿No nos estamos despistando?

2016_moby_void_pacific_choir_are_you_lost

Steve Cutts / Moby,  2016, Are You Lost in the World Like Me, captura de pantalla. Fuente: https://youtu.be/VASywEuqFd8

Tecnopolíticas: una primera aproximación (más o menos urgente)

José Pérez de Lama

Hace unos años un buen amigo me sorprendió usando el término tecnopolítica para describir el activismo político que usaba intensamente Twitter, Facebook, y alguna que otra herramienta digital durante el 15M. La cosa dio para activar, o acelerar, importantes procesos político-activistas, por lo menos durante algún tiempo. Y también, incluso, para crear un micro-nicho académico, que bienvenido sea. Sin embargo, si me sorprendió este uso en 2011 o 2012, aún me sigue sorprendiendo, porque me parece que oculta otros aspectos mucho más relevantes de la dimensión política de las tecnologías.

Mi percepción de este tema viene de la cultura del software libre, que se planteaba no ya usar ciertas herramientas de manera más o menos creativa para hacer comunicación política o crear redes, sino crear herramientas, sistemas o máquinas que dirían algunos, que por la manera en que funcionaban, se producían, etc. generaban libertades, redes de cooperación, autonomía, territorios sociales alternativos a los de la circulación del capital e historias del estilo. Con Hardt y Negri compartía y comparto que “las multitudes hemos devenido maquínicas”, es decir que somos lo que somos componiéndonos necesariamente con las máquinas y redes digitales, y que por tanto la dirección y el poder sobre este devenir es algo fundamental. Con Bifo, que el poder al que estamos sujetos, o tal vez el que nos produce como individuos, se ejerce a través de automatismos digitales y financieros. Con un sentido común mucho más estadounidense y casi pedestre, Lessig decía que el código era la “arquitectura” de nuestros sistemas sociales. Wark, con Haraway, dicen que el código es el diagrama – como para Foucault lo eran el panóptico y la fábrica durante la era disciplinaria. Sigue leyendo Tecnopolíticas: una primera aproximación