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Sobre autopoiesis, simpoiesis, bacterias y más cosas, al hilo de “¿Qué es la vida?” de Lynn Margulis

Unas modestas notas por parte de un lector profano acerca del libro What is Life? de Lynn Margulis y Dorion Sagan, en las que se tratan de presentar algunas de las ideas de los autores sobre la simbiosis / simpoiesis (el hacer/producir juntos) en la aparición, la evolución, la actual forma de la Vida, – y quizás el futuro – sobre el planeta Tierra. Conecta muy directamente con El apoyo mutuo. Un factor de evolución de Kropotkin, con Donna Haraway y con el último texto de Bateson aquí reseñado; – entre otras cosas. Desde el punto de vista de la Arquitectura y el medio ambiente, todas estas cosas constituyen en mi opinión una importante referencia para repensar las relaciones entre el mundo que construimos y el medio que contribuye a producir y del que forma parte, en el actual contexto de crisis planetaria; – crisis desde el punto de vista de los humanos, como dice Margulis…

Imagen tomada microscopio de transmisión de electrones mostrando parte de un cloroplasto de una hoja de Anémona Sp.. Fuente: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Chloroplast_in_leaf_of_Anemone_sp_TEM_85000x.png

Sobre autopoiesis, simpoiesis, bacterias y más cosas, al hilo de “¿Qué es la vida?” de Lynn Margulis

Por José Pérez de Lama; dedicado a Agustín Antúnez, in memoriam

Life is something edible, lovable, and lethal.
La vida es algo que se come, que se ama y que puede matar
James Lovelock, citado por Margulis y Sagan

Selección del glosario final de What is Life?

Autopoiesis: la producción continúa de sí misma por parte de la vida. El comportamiento autopoiético, característico de toda la materia viva, se refiere a las actividades químicas (metabolismo) de los seres orgánicos para mantenerse a sí mismos. Sin éste (comportamiento) no estarían vivos. (Margulis, 1995: 256)

Autótrofos: organismos que producen su propio alimento a partir del dióxido de carbono (del aire) y derivan su propia energía de la luz o de químicos inorgánicos mediante fotosíntesis o quimiosíntesis. (1995: 256)

Heterótrofos: organismos que no son capaces de producir su propio alimento ni de usar la luz o la energía química inorgánica; obtienen su energía, carbono, nitrógeno y otros elementos esenciales a partir de compuestos orgánicos generados por productores primarios (quimiosintetizadores o fotosintetizadores). (1995: 259)

Cianobacterias: bacterias fotosintéticas productoras de oxígeno de pigmentación verdosa (oxigénicas, foto-autotrófas). A veces aún llamadas plantas o “algas azul-verdosas”, no son ninguna de las dos cosas. Aparecieron en el proceso evolutivo cuando sus predecesoras, las bacterias fotosintéticas púrpuras o rojas que ya empleaban el singular sistema clorofílico, mutaron de forma que podían a obtener el hidrógeno a partir del  del agua. Han sido catalogados más de diez mil tipos. Se cree que fueron las que liberaron el oxígeno que transformó la atmósfera de la Tierra. (1995: 257)

Hasta aquí las citas del glosario.( La traducción es del autor de este post).

La vida es un verbo
Estos días leí el libro de Lynn Margulis [1] y (su hijo) Dorion Sagan titulado What is Life? – (¿Qué es la vida?). Desde hace tiempo el nombre Margulis me era familiar. Primero probablemente como co-autor(a) con James Lovelock de la Teoría de Gaia [2] – aunque por aquella época curiosamente pensaba que Margulis era un hombre. Más adelante, por ser mencionada por Agustín Antúnez, amigo malagueño del entorno del grupo Rizoma y la Casa Invisible, fallecido en 2015, cuando proponía con apasionamiento conceptos como el de simbiodiversidad

