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El Ángel de la Historia de Benjamin, explicado por Sennett

Imagen: Angelus Novus de Klee (derecha) y comentario de Benjamin en sus Tesis sobre la Historia; página de la tesis doctoral de Antonio Sáseta, 2012.

El ángel de la historia de Benjamin, explicado por Richard Sennet

Traducción y comentario de J. Pérez de Lama

Nunca fui demasiado aficionado a Benjamin, – quizás por los colegas que lo empezaron a citar con reverencia hace algunas décadas, que me daban algo de pereza… -; aunque sí que he leído algunas cosas, sin prestar excesiva atención – lo de la reproducción técnica, por cultura general, y cosas que aparecen aquí y allá. Tengo pendiente volver sobre las Pasajes, algunas de cuyas páginas sí que me dejaron bastante huella – la edición algo rocambolesca que salió en inglés hace unos años con materiales diversos de esta obra inacabada…

Lo del Ángel de la Historia lo había escuchado bastantes veces, pero nunca me había enterado del todo de dónde venía la fascinación por el asunto y qué era exactamente lo que se pretendía decir citándolo… Y por fin, leyendo a Sennet – el Building & Dwelling que ya reseñé por aquí,  encontré una explicación que me pareció del mayor interés a la que vez que bastante curiosa… que es la que reproduzco literalmente aquí (Sennett, 2017, pp. 117-119; traduzco del inglés):

[…] es éste un ensayo escrito por Walter Benjamin titulado Tesis sobre la filosofía de la historia, la aproximación de un escritor a los conflictos del crecimiento [urbano], las formas de nostalgia que han surgido a través de la destrucción creativa y las energías estimuladas por la actividad informal – todos estos temas inspirados por los viajes de Benjamin al Moscú en la década de 1920 durante los inicios del comunismo y en sus meditaciones sobre un cuadro.

En 1920, Paul Klee dibujó el Angelus Novus, una figura famélica, agonizante con los brazos extendidos hacia arriba. El escritor Gershom Scholem vio la pieza aquel mismo año, la compró y la colgó en su apartamento en Munich. Walter Benjamin la vio en casa de Scholem, se la compró y la mantuvo consigo hasta su suicidio en 1940. Justo antes de matarse intentando cruzar a España (en Portbou, en los Pirineos, convencido de que los Nazis lo detendrían inevitablemente), Benjamin le dio el Angelus Novus para que lo guardara, al escritor francés Georges Bataille, que lo escondió en un rincón oscuro de la Biblioteca Nacional. Unos años después de que terminara la II Guerra Mundial, el dibujo llegó a las manos de Theodor Adorno, que consiguió devolvérselo a Sholem, quien para entonces vivía en Jerusalén, cuya viuda lo donó finalmente al Museo de Israel en 1987.

Se trata entonces de un objeto con una historia turbulenta. Mientras que lo tuvo, Benjamin pensaba que su imaginario trataba de los problemas de la historia. Un pintor, por supuesto, estaría horrorizado de ser encasillado en una representación sin matices, pero el título de Klee indica que también él veía su imagen en un sentido similar. La figura torturada está suspendida sobre montones de piedras y objetos rotos; un naranja-amarillo enfermizo flota como una nube a través de la figura, empapando el cielo. Comentando la imagen de Klee, Benjamin comienza citando de un poema de su amigo Sholem (traducción de la traducción de Sennett):

Mi ala está lista para volar
Preferiría volverme
Pero tendría poca suerte
Permaneciendo en el tiempo mortal.

Benjamin escribe a continuación […]:

“El Ángel del la Historia debe tener un aspecto así. La cara de ese ángel está vuelta hacia el pasado. Dónde nosotros vemos la apariencia de una cadena de acontecimientos, él ve una única catástrofe, que sin cesar acumula bajo sus pies montañas de escombros. Le gustaría parar durante un momento, para despertar a los muertos y para recomponer lo que ha sido aplastado. Pero una tormenta que llega del Paraíso, se ha enredado en sus alas y es tan fuerte que el Ángel ya no las puede cerrar. La tormenta lo conduce irresistiblemente hacia el futuro, hacia el que da la espalda, mientras que la montaña de escombros delante suya crece hacia el cielo … Esta tormenta es lo que llamamos Progreso.”

