Archivo de la categoría: Literatura

Ishiguro: sobre lo fácil que es desperdiciar la propia vida

2 de las múltiples portadas de The Remains of the Day (Kazuo Ishiguro, 1989)

José Pérez de Lama

Leí en tuiter, – o quizás lo soñé porque ahora no lo encuentro – , una declaración de Kazúo Ishiguro con motivo de su premio Nobel en que decía algo así como que había escrito sobre lo fácil que es desperdiciar la propia vida. Y en parte intrigado por aquel tuit me releí su libro creo que más conocido, The Remains of the Day, que en mi primera lectura, hace un par de años, me había gustado, incluso conmovido.

Como muchos sabrán, la novela, más bien breve, tratar de un mayordomo de una gran casa inglesa en el período previo y posterior a la Segunda Guerra Mundial. Este buen señor, Mr Stevens, – creo que no se llega a conocer su nombre de pila -, recuerda su vida a lo largo de un viaje en coche durante los años 50. Ya es mayor y reflexiona, sin que sea algo completamente explícito por su parte, sobre si tuvo una buena vida o no. El nudo de la reflexión para mí son sus cavilaciones sobre la dignidad, que, para él, sería la principal característica que definiría a un buen mayordomo; – como tal que es como se entiende a sí mismo. Lo del mayordomo, la primera vez que empecé a leerlo, me echó un poco para atrás, pero poco a poco se puede ir entendiendo que se trata de una persona como otra cualquiera, o como muchas otras: una persona que se identifica con su trabajo, un trabajo que supone ocupar una posición subalterna dentro de una empresa o institución que lo trasciende, y que quiere hacer este trabajo lo mejor posible, cumplir con esa responsabilidad dentro de la sociedad, que consagra su vida a eso. Como el que dice, soy arquitecto, soy profesor o soy militante de esto o lo otro. Todo esto se cuenta a través de descripciones de la vida cotidiana, de sus relaciones con los diferentes personas de este entorno, de sus conversaciones y sentimientos, y de las reflexiones retrospectivas sobro todo aquello. Se nos presenta como una vida, y eso posiblemente sea el valor literario de la obra. The Remains of the Day, lo que quedaba del día, era lo que hacía tras cumplir con su deber. ¿Por desgracia? eso sí que creo que lo conocemos much*s.

Su idea de dignidad en el cumplimiento de los deberes de su trabajo le supone renunciar a muchas cosas a las que mujeres y hombres suelen dar importancia: el amor, la expresión de los sentimientos, el tiempo libre, el tener unos fines personales propios más allá de los que se asuman como parte del papel de cada cual en la sociedad. El virtuosismo, discreto, en el ejercicio de su trabajo es también parte fundamental de la idea de dignidad Mr Stevens. Y aunque a veces duda de cosas que ocurren en la casa y de formas de hacer de su empleador, su relación con su Lord Darlington es ante todo de confianza, quizás no tanto en él mismo como persona, sino sobre todo en cuanto que encarnación de un cierto orden social y unos valores (eso sí, conservadores). Y en las ocasiones en que piensa que Darlington se equivoca o que sus cálculos a pesar de la buena voluntad no salieron bien, sus sentimientos siguen siendo de lealtad, una cierta indulgencia – cuasi-filial – y compasión. Una compasión que se va revelando también como compasión por sí mismo.

Posiblemente, todos estos sentimientos y emociones así imaginadas nos resulten hoy muy ajenos: desde la dignidad, a la confianza o la indulgencia. Y sin embargo, a la vez, la pregunta sobre qué significaría desperdiciar la vida que nos pueden sugerir, no deja de ser actual. Al menos a mí, me interpela de manera poderosa: tratar de hacer bien tu trabajo, participar con lealtad de las formaciones sociales e instituciones que nos habitan y habitamos, tratar de vivir con dignidad, – experimentando sobre qué pudiera esto significar -, encontrar equilibrios entre la existencia social y la existencia personal, llegar a saber si somos mayordomos o señores… o qué somos. Todo un arte tratar de responder a estas cosas; el arte de vivir.