Finalmente, en un registro parecido al de Agustín, Donna Haraway (Staying With the Trouble. Making Kin in the Chthulucene, 2015) la cita como alguien tras cuya obra se hace necesario pensar – o que nos permite pensar – la vida sobre la Tierra, las relaciones entre humanos, otros seres vivos, tecnologías y biosfera de una manera diferente. Así que tras leer este último libro de Haraway del cual también dejé otra breve reseña en este blog, no tuve más remedio que buscar algo para aproximarme al pensamiento de Margulis, dando con este What is Life? Diría que se trata de un libro divulgativo, aunque tampoco demasiado fácil. No es fácil porque las ideas que plantea son bastante diferentes de los patrones que tenemos habitualmente en nuestras cabezas (al menos yo); no tanto porque sea difícil de entender lo escrito. Sea como fuere, el libro me ha resultado fascinante.

Como siempre, lo mejor será leerlo… pero comento algunas de las cosas que más me han llamado la atención, a ver si así animo a algunos amigos-simbiontes a leerlo, o si ya lo hubieran leído, a comentarlo y pensar juntos. Cuando a uno le encanta un libro, le gustaría que sus amig*s, o cualquiera, también lo leyeran… Aunque también comprendo que para meterse con esto, sin ser biólogo o similar, hay que tener gustos un poco extravagantes… O no.

Intenté hacer una especie de resumen pero me ha sido imposible: el argumento no siendo en exceso complejo si que es rico en detalles y son estos  los que lo hacen convincente, a la vez que se ofrecen como un vasto mundo de (nuevas, para mí) sugerencias para pensar y hacer de otros modos. Van, entonces, algunas cuestiones más o menos sueltas:

Simbiosis, vida, evolución
Probablemente la cuestión principal que hace que Donna Haraway recurra a Margulis es su hipótesis de que es la simbiosis – simbiogénesis, endosimbiosis… –, y no la competencia, el principal factor que impulsa el proceso evolutivo. Simbiosis que sigue siendo, hoy, la que hace posible la vida sobre la Tierra.

El argumento evolutivo desarrollado por Margulis para mí no deja de tener un intenso sabor a ciencia ficción; un sabor que me gusta. Las principales pruebas que Margulis aporta para fundamentar sus hipótesis se encuentran en las formas de la vida contemporánea- aunque también en los fósiles.

En la fisiología celular de los seres vivos actuales se encontrarían la memoria material de los primeros seres vivos, incluso de las condiciones de vida del hipotético mundo primigenio: por ejemplo, los cloroplastos, como desarrolla en algo de detalle, los orgánulos de las células vegetales que llevan a cabo la fotosíntesis, serían una evolución de las bacterias que empezaron a realizar este proceso. Este tipo de procesos por el que un ser vivo previamente autónomo deviene órgano de otro ser más complejo es lo que Margulis llama endosimbiosis [3], y constituye una de sus principales contribuciones reconocidas a la Biología.

A escala media, la de nuestros cuerpos, como se va haciendo cada vez más conocido, nosotros mismos somos bacterias en un 50% de nuestro peso; millones de bacterias simbiotizadas con nuestras propias células, de tal manera que si las bacterias no fueran parte de nosotros mismos no podríamos llevar a cabo el metabolismo que nos mantiene vivos.

Citando de memoria, escriben Margulis y Sagan que en nuestra boca recién cepillada hay tantas bacterias como habitantes en Manhattan, y que esta es la condición saludable de nuestra boca. De entre los múltiples ejemplos expuestos por los autores, me ha llamado la atención el caso de las bacterias cuyo hábitat es la parte final del intestino de las termitas, que son las que les permiten a las termitas digerir la lignina, para poder comer madera, materia que constituye una parte fundamental de su dieta y del modo de vida de ciertas termitas.