Empujado hacia delante por el cambio, el Ángel de Klee mira hacia atrás. Pienso que es una imagen que surge de la propia experiencia de Benjamin en Moscú durante el verano de 1926-7. En una carta a Scholem, Benjamin escribía que la Revolución era “una fuerza que es difícil de controlar.” Y sin embargo, le parecía que los rusos echaban de menos la Edad de Plata previa a la Revolución: guardaban como tesoros viejas piezas de mobiliario, escondían los iconos, todavía obsesionados por el Zar y su familia asesinada. Aquel invierno todo el mundo tenía hambre y frío; mirar hacía atrás, al pasado no les iba a dar de comer ni a calentarlos […]

*

___ Hasta aquí Sennett. En el libro del que procede la traducción, el autor continúa un poco más con el comentario, pero quizá tenga menos interés fuera ya del contexto en que aparece el tema. ¡Saludos!

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Por qué un colegio no puede llamarse Calvo Sotelo

Pepa Domínguez (2017), “Niños y niñas del colegio contra la violencia machista”, Fuente: Página de Facebook del AMPA del Colegio, https://www.facebook.com/AmpaCalvoSoteloSevilla/photos/a.147226489083820.1073741827.146385709167898/158088251330977/?type=3&theater

 

David Patiño Rodríguez

El día 30 de octubre tuvimos un tenso debate en el Consejo Escolar del Colegio Calvo Sotelo de Sevilla a raíz de una propuesta del AMPA para cambia el nombre por la posible ilegalidad del actual. En concreto, según al AMPA atenta contra la Ley de Memoria Histórica y la Ley de Memoria Democrática de Andalucía y por tanto, se debe cambiar cuanto antes para ajustarse a estas dos disposiciones. El Consejo Escolar rechazó a través de una votación secreta y sin dar un solo argumento dicha propuesta, sin valorar siquiera las razones planteadas por el AMPA y que se indican en el presente post por su interés, no solo para las personas relacionadas con el colegio.

El colegio se empezó a construir en el año 1935, en la II República licitándose bajo el nombre de Grupo Escolar Huerta de los Granados, porque comprendía dos edificios que se correspondían con los colegios de niños y niñas que se planificaron. El colegio se inauguró a principios del año 1937 con su actual nombre en honor al Protomártir de la Cruzada. Calvo Sotelo había sido asesinado días antes del golpe de estado y los golpistas fueron conscientes desde el principio que tenían que justificar su comportamiento y los juicios y asesinatos a los funcionarios y militares que se habían mantenido fieles a la legalidad y que habían cumplido sus cometidos. El asesinato de Calvo Sotelo se convirtió en la principal excusa para justificar su alzamiento contra la legalidad republicana y fue empleada extensamente durante la guerra.

El aprovechamiento propagandístico fue muy intensivo a lo largo de todo el régimen y especialmente al principio. En prácticamente todas las ciudades se rotularon plazas, calles e instituciones con honores a la figura del protomártir empleada para exaltar el régimen dictatorial. La hemeroteca de ABC permite hacernos una idea de la intensidad de este aprovechamiento. Por ejemplo, durante todo el año 1935, último completo en el que la República estuvo en paz y Calvo Sotelo era un destacado líder político, la búsqueda del término “Calvo Sotelo” genera 134 resultados. Por el contrario, la misma búsqueda produce 217 resultados para el año 1937, en el que ya había fallecido. Es decir, Calvo Sotelo muerto generaba muchas más noticias que vivo. La totalidad de estas noticas se corresponde con crónicas de las decenas de actos de homenaje que se realizaron los cuales tenían todos en común que la República era la que había asesinado directamente al político. Estos homenajes se sucedieron desde el principio de la sublevación como prueba que el 7 de agosto de 1936, el Ayuntamiento de Sevilla denominara plaza Calvo Sotelo la actual Puerta de Jerez “en memoria de un mártir de la Patria”. Entre las distinciones abundaron los cambios de nombres a colegios, como el reseñado el 9 de julio de 1938, “para la exaltación de las grandes figuras de nuestro glorioso Movimiento Nacional”. Para hacernos una idea clara de qué tipo de ceremonias se realizaron es representativa la que tuvo lugar en la Academia de Infantería de San Roque el 24 de mayo de 1938. En dicho acto, tal como indica literalmente ABC, tras la misa de rigor “se descubrieron grandes fotografías con la efigie de los generales Orgaz, Queipo de Llano y Mola, de José Antonio Primo de Rivera, Calvo Sotelo, Hitler y Mussolini”.