Quizás… de momento convenga pensar, no ya, si uno está desperdiciando la vida, sino si está desperdiciando algo tan modesto como este sábado de otoño.

Vale.

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Un discurso de Lincoln recogido por Kurt Vonnegut & Kilgore Trout


Imagen: Lápida, dibujo de Kurt Vonnegut, quizás de Breafast for Champions, aunque ahora no lo encuentro…

José Pérez de Lama

Estos días leí otra novela más de Kurt Vonnegut, Timequake, que se ha convertido en una de mis preferidas. Vonnegut es/fue, además de literato extraordinario, socialista norteamericano del Mid West (el prólogo de su novela Jailbird, en el que cuenta la masacre de Cuyahoga, la historia de una huelga en Cleveland en 1894, es uno de los textos políticos que más me hayan impresionado nunca). Nacido en los años 20 y muerto en 2007, siempre implicado críticamente, a la vez que con compasión, en lo que ocurría a su alrededor y en el mundo. En Timequake, ya septuagenario hace una especie de balance de su vida, muy bonito. En otra de sus rocambolescas tramas, una de las historias de Timequake es la de su encuentro con su alterego, – heterónimo diríamos si fuera Pessoa -, Kilgore Trout – un escritor (ficticio) de culto para los vonnegutianos. Trout es un desastre de hombre íntegro a la vez que algo furibundo, que escribe sobre todo ciencia ficción, en la onda pulp, cuando no tira a la basura sus escritos recién acabados… Timequake termina con una obra de teatro de Trout, en la que aparecen, entre los teatreros y el público, muchos de los personajes de la vida literaria de Vonnegut… Bastante curioso, como si fuera el sueño de un moribundo a quien vienen a la mente las principales personas e historias de su vida tratándolas de ordenar de alguna manera – aunque como imaginarán los aficionados a Vonnegut, por supuesto, con bastante guasa…

En la obra de teatro aparece Abraham Lincoln, el histórico, otro demócrata del Mid West, dando un discurso que efectivamente dio en su momento, que es el que aquí traduzco. Supongo que Vonnegut lo vería relevante para el año 97-98 que es cuando publica Timequake, y a mi me parece hoy igual de oportuno – y, por otro parte, bello y elocuente como señala Trout, o quizás fuera Vonnegut. Es el discurso de Lincoln cuando sale de Illinois para asumir la presidencia de los EU para la que acaba de ser elegido por primera vez. 1861, por tanto. Dice así:

Nadie que no esté en mi propia situación podrá apreciar mis sentimientos de tristeza en esta despedida. A este lugar, y a la amabilidad de ustedes, lo debo todo. He vivido aquí durante un cuarto de siglo, y he pasado de joven a hombre viejo. Aquí han nacido mis hijos y uno de ellos está aquí enterrado. Me voy ahora, sin saber cuándo o si alguna vez volveré.

He sido llamado a asumir la Presidencia en un tiempo en el que once de nuestros estados soberanos han anunciado su intención de separarse de la Unión, en el que las amenazas de guerra aumentan cada día su ferocidad.

Es un grave deber al que ahora me enfrento. Para prepararme, he tratado de preguntar: ¿qué gran principio o ideal es el que ha mantenido esta Unión durante tanto tiempo? Y creo que no sólo fue una cuestión de la separación de las colonias de la metrópoli, sino aquel sentimiento en la Declaración de Independencia que dio libertad al pueblo de este país y esperanza al mundo. Este sentimiento fue la satisfacción de un antiguo sueño, que los hombres han sostenido a través del tiempo: que algún día podrían sacudirse sus cadenas y encontrar la libertad en la hermandad de la vida. Ganamos la democracia, y ahora está la cuestión de si tendrá la capacidad de sobrevivir.

Tal vez haya llegado el terrible día del despertar, y el sueño se haya terminado. Si fuera así, me temo que se habrá terminado para siempre. No puedo creer que los hombres vayan a tener otra vez la oportunidad que nosotros hemos tenido. Tal vez lo debamos admitir, y conceder que nuestros ideales de libertad e igualdad están en decadencia y condenados. He oído de un monarca del Este que encargó una vez a sus hombres sabios que le inventaran una frase que fuera cierta y apropiada en todo tiempo y situación. Le presentaron las palabras, “Y todo esto también habrá de pasar”.