En la genealogía de Margulis los seres pluricelulares como los animales (como nosotros mismos) serían resultado de la evolución de las colonias de seres unicelulares habituados a vivir simbióticamente, especializándose en los que devendrían tejidos con funciones diferentes. Esta condición simbiótica habría sido ventajosas para la supervivencia y la autopoiesis: la obtención y gestión de la materia y la energía, la perpetuación, la reproducción. Esta imagen algo descabellada, así sin más argumentos, me hace pensar no obstante en las ciudades, en las que vivimos asociados miles y en ocasiones millones de hombres y mujeres, aceptando múltiples interdependencias a cambio de una mayor facilidad para la supervivencia; llegando a encontrar gozo en esta interdependencia; pensando, incluso, que los beneficios de este vivir en común constituyen una parte fundamental de una buena vida.

A escala macro, finalmente, el mantenimiento de la atmósfera o la producción del suelo sobre el que crecen las plantas de las que a su vez nos alimentamos los animales es el resultado del trabajo metabólico de las bacterias y algas fotosintéticas (en el caso del oxígeno en colaboración con las plantas), y del “trabajo” conjunto de reciclaje de bacterias y sobre todo de los miembros del reino fungi (hongos), que son quienes devuelven a los ciclos de la materia los cuerpos de los seres vivos que mueren, – plantas, animales -, sin lo cual tampoco existiría la biosfera y por tanto la vida sobre la Tierra tal como la conocemos.

Terraformación
En esta línea, efectivamente, la creación de la biosfera, siempre según la hipótesis de Margulis, se debería a las bacterias en múltiples aspectos. El primer de ellos, el de la creación de una atmósfera con un 20% de oxígeno, oxígeno que habría sido producido por las cianobacterias [4] alcanzándose la actual composición hace unos 2.400 millones de años, a partir de la transformación de una atmósfera similar a la de las actuales de nuestros planetas vecinos, Marte y Venus, con un 90% de CO2. En este proceso también contribuían a fijar – y continúan fijando – el carbono (del CO2) de aquella atmósfera, que también sería beneficioso en subsiguientes períodos para la proliferación de la vida. En paralelo a la actividad fotosintética, otras bacterias, en el desarrollo de sus procesos metabólicos, descomponían las rocas primigenias transformándolas en minerales más aptos para la futura vida. Los desechos metabólicos de las cianobacterias, y de otras bacterias, serían pues el origen de la biosfera y la vida tal como la conocemos. La capacidad terraformadora del genio bacteriano, biohistórica y actual, según explica Margulis, sigue siendo incomparablemente superior a la del hombre del Antropoceno.

Una vida sin humanos
Me produce una cierta inquietud humanista, – y aquí este adjetivo funcionaría como algo entre pacato y pequeño-eco-burgués -, la actitud a la que lleva este planteamiento a la autora. Diría que Margulis se muestra más partidaria de la vida, del impulso autopoiético abstracto, y mucho menos de los humanos. La vida continuará, aunque desaparezcan los humanos, y esto no parece entristecerle ni un poco. Nos recuerda que las grandes extinciones de especies se han sucedido a la lo largo de la biohistoria del planeta. “Los humanos no son especiales e independientes sino parte del continuo de vida que rodea y abraza el planeta” (1995: 246). En su visión, imagina uno que perviviríamos como memoria viva, como pervive la memoria de las mitocondrias en nuestras células o como continúan viviendo en nosotros los procesos ontogénicos de nuestros antecesores. No se si eso os satisface o no. Yo me lo estoy pensando.

Staying with the Trouble
En el marco de este pensamiento, entiendo, es en el que Donna Haraway titula su último libro Staying with the Trouble. Frente a los planteamientos apocalípticos como los del Antropoceno o el Capitoloceno, Haraway nos propone seguir habitando las dificultades, seguir sobreviviendo como parte del continuo de la vida, tratando de entenderlo y quizás incluso amarlo, explorando y reforzando las alianzas y parentescos (kin), dice ella, con los otros seres vivos, – bacterias, fungi, plantas, animales…- con los que, juntos, hacemos y somos la biosfera. Simpoiesis, dice Haraway: hacer-producir juntos. La autopoiesis de Gaia, – el devenir organismo vivo de la biosfera que proponían Margulis y Lovelock -, sería simpoiesis de los seres individuales que la componen. La interpelación de los devenires deleuzianos-guattarianos una vez más.