Si a esto unimos que José Calvo Sotelo no tenía relación directa alguna con Sevilla podemos llegar a la conclusión de que el colegio sevillano se llamó en honor a él únicamente como exaltación y justificación del golpe de estado y del régimen franquista que se estaba formando. Si no hubiera habido golpe de estado no se habría honrado a Calvo Sotelo con un colegio en Sevilla, ni por su actividad política ni por su asesinato, únicamente se hizo como acto de propaganda franquista.

Pero es que además, la actividad que desarrolló José Calvo Sotelo durante los últimos meses de su vida también es destacada y en concreto una parte de ella que ha sido descubierta recientemente. Calvo Sotelo era el líder del partido Renovación Española que defendía la restauración de la monarquía Alfonsina bajo un ideario ultraderechista contrario a la democracia liberal. Para entender los hechos, es necesario encuadrar históricamente los meses anteriores al golpe de estado y su asesinato. En febrero de 1936 se celebraron elecciones generales, y a pesar de que la derecha antiliberal[1] llegó con la expectativa de ganarlas e incluso hizo campaña por la mayoría absoluta, las perdió de manera clara, resultado vencedora una coalición de partidos burgueses progresistas y partidos obreros que se denominó Frente Popular. En esas circunstancias José Calvo Sotelo había terminado siendo líder oficioso de la oposición gracias a unos discursos incendiarios en los que llamaba a que el ejército se sublevara contra el régimen establecido[2].

En esa coyuntura política, los últimos descubrimientos de Ángel Viñas[3], nos han revelado que la actuación de Calvo Sotelo no se limitó a su actividad parlamentaria y por el contrario, fue un actor destacado de la conspiración, hasta su asesinato. Según el citado descubrimiento, Pedro Sainz Rodríguez que posteriormente sería ministro con Franco, siendo el número tres de Renovación Española, firmó 4 contratos el 1 de julio de 1936 en Roma con SIAI, una empresa aeronáutica italiana. En dicho acto se contrataba el suministro de 42 aviones de guerra, más de 10.000 bombas de 2 kilos, 2.000 bombas de 50 kilos, carburante, lubricante y metralletas, todo ello por un valor que en euros de hoy ascendió a 340 millones. Estos suministros tenían que ser entregados en el mes de julio, y de hecho, le llegaron a Franco al principio de la contienda. Quedan pocas dudas de que la operación había sido controlada por José Calvo Sotelo, que era el líder del partido. Tampoco se duda de que la operación contara con el asesoramiento de militares, dado el desconocimiento del material de guerra por parte de civiles. Los especialistas apuntan a Mola con el apoyo de Kindelán y el aval financiero de Juan March. Dado que el golpe militar fue el 18 de julio, los historiadores, en una línea de investigación que aún está más que abierta, han concluido que la fecha estuvo determinada por la llegada de los aviones que se le habían adquirido a Mussolini. Por otro lado, el tamaño de la operación hace pensar que estos contratos estuvieron negociándose durante semanas o incluso meses, por lo que muy posiblemente, el golpe de estado empezó a planearse recién confirmados los resultados electorales. Desde luego, la compra de 42 aviones, junto con otros documentos relacionados con la planificación del golpe, revela claramente que los conspiradores estaban planeando un conflicto armado. Tampoco parece que se estuviera planeando una guerra que durara casi tres años, como la que acabó sucediendo, pero desde luego, parece claro que el objetivo de la compra de esa cantidad de aviones último modelo y de armamento era generar, como indicaba Mola en sus planes originales, una “violencia extrema”. Y desde luego, estos hechos parecen dejar claro que el asesinato de Calvo Sotelo no precipitó unos acontecimientos que ya estaban más que acordados. Tampoco se puede decir que Calvo Sotelo no tuviera nada que ver con la sublevación y con la Guerra, pues parece claro que fue uno de los principales organizadores, a partir de una trama civil que se debería seguir investigando.