Este es un pensamiento consolador en tiempos de aflicción – “Y todo esto también habrá de pasar”. Y sin embargo – ¡creamos que no es cierto! Vivamos para probar que podemos cultivar el mundo natural que nos rodea, y el mundo intelectual y moral dentro de nosotros, de forma que podamos asegurar la prosperidad individual, social y política, cuyo curso vaya adelante, y que, mientras que la tierra perdure, no termine nunca… […]

Adiós, mis amigos y vecinos.

Hasta aquí; Kurt Vonnegut, 1998, Timequake, Vintage, Londres, pp. 201-202

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Mujeres pensando y escribiendo: Zadie Smith y Donna Haraway

Imagen: Portadas de Swing Time, de Zadie Smith y Staying with the Trouble, de Donna Haraway, ambos publicados en 2016.

José Pérez de Lama

Estas y otras notas las escribo por varias razones; __ una de ellas: mi mala memoria: con la edad y con Internet cada vez va peor, y con estos posts me queda algún recuerdo. También por compartir cosas que me han gustado, y tratar de animar a los/as que pasen por el blog a leer y pensar juntos, aunque sea en la (des)conexión de las redes.

Entonces: estos días he podido leer Swing Time de Zadie Smith y estoy leyendo Staying with the Trouble. Making Kin in the Chthulucene de Donna Haraway. Seguramente no haya demasiada relación entre ambas lecturas, salvo que ambas me han gustado bastante, mucho. Relacionarlas es hacer oddkin (extraños parentescos), quizás, como escribe Haraway. Sigue leyendo Mujeres pensando y escribiendo: Zadie Smith y Donna Haraway

Una introducción a la vida no fascista; Foucault, Deleuze, Guattari

Con la actual agitación del patio, me acordé de este texto de Foucault comentando el Anti-Edipo de Deleuze y Guattari, que según explica, para él, antes que nada, suponía una introducción a la vida no fascista… Con lo que que no sólo se refería a los grandes autoritarismos, sino a los micro y “meso-fascismos” cotidianos, el “enamorarse del poder”, “las paranoias unificadoras y totalizadoras”… “el fascismo que existe en todos nosotros”… En fin, que veo muy oportuna su lectura, no ya sólo para los super-cataclismos políticos que se avecinan, sino sobre todo para la gestión y auto-organización de las fuerzas que pretenden (o pretendemos) luchar por otros mundos… como por ejemplo para el inminente Vistalegre2… :-O __ un arte de vivir, escribe Foucault…deleuze-sartre-foucault-dr
Deleuze, Foucault y otros en unas protestas en París, en 1979. Falta en esta foto Guattari, – quizás, el más activista de los tres. Fotografía de Elie Kagan. Fuente: https://www.cla.purdue.edu/research/deleuze/

El Anti-Edipo: Una introducción a la vida no fascista

Michel Foucault (*)

Durante los años 1945-1965 (pienso en Europa), había una determinada manera correcta de pensar, un cierto estilo de discurso político, una cierta ética para intelectuales. Había que tutearse con Marx, no dejar que los sueños vagabundeasen demasiado lejos de Freud, y tratar a los sistemas de signos – el significante –  con  el mayor respeto. Esas eran las tres condiciones que convertían en aceptable esta singular ocupación que consiste en escribir y enunciar una parte de verdad acerca de sí mismo y de su época.