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#notas

[1] La entrada de Margulis en la wikipedia en inglés me parece que está bastante bien: https://en.wikipedia.org/wiki/Lynn_Margulis

[2] La hipótesis de Gaia en wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Hip%C3%B3tesis_Gaia

[3] Endosimbiosis en wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Endosimbiosis

[4] Cianobacterias, en wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Cyanobacteria

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#referencias

Lynn Margulis & Dorion Sagan, 1995, What is Life?, University of California Press, Berkeley

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Donna Haraway, 2015, Staying With the Trouble. Making Kin in the Chthulucene, Duke University Press, Durham

Piotr Kropotkin, 2016 (ediciones originales de 1902, 1920), El apoyo mutuo. Un factor de evolución, Pepitas de Calabaza, Logroño

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Traducción de Forma, sustancia y diferencia, texto de Gregory Bateson sobre la ecología de la mente

“Así como existe una ecología de las malas hierbas existe una ecología de las malas ideas”. Con esta cita de Bateson comienza el libro Las tres ecologías de Félix Guattari, con el que trabajo desde hace años. Una de las tres ecologías de Guattari es la ecología mental – junto a la ambiental-técnica y la social – que toma de Bateson, aunque como es propio de Guattari y su amigo Deleuze, reinterpretándola. Este otro texto que ahora traduzco, creo que es uno de los que mejor explica el concepto de Bateson de la ecología de la mente, del que cabe destacar que supone una propuesta de relación entre el mundo convencionalmente físico y el mundo de la información (¿forma, patrones?). Según su propuesta ambos serían maneras diferentes de mirar la misma realidad que co-evolucionan condicionándose y afectándose mutuamente, podría decirse – o quizás habría que expresarlo de otra manera… Los últimos artículos de Bateson trataban de las patologías de la ecología de la mente. Vale; os dejo sin más la traducción, algo larga para el formato blog, pero en cualquier caso aquí queda para quien le pueda hacer falta.

Forma, sustancia y diferencia

Gregory Bateson

Gregory Bateson, 1970, Form, Substance, and Difference, 19ª Conferencia anual en memoria de Korzybski, General Semantycs Bulletin, No 37, 1970; reproducida en G.B, 2000, Steps to an Ecology of Mind, The University of Chicago Press, Chicago, pp. 454-471. Traducción de J. Pérez de Lama, 01/01/2018

Pensar la relaciones entre organismos y medio

[H]e estudiado el área de impacto entre el pensamiento filosófico muy abstracto y formal por un lado y la historia natural del hombre y de otras criaturas por el otro. Este solapamiento entre premisas formales y comportamiento concreto es hoy, afirmo, de una terrible importancia. Tenemos frente a nosotros un mundo que está amenazado no sólo por la desorganización de muchas clases, sino también por la destrucción del medio ambiente (environment), y nosotros, hoy, aún somos incapaces de pensar claramente sobre las relaciones entre un organismo y su medio ambiente. ¿Qué clase de cosa es ésta, a la que llamamos organismo + medio ambiente?
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Matters of care – asuntos de cuidados, de cariños, de sostenibilidad de la vida… Sobre el libro de María Puig de la Bellacasa

Matters of care – asuntos de cuidados, de cariños, de sostenibilidad de la vida… Comentario provisional del libro de María Puig de la Bellacasa

José Pérez de Lama. Para C y M.

Llegué a este libro a través del último de Donna Haraway, Staying with the Trouble. Making Kin in the Chthulucene, por lo que algun*s ya intuiréis que el pensamiento de la autora sintonizará con lo que se podría denominar el ecofeminismo posthumanista. La etiqueta podría echar para atrás, espero que no, porque de lo que escriben estas autoras es de temas actuales y cotidianos: cómo cuidamos de lo que nos rodea y somos cuidados, de ecología, de nuestra relación con las tecnologías…

Llevo sólo un cuarto del libro de Bellacasa, pero – ya sabéis l*s que me leéis que – me gusta escribir sobre las primeras impresiones. Estoy fascinado, y casi físicamente sobrecogido, por esta nueva lectura. El título Matters of Care; el subtítulo mucho menos bello, Speculative Ethics in More Than Human Worlds.