Por todas estas razones Calvo Sotelo no puede dar nombre a un colegio. No puede porque incumple dos leyes democráticas y en vigor. Tal como escuchamos tanto estos días, las leyes están para cumplirse y el colegio se denominó así para hacer apología de la dictadura franquista y para justificar el golpe de estado del 18 de julio de 1936, aprovechando su asesinato, por lo que incumple dicha normativa. Solo eso sería suficiente, pero es que además, Calvo Sotelo fue un destacado actor de aquel drama e intervino activamente en su planificación. Por todo ello, un colegio no puede llevar un nombre que está asociado a la guerra. Si se aceptan estas tesis, me imagino que los sectores más inmovilistas tendrán la tentación de salvar la situación llamando al colegio, por ejemplo, Presidente Calvo Sotelo, aprovechando al familiar. Este nombre cumpliría formalmente la ley, pero estaríamos ante un claro fraude de ley porque es evidente que si se el colegio se inaugurara ahora, la probabilidad de que se denominara de ese modo sería nula. De hacerse así, la única razón sería poder seguir denominando al colegio “Calvo Sotelo” y por tanto, Queipo de Llano continuaría siendo el que lo habría nombrado. En realidad, el legislador andaluz indicó su clara voluntad de que los andaluces sepamos la verdad de lo que pasó al establecer la novedosa obligación de que el golpe y la dictadura se estudie en los colegios. Es necesario que el colegio cambie de nombre de verdad para que los estudiantes les pregunten a sus maestros por qué se ha cambiado el nombre de su colegio o para que los padres y madres le hagan al director esa misma pregunta. En el caso del colegio Calvo Sotelo de Sevilla lo tenemos muy fácil, podemos recuperar el nombre que planeó la democracia de entonces y que la dictadura franquista nunca llegó a permitir.

Notas:

[1] Esta etiqueta me parece la más acertada porque, a pesar de lo que siempre nos han dicho, existía una derecha republicana que aceptaba la II República y las reglas democráticas que había impuesto.

[2] Fuente: Diario de Sesiones del Congreso, 16 de junio de 1936 (p. 1385); citada en Preston (1972; p.113).

[3] Viñas, Ángel (2013): “La connivencia fascista con la conspiración y otros éxitos de la trama civil” en Sánchez Pérez, Francisco (editor), Los mitos del 18 de julio, Crítica, Barcelona.

Referencias:

Preston, Paul (1972): “Alfonsist Monarchism and the Coming of the Spanish Civil War”, Journal of Contemporary History, 7 (3-4), pp.89-114.

Viñas, Ángel (2013): “La connivencia fascista con la conspiración y otros éxitos de la trama civil” en Sánchez Pérez, Francisco (editor), Los mitos del 18 de julio, Crítica, Barcelona.

Contabilizar la Responsabilidad

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Imagen: Kalho, Frida. (1945). Sin esperanza [Pintura]. Ciudad de México, Museo Dolores Olmedo
Fuente: https://www.google.com/culturalinstitute/beta/asset/-/rgHBxF7ESC2qmQ?utm_source=google&utm_medium=kp&hl=es

David Patiño

Cuando los golpistas del 36 planificaban lo que hicieron eran conscientes de que tenían que lavarlo y se pusieron manos a la obra para justificar el golpe y la extrema violencia que emplearon como estrategia para hacer que triunfara. Tras el fracaso parcial del golpe y el estallido de la guerra las cosas se les fueron de las manos y entonces fueron mucho más conscientes de que era prioritario terminar con todo vestigio del estado democrático, incluido cualquier recuerdo de él, junto con todo lo que habían hecho. El resultado de décadas y décadas de intoxicación en colegios, noticiarios, prensa, literatura y cualquier medio ha sido que tres generaciones, incluyendo la actual, de españoles han estado con el cerebro totalmente lavado hasta el punto de que una novela, llevada a la televisión en forma de miniserie de éxito, frivoliza con un auténtico monstruo como Serrano Suñer al que no le tembló la mano de dejar morir a tantos miles de españoles en manos de sus admirados nazis.

