Archivo de la categoría: Universidad Pública

Entrevista sobre el Modelo de Financiación de las Universidades Públicas Andaluzas 2017-2021*

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Póster para la presentación del proyecto “Aplicaciones de visualización de datos y open data en la gestión de las universidades públicas andaluzas” en el Congreso Territorios Digitales celebrado en Granada en julio 2017.

Teresa Duarte

-En el texto trasladado en diciembre a las universidades por parte de la Consejería de Economía y Conocimiento se alude como punto clave a la necesidad de ”incrementar la autonomía de las universidades”, asegurando para ello una financiación básica estable. De nuevo, se retoma el compromiso de la Junta de aportar unas cantidades que equivalen al 1,05% del PIB (el 0,45% restante, las Universidades con recursos propios o captados).
De lo que no se habla en ningún momento es de una cifra base, tomando las referencias que se acuerden -con criterios objetivos, ya sea por alumno, por profesor, titulaciones, etc-. ¿Sería deseable fijarla? ¿A cuánto ascendería?

En realidad, sí se establece cuál será la cifra de partida, el montante del capítulo I y II del ejercicio inmediatamente anterior, es decir, el coste histórico. Los capítulos I y II contienen aquellas gastos necesarios para la universidad pueda “abrir las puertas cada día”, es decir, que son básicos para su funcionamiento.
Esta cifra tiene la ventaja de que es fácilmente observable pero no creo que sea la más adecuada para asegurar un buen funcionamiento de la universidad por una razón muy sencilla, las universidades públicas han sufrido importantes recortes durante el período de crisis de modo que esa cifra histórica es excepcionalmente baja y, por tanto, insuficientes. A mi juicio, hubiera sido deseable partir de una estimación de costes que asegurara el buen funcionamiento de las universidades públicas y no de una que claramente está por debajo de ese estándar básico.

-¿Qué impacto crees que tendrá la gratuidad de la matrícula a partir del segundo curso, en función de