Matters of care se incorpora a una serie compuesta por matters of fact y matters of concern, que propuso en su día Bruno Latour. Matters of fact sería la expresión en inglés para referirse a los hechos descritos por las ciencias, según la visión tradicional, hechos objetivos, incontrovertibles. O eso pensaban algunos. Latour hace ya tiempo propuso que en realidad esos matters of fact eran en realidad matters of concern, asuntos que nos preocupan y conciernen, y que se transformaban en matters of fact mediante los procedimientos de las ciencias, no tan objetivos como se pensaba, que incluyen los aparatos y laboratorios científicos, las teorías, lo que se decide hacer destacar y lo que se queda invisibilizado… Algo que podría conectarse con la teoría de los paradigmas científicos de Kuhn, por ejemplo. La particularidad de describirlos como matters of concern es que su definición se planteaba como el resultado de un gathering, reunión o composición, de los diferentes actores concernidos por la cuestión o controversia, y de las construcciones que ponen en juego, resultado que de alguna manera sintetiza una solución/definición del problema. Algo parecido veíamos también en Dewey con su idea de conocimiento como consenso provisional, pero en Latour se otorga una mayor relevancia a los propios artefactos-medios científicos. En el campo de la arquitectura, podríamos poner de ejemplo, quizás, el caso de la vivienda moderna; como problema-constructo científico-cultural, más que cuestión-problema puramente objetivo (Latour, 2007). Sigue leyendo Matters of care – asuntos de cuidados, de cariños, de sostenibilidad de la vida… Sobre el libro de María Puig de la Bellacasa

Ciclos: vida, ecosistemas, fiesta, capital, cibernética … y algunas ideas sobre “economía circular”

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S. Boticelli, 1482, Primavera (detalle); fuente: https://en.wikipedia.org (recorte inspirado por: https://copperbeechschool.com)

Algunas divagaciones sobre ciclos

Pueden apreciarse dos maneras de ver la forma en que se despliegan la vida y el mundo, la una lineal, la de la irreversibilidad, la de la Historia, y la otra cíclica, la de ciertas aproximaciones de la mentalidad mítica, pero también de la ecología, los estudios de los diversos metabolismos – biológicos o urbanos – o incluso de la economía y la cibernética…

Últimamente ando fascinado con esto de los ciclos. No se exactamente por qué, aunque en parte sin duda por cosas relacionadas con el llamado metabolismo urbano. También por la circulación del capital y por la cibernética… Haré entonces algunas divagaciones sobre esto, para luego comentar sobre el nuevo movimiento que se ha dado el nombre de economía circular.

Quizás de las primeras veces que me interesé por estas cosas fue una época en que leía sobre la mentalidad mítica – en particular a Mircea Eliade. Leo últimamente, – Graeber, creo recordar -, que en antropología su pensamiento se considera superado, o que ya no está de actualidad – pero nunca me afectaron demasiado esos juicios. La vida, en muchos aspectos tiene  que ver con ciclos: día-noche (estar despierto y dormir-quizás-soñar y la repetición cotidiana de nuestras actividades), la luna y las estrellas, destacadamente las estaciones – con el renacimiento anual de la vegetación -,  etc [0].; ciclo del agua (evaporación, lluvia, fertilización de la tierra, plantas y animales, ríos, océanos…), que la Permacultura, uno de los saberes de referencia para mí, toma como paradigma… También podemos ver la vida de una persona como repetición en cierto modo de la de sus padres – nacimiento, juventud, procreación, madurez, ancianidad y muerte, – para que la siguiente generación pueda volver a empezar… La fertilidad de las mujeres, el ritmo-repetición de las comidas, el descanso semanal… Los antiguos, con sus mitos y ritos, construyeron el sentido de la vida en torno a este eterno retorno; las fiestas, para los acontecimientos singulares como el nacimiento, las bodas, la muerte, y con motivo de los momentos especiales como el verano y el invierno (solsticios, cosechas) o la primavera (el nuevo comienzo de la vida…). – Meto aquí una digresión dentro de la divagación: la mentalidad dominante actual, algo simplona-positivista, con su incapacidad de conectar con estos aspectos más intemporales de las fiestas tradicionales, creo que se pierde mucho… o incluso nos está haciendo perder mucho a todos… Para pensadores como Eliade, efectivamente, las fiestas eran, entre otras cosas, una manera de dar sentido al mundo, a la muerte, a las relaciones entre cultura y naturaleza, que no parece que hayan sido superadas por la tv, el productivismo o el consumismo… Ni me parece a mí que tampoco por el laicismo más o menos socialista… [1] Sigue leyendo Ciclos: vida, ecosistemas, fiesta, capital, cibernética … y algunas ideas sobre “economía circular”