Estas generaciones de españoles casi no han oído hablar de la II República ni del franquismo y lo único que han aprendido es que la Guerra Civil fue terrible porque las guerras civiles eran las más trágicas y porque “ambos bandos” fueron terribles y vengativos. Estos escasos conocimientos están en una nebulosa borrosa que mete todo en un totum revolutum de personajes muy malos y violentos y un régimen político fracasado cuyo final no podía ser otro que el que tuvo, olvidando el golpe, los enormes beneficios económicos que obtuvieron sus protagonistas y sobre todo diluyendo la responsabilidad de lo que pasó entre esos dos terribles bandos cuyos integrantes tenían escritos en los genes que tenían que matarse con saña entre ellos. Sigue leyendo Contabilizar la Responsabilidad

Mary Paley Marshall (Ufford-Inglaterra, 1850-1944)*

Mary Paley Marshall

Mary Paley Marshall con 77 años cuando recibió su doctorado honorario de la Universidad de Bristol en 1927 (https://sheroesofhistory.wordpress.com/2016/10/20/mary-paley-marshall/)

Teresa Duarte

Mary Paley es uno de tantos casos de mujeres de gran valía profesional, en este caso como economista, cuya carrera no solo quedó a medio camino sino prácticamente invisibilizada por la sombra de su marido, Alfred Marshall, quizá el más famoso de los economistas neoclásicos.

Mary nació en 1850 en Ufford, una villa próxima a Stamford, en Lincolnshire, a unas cuarenta millas al noroeste de Cambridge. Creció en una familia muy religiosa pues su padre, Thomas Paley, era clérigo evangélico y simeonita, es decir, de la rama más estricta y radical de esa iglesia, aunque algo singular: ya que la formó y animó para que fuera estudiante en Cambridge, algo completamente inusual y avanzado en su época. Con él y con su madre, Ann Judit Wormald, permaneció hasta los dieciocho años, cuando aprobó los exámenes superiores locales de Cambridge (Cambridge Higher Local Examinations for Women over Eighteen) con calificaciones excelentes. Gracias a ello, se le ofreció una beca para incorporarse a la Universidad de Cambridge bajo la tutela de Miss Clough, y en 1871 formó parte del grupo de las cinco primeras mujeres que entraron en esa prestigiosa institución y más concretamente en el Newnham College.

Mary superó sus estudios superiores en Cambridge con distinción (matrícula de honor) en 1874 y ella y Amy Bulley fueron las primeras mujeres que se presentaron al Tripos de Ciencias Morales[1]. Rita M. Tullberg (2000) señaló que los resultados de Mary Paley fueron asombrosos, incluso comparándolos con los obtenidos por estudiantes masculinos, algo que entonces no era del todo común pues en aquella época las mujeres y los hombres solían desarrollar currículos diferenciados y más livianos en el caso de las mujeres. Sigue leyendo Mary Paley Marshall (Ufford-Inglaterra, 1850-1944)*

Kropotkin, El apoyo mutuo. Un factor de evolución: ¿un corazón demasiado tierno?

Retrato de Kropotkin en las primeras páginas de la reciente edición de El apoyo mutuo. Factor de evolución (2016, Pepitas de Calabaza, Logroño). Fuente imagen: @pepitaseditora

Por José Pérez de Lama

Ya hace unos días que leí este precioso libro de Kropotkin, que tuvo un cierto efecto sanador sobre mi ánimo, tan decaído desde hace tiempo. Llegué a su lectura, aparte de porque lo vi en el escaparate de La Fuga, Sevilla, – pequeña pausa para la publicidad -, porque lo había visto mencionar últimamente en diversos lugares. Recuerdo, uno en concreto, otro bello libro, Communal Luxuries, de Kristin Ross, una obra peculiar sobre La Comuna de París – con un gran título por otra parte.

