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Piaget & Papert según E. Ackermann, y una nota sobre Seymour Papert y los fab labs


Imagen: Echidna shield, escudo para Arduino, para uso en entornos escolares para aprender programación, uso de sensores, motores, etc. Un producto heredero de la tradición papertiana desarrollado en parte en Sevilla. Fuente: http://echidna.es/

Presento aquí la traducción de este texto, Constructivismo de Piaget y construccionismo de Papert: ¿Cuál es la diferencia?,  de Edith Ackermann (MIT), que me gustó mucho, en el que hace una comparación entre los constructivismos de Piaget y Papert en tanto que teorías del aprendizaje y la inteligencia. Hay muchas cosas que me interesan, pero destacaré de momento una. El construccionismo de Papert, cita Ackermann supone que: ” El conocimiento no es meramente una mercancía para ser transmitida, codificada, retenida y re-aplicada, sino que es una experiencia personal que debe ser construida. De manera similar, el mundo no está simplemente ahí fuera esperando ser descubierto, sino que es formado y transformado progresivamente a través de la experiencia personal del niño, o del científico.”

También me parece particularmente relevante la atención de Papert a lo situado y lo concreto en el aprendizaje y el conocimiento __ frente a lo “separado” y abstracto.

Al final, tras la bibliografía de este artículo, he añadido otra traducción, más breve, de unos párrafos del último libro de Neil Gershenfeld, donde éste explica la relación entre Seymour Papert y los fab labs.

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Constructivismo de Piaget y construccionismo de Papert: ¿Cuál es la diferencia?

Edith Ackermann (sf / 1991?)

Traducción: José Pérez de Lama

Fuente: http://learning.media.mit.edu/content/publications/EA.Piaget%20_%20Papert.pdf

¿Cuál es la diferencia entre el constructivismo de Piaget y el “construccionismo” de Papert? Más allá del mero juego de palabras, pienso que existe la diferencia y integrar ambas perspectivas puede enriquecer nuestro entendimiento de cómo la gente aprende y crece. El constructivismo de Piaget nos proporciona una ventana sobre aquello en lo que se interesan los niños(as) y son capaces de lograr, en diferentes etapas de su desarrollo. La teoría describe cómo las maneras de hacer y pensar de los niños(as) evolucionan en el tiempo y bajo que circunstancias es más previsible que los niños dejem – o se aferren – a las visiones que mantienen en cada momento. Piaget sugiere que los niños(as) tienen muy buenas razones para no abandonar sus propias explicaciones del mundo (worldviews) sólo porque alguien, aunque sea un experto, les diga que están equivocados. El constructivismo de Papert, por su parte, se centra más en el arte de aprender, o de “aprender a aprender”, y en la relevancia del hacer cosas (making things) en el aprendizaje. Papert está interesado en cómo los que aprenden su involucran en una conversación con los artefactos (propios o hechos por otras personas), y en cómo estas conversaciones potencian el aprendizaje dirigido por ellos mismos y en última instancia facilitan la construcción de nuevo conocimiento. Enfatiza la importancia de las herramientas, los media y del contexto en el desarrollo humano. La integración de ambas perspectivas ilumina el proceso por medio del cual los individuos llegan a dar sentido a sus experiencias, optimizando gradualmente sus interacciones con el mundo. Sigue leyendo Piaget & Papert según E. Ackermann, y una nota sobre Seymour Papert y los fab labs

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Tinkerers, hackers y makers: los buenos mariachis

Notas agridulces sobre la evolución reciente y alternativas de futuro de la llamada por algunos tercera revolución digital, la fabricación digital… Digamos que el texto tiene una cierta intención polémica… Primera publicación en LABlog.

1916_picabia_girl_born_without_a_mother
Figura 1: Francis Picabia, 1916, La fille née sans mere. Fuente: http://handme.canalblog.com/archives/2010/06/23/18405000.html

Tinkerers, hackers y makers: los buenos mariachis

José Pérez de Lama 04.2015, para LABlog

Los fab labs tal como los entendemos actualmente inician su existencia hacia 2001-2002 cuando Neil Gershenfeld y sus colaboradores del Center for Bits and Atoms del MIT deciden crear un laboratorio equipado con diversas máquinas controladas por ordenador  (cortadora láser, fresadoras, impresoras 3D…) y un set de equipos para fabricar PCBs (Printed Circuit Boards) en un centro comunitario del Inner Boston. La iniciativa, como es ya bastante conocido, se basaba en un proyecto financiado por la NSA (National Science Foundation) para investigar el presente y el futuro de los procesos de fabricación digital [Gershenfeld, 2005]. Desde entonces, la Fab Lab Network ha proliferado de manera vírica; – Gershenfeld plantea una analogía con la ley de Moore sobre el desarrollo de los circuitos integrados: el número de labs se duplica cada año y medio. Según los últimos datos, en 2015 existen cerca de 500 fab labs distribuidos por los cinco continentes [Gershenfeld, 2015].

Durante esta década larga (2002-2015), emergió en paralelo el movimiento maker, posiblemente más próximo a la potente tradición estadounidense del DIY [0]. Podríamos describir el movimiento maker como un alter ego de la red Fab Lab, sin la dirección más o menos paternal del MIT. En primera instancia la revista Make del grupo O’Reilly cataliza esta otra versión de la llamada tercera revolución digital. Chris Anderson [2012], ex-Wired, podría ser otra referencia del mundo maker, como también, la empresa-comunidad Makerbot-Thingiverse, al menos en sus primeros años [1]. Sigue leyendo Tinkerers, hackers y makers: los buenos mariachis