Después vinieron cinco años breves, apasionados, cinco años de júbilo y de enigma. A las puertas de nuestro mundo, Vietnam, evidentemente, y el primer gran golpe asestado a los poderes constituidos. Pero aquí, dentro de nuestras murallas, ¿qué estaba ocurriendo, exactamente?¿ Una amalgama de política revolucionaria  anti-represiva?¿ Una guerra librada en dos frentes, el de la explotación social y la represión psíquica?¿Una escalada de la libido, modulada por el conflicto de clases? Es posible. De todos modos, es a partir de esta interpretación familiar y dualista que se ha pretendido explicar los acontecimientos de esos años. El sueño que, entre la Primera Guerra Mundial y el advenimiento del fascismo, mantuvo bajo su encanto a las fracciones más utópicas de Europa – la Alemania de Wilhem Reich y la Francia de los surrealistas – había regresado para arrebolar a la mismísima realidad: Marx y Freud iluminados por una sola incandescencia. Sigue leyendo Una introducción a la vida no fascista; Foucault, Deleuze, Guattari

Novela negra y transformaciones metropolitanas

Un comentario ligero sobre mis personajes/autores preferidos de novela negra y su lectura para aprender sobre las ciudades contemporáneas y sus procesos de transformación: Pepe Carvalho, Chen Cao, Mario Conde y Arkadi Renko

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Imagen: Guimar Rovira, 1999, el subcomandante Marcos y Manuel Vázquez Montalbán, en la selva Lacandona, examinando las viandas (cuatro kilos de chorizos de Guijuelo) que había llevado de regalo el periodista

Por José Pérez de Lama

La ventaja de tener mala memoria es que te puedes volver a leer las mismas novelas sin recordar qué era exactamente lo que había pasado, quién era el asesino y por qué razón habían matado al empresario de los negocios turbios. Aunque también me gusta “la literatura”, mis lecturas preferidas últimamente son las novelas de detectives, y este verano me releí dos o tres de Pepe Carvalho, el detective barcelonés de Vázquez Montalbán, y durante el año cayeron unas cuantas del habanero Leonardo Padura – y su personaje Mario Conde (sic) -, y del chino-estadounidense Qiu Xialong, y su policía-poeta el inspector shanghainés Chen Cao. Hace tiempo que no leo o releo nada del detective-policía moscovita Arkadi Renko – el personaje de las novelas de Martin Cruz Smith -, otro de mis preferidos. Sigue leyendo Novela negra y transformaciones metropolitanas

Las palabras por medio de las cuales pensamos _ Keywords, Raymond Williams

Pequeño homenaje a la estos días denostada English working class – en la persona de Raymond Williams, escritor e investigador sobre cultura y sociedad – y marxista heterodoxo si no lo he entendido mal. Un breve comentario/introducción a su libro Keywords. A Vocabulary of Culture and Society, seguido de una traducción de la entrada “estructural” – como ejemplo de su método.

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Imagen: Yoko Ono, sf, Imagine Peace (24 Language Button Pack)
https://artmarkit.com/product/yoko-ono-24-language-button-pack-imagine-peace/

Por José Pérez de Lama

Reality … one of the few words which mean nothing without quotes.
Vladimir Nabokov, 1956, On a Book Entitled Lolita

Keywords. A Vocabulary of Culture and Society de Raymond Williams es efectivamente un vocabulario que contiene unas 131 palabras, que según su autor, en la época que lo escribió – años 60-70-80 -, constituían el repertorio característico del lenguaje de los intelectuales.

Su lectura me ha resultado mucho más fascinante de lo que pensaba cuando se me ocurrió comprarlo por Internet. Me ha abierto una nueva perspectiva a este mundo de las palabras, en el que con mayor o menor intensidad vivimos todos, – queramos o no. Más allá de las etimologías clásicas, Williams desvela cómo las palabras que usamos cada día tienen una historia mucho más compleja y rica que aquella que va de su origen en latín, griego o inglés antiguo, a su uso actual, más o menos consensuado, convencional o especializado que podemos mirar en los diccionarios. Un uso, que a la vista de las historias contadas, se muestra mucho más precario de lo que solemos imaginar. Estas palabras críticas, según muestra convincentemente el autor, suponen interpretaciones del mundo, delimitaciones de territorios, y como tales son objeto de una permanente disputa. Comunicación, conducta (behaviour), democracia, élite, estructura, familia, gestión (management), individual, interés, mejorar (improve), reforma, representante, revolución, subjetivo, trabajo (labour), por sólo mencionar algunas, son palabras que han significado cosas sorprendentemente contradictorias a lo largo de su historia. Cabe señalar, que aunque el vocabulario que examina Williams es el inglés, tratándose de palabras cultas, estimaría que en un 90% tienen usos muy próximos a los de sus equivalentes en español/castellano.