Lo que decían Ross, y otros que ahora no recuerdo, siempre mencionándolo un poco de pasada, es que Kropotkin había sido un destacado científico, geógrafo y naturalista… y que además de su conocida fama como anarquista, había promovido una lectura alternativa de los principios de la evolución de Darwin: en lugar de enfatizar la lucha entre individuos y la supervivencia del más fuerte, como vienen haciendo desde el XIX los supuestos darwinistas oficiales, basándose en sus estudios en Siberia, una naturaleza con frecuencia tremendamente hostil a la vida, destacaba lo que llamó el apoyo mutuo como otro factor complementario de la evolución. Kropotkin era admirador de Darwin, y se consideraba a sí mismo darwinista, y explicaba que la cuestión del apoyo mutuo también se encontraba en su obra. Si me preguntaran cuál de las dos fuerzas o tendencias ha sido más importante en la evolución diría que ha sido la del apoyo mutuo, escribió el noble anarquista.

Un corazón demasiado tierno

Cita Carlos Varea en el epílogo a la reciente edición española que cuando Kropotkin murió, “sus colegas geógrafos británicos le despidieron  describiéndolo como un hombre de ‘singular y atractiva personalidad, naturaleza comprensiva, corazón cálido aunque quizás demasiado tierno, y con un amplio conocimiento de la literatura, la ciencia y el arte’.” La cita me hizo preguntarme en qué momento un corazón se considera demasiado tierno, porque de la lectura de esta obra lo que para mí destaca es una empatía extraordinaria por el mundo, los animales, y los hombres y mujeres, que yo fui asociando con este corazón “demasiado tierno”. Y esta ternura, quiero pensar, es una de las cosas que me hace apreciar tanto el libro. Sigue leyendo Kropotkin, El apoyo mutuo. Un factor de evolución: ¿un corazón demasiado tierno?

Lewis Mumford y tecnopolíticas: ¡todo estaba ya ahí!

Unas notas sobre Technics & Civilization de Lewis Mumford, publicado en 1930, donde, a juicio del autor de este post, se plantean con mucha claridad los problemas que hoy describimos bajo el rubro de tecnopolíticas… – Tantas cosas que están ya pensadas y que cada generación vuelve una y otra vez a redescubrir…

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Detalle de la portada de Técnica y civilización de Mumford en la edición de Alianza, 1994.

José Pérez de Lama

Estos últimos meses ando leyendo, y releyendo, pensamiento estadounidense de final del XIX y principios del XX sobre tecnologías, economía, sociedad, educación, y resulta que casi todo estaba ya ahí sobre el tema de las tecnopolíticas… :O ___ Veblen, Dewey, Mumford… y del otro lado del Atlántico pero coetáneo, Keynes _ grupo que podríamos conectar con autores posteriores como Bookchin y Bateson…

¿Qué es lo que “estaba ahí”? Pues muchas cosas que luego encuentro en mi querido Guattari, en Focault, en Latour, en Mitchell, en Haraway, en McKenzie Wark; (Langdon Winner, a quien aún tengo que estudiar, parece ser uno de los principales “herederos” actuales de Mumford en estos planteamientos). El caso de las afinidades entre Guattari y estos pensadores, es quizás el más sobresaliente, y hace que su pensamiento conjunto con Deleuze aparezca como la convergencia del pragmatismo estadounidense, con la tradición psicológica y filosófica europea; esta última posiblemente aportada por Deleuze – todo estos son sólo intuiciones – aunque el concepto de ecosofía, uno de los principales en el pensamiento último de Félix Guattari, sí que tiene deudas directas y explícitas con Bateson y Bookchin. Iván Illich, también citado muy explícitamente por Guattari, también anda por el entorno de este “club imaginario”.