Murray Bookchin, post-escasez y el Curioso Impertinente. Más sobre la economía de la abundancia

Otra aproximación a la idea de la economía de la abundancia (post-escasez) y el “fin del trabajo”, ahora de la mano del pensador anarco-comunitarista Murray Bookchin y algunos de sus escritos de la década de 1960. Me resultó interesante, entre otras cosas, sus intuiciones sobre la fabricación digital, y las relaciones que propone entre automatización, ecología y comunidades…

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Imágen.01:  Hog Farm, tipis y cúpula geodésica, ca. 1970; source: Lisa Law, 1997, Flashing on the Sixties, Chronicle Books, San Francisco

Murray Bookchin, post-escasez y el Curioso Impertinente. Más sobre la economía de la abundancia

07.2015 / José Pérez de Lama

Aunque no me ha salido tan bien como hubiera querido – son más unas notas medio sueltas que un texto de reflexión consistente – va dedicado a mi nueva y admirada amiga Guiomar Rovira

Siguiendo con los comentarios de la economía de la abundancia, de la post-escasez (post-scarcity) según la denominaba Murray Bookchin en 1965 [1]… Bookchin uno de los pensadores anarquistas más destacados de la segunda mitad del siglo 20 en los Estados Unidos tiene como uno de los ejes de su pensamiento la cuestión de las tecnologías para la libertad, del uso de las tecnologías como base o infraestructura para construir una sociedad mejor – según los valores de su ideología anarco-comunitaria (veáse por ejemplo, Bookchin 2000 y 2007):

“[…] un modo de vida orgánico deprivado de su componente tecnológico sería tan disfuncional como un hombre deprivado de su esqueleto. La tecnología debe ser considerada como el soporte estructural básico de una sociedad; constituye literalmente el andamiaje de una economía y de muchas instituciones sociales.” (1965: 43) [2]

En este sentido su pensamiento está próximo al de otro de los referentes del pensamiento de la técnica en el siglo 20, como es Iván Illich (2012) [3]. Bookchin, creo que muy pertinentemente, considera igualmente ingenuas la denostación absoluta de la tecnología, como su aceptación incondicional y entusiasta. Diría que considera las tecnologías como un campo abierto a la reflexión, la creación y el conflicto; un campo ambivalente o polivalente de oportunidades, en el que es posible, necesario o incluso urgente pensar en sus potenciales emancipatorios y liberadores para tratar de activarlos y de materializar sus virtualidades (1965: 42-43).

Resulta muy curioso ver como el discurso en Bookchin entre 1965 y 1970 en buena parte podría ser perfectamente actual, en lo relativo a la centralidad de lo digital – que él denomina cybernation – y de lo ecológico en la configuración o reconfiguración del mundo actual. Puede pensarse también que hemos avanzado poco, o en sus palabras que no hemos sido demasiado capaces de desarrollar las potencialidades (liberadoras) de las tecnologías ya entonces emergentes. Sigue leyendo Murray Bookchin, post-escasez y el Curioso Impertinente. Más sobre la economía de la abundancia