En la introducción, Williams cuenta que se le ocurrió hacer este trabajo hacia 1945, al volver de la guerra a Cambridge, la universidad donde había empezado a estudiar, y darse cuenta de que la gente usaba las mismas palabras de antes, pero que había un nuevo consenso general sobre su significado. Este consenso ya no era el que él había conocido, y le hacía sentirse un extraño, marginado. Algo parecido le había ocurrido al llegar por primera vez a la universidad procedente de un entorno rural. Conocía las palabras, pero allí ya no parecían tener el mismo significado que él les atribuía. Y así no era fácil ni entender lo que los otros decían, ni por supuesto hacerse entender. Sigue leyendo Las palabras por medio de las cuales pensamos _ Keywords, Raymond Williams

Aquí va una lección sobre escritura creativa, de Kurt Vonnegut

Otra traducción, en esta ocasión de un textito de Kurt Vonnegut, escritor muy preferido. Se trata de un texto bastante citado en el que hace algunos comentarios sobre “escritura creativa”. Son bastante conocidos sus diagramas de las historias arquetípicas, pero no había leído el texto completo que acaba con un giro sorprendente, y, siendo Vonnegut, como no, divertido… La parte del principio, me plantea alguna duda si pudiera ser políticamente incorrecta en algún aspecto, pero tratándose de Vonnegut, un radical muy comprometido con su tiempo, no pienso que lo sea. Los que podáis, por supuesto, leedla en el inglés original. Como todos los grandes escritores la manera de usar el lenguaje de Vonnegut es uno de sus principaes atractivos… En la traducción, he tratado de evocarla, aunque…

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Wesley Merrit, c. 2013, Vonnegut in space; source: http://debutart.tumblr.com/post/49502590259/kurt-vonnegut-in-space

Aquí va una lección sobre escritura creativa

Kurt Vonnegut, 2005, Here is a lesson in creative writing, en: A man without a country, Bloomsbury, Londres, pp. 23-37; traducción de José Pérez de Lama

Primera regla: No uses puntos y coma. Son hermafroditas travestis que no representan absolutamente nada. Lo único que muestran es que has ido a la universidad.

Y me doy cuenta de que algunos de vosotros puede estar teniendo dificultades para decidir si estoy en broma o no. Por tanto, de ahora en adelante diré cuando estoy bromeando.

Por ejemplo, alístate en la Guardia Nacional o los Marines y enseña democracia. Estoy bromeando.

Estamos a punto de ser atacados por Al Qaeda. Ondead banderas si las tenéis. Esto siempre parece ahuyentarlos. Estoy bromeando.

Si de verdad quieres hacer daño a tus padres, y no tienes las agallas para ser gay, lo menos que puedes hacer es hacerte artista. No estoy bromeando. Las artes no son una manera de ganarse la vida. Son una manera muy humana de hacer la vida más tolerable. Practicar un arte, no importa como de bien o mal, es una manera de hacer crecer tu alma, por todos los cielos (for heavens sake). Cantad en la ducha. Contad historias. Escribid un poema a un amigo, incluso un poema malísimo. Hacedlo tan bien como podáis. Recibiréis una enorme recompensa. Habréis creado algo.

*

Quiero compartir con vosotros una cosa que he aprendido. Lo dibujaré en la pizarra detrás mía para que podáis seguirlo más fácilmente [dibuja una línea vertical en la pizarra]. Este es el eje G-I: buena fortuna (good fortune), mala fortuna (ill fortune). La muerte y la pobreza terrible, la enfermedad, abajo – gran prosperidad, estupenda salud, arriba. El estado medio de las cosas en el centro [señala el extremo inferior, el superior, y la zona media de la línea respectivamente]. Sigue leyendo Aquí va una lección sobre escritura creativa, de Kurt Vonnegut