Así de forma rápida, a media lectura de Technics & Civilization de Mumford (1930), destacaría la concepción de las tecnologías como sistemas sociotécnicos y territorializados – en los que los discursos, la subjetividad y la producción de individuos tienen un papel fundamental; por supuesto también, la condición política de estos sistemas-máquinas – política en el sentido de construcción de la vida en común y distribución de poder y agencia, así como de producción de territorios… De Dewey cabrían mencionarse muchas cosas, pero rápidamente, cito: la centralidad de su idea de mapa como herramienta fundamental de conocimiento, su idea de los conocimientos como caja de herramientas, su afirmación de que lo invisible de nuestra realidad es mucho más amplio que lo visible (relaciones, ideas, mentalidades, historia, etc), o su reivindicación de otras formas de conocimiento más allá, o más acá, de la razón, como las relativas al cuerpo, las emociones o los afectos… Sigue leyendo Lewis Mumford y tecnopolíticas: ¡todo estaba ya ahí!

Posibilidades económicas de nuestros nietos, J.M. Keynes, 1930

Josseline Jara, Estrella Ruiz Martín y Luisa Montes Ruiz, estudiantes de Arquitectura, han tenido la iniciativa de traducir este – frecuentemente citado – texto de J.M. Keynes, que no se encontraba en castellano en la web. La actualidad del texto tiene que ver con los debates sobre el fin del trabajo/empleo relacionado con los avances tecnológicos y de la riqueza en las sociedades contemporáneas. La traducción la han hecho en el contexto de una asignatura que imparto en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Sevilla sobre la ciudad contemporánea (JPL).

john-maynard-keynes-1908_720pJohn Maynard Keynes, by Gwendolen Raverat (1908). Source: National Portrait Gallery

Posibilidades económicas de nuestros nietos

John Maynard Keynes (1930)

Traducción de Josseline Jara, Luisa Montes Ruiz & Estrella Ruiz Martín, 10/2016; revisión de José Pérez de Lama. Original procedente de: John Maynard Keynes, Essays in Persuasion, New York: W. W. Norton & Co., 1963, pp. 358-373.

Versión beta

I

Sufrimos en la actualidad un ataque de pesimismo económico. Es común oír decir a la gente que la época de enorme progreso económico que caracterizó el siglo XIX se terminó; que la rápida mejora del nivel de vida va a empezar ralentizarse, sobre todo en Gran Bretaña; que una reducción de la prosperidad es más probable que su mejora en la década que tenemos delante.

Creo que esto es una interpretación tremendamente errónea de lo que nos está pasando. Estamos sufriendo, no por el reumatismo de la edad, sino por el dolor que producen los rápidos cambios, por el dolor de reajustarnos entre un período económico y otro.

El incremento de la eficiencia técnica ha estado ocurriendo con mayor velocidad de la que podemos tratar con el problema de la absorción de la mano de obra; la mejora del nivel de vida ha sido un poco demasiado rápida; el sistema bancario y monetario mundial ha estado tratando de impedir que los intereses caigan tan rápido como requeriría el equilibrio. Y aún así, el gasto y la confusión que vivimos afectan a menos de un 7,5% del ingreso nacional; hemos desperdiciado un chelín y seis peniques de cada libra, y ahora sólo tenemos 18s. 6d. [18 chelines y 6 peniques]  cuando podríamos tener una libra de haber sido más sensatos; y sin embargo, los 18s. 6d valen tanto como lo habría hecho la Libra hace cinco o seis años. [1] Olvidamos que en 1929 la producción industrial de Gran Bretaña fue la mayor de todos los tiempos, y que el excedente neto de la balanza de pagos disponible para nueva inversión externa, tras el pago de todas nuestras importaciones, fue mayor el pasado año que el de ningún otro país, siendo en efecto un 50% mayor que el correspondiente excedente de los Estados Unidos. O de otra manera – si es una cuestión de comparación – supongamos que si redujéramos nuestros salarios a la mitad, repudiáramos cuatro quintas partes de la deuda nacional, y convirtiéramos nuestra riqueza excedente en oro en lugar de prestarla al 6 por ciento o más, nos pareceríamos a la ahora muy envidiada Francia. Pero, ¿supondría una mejora? Sigue leyendo Posibilidades económicas de nuestros nietos, J.M. Keynes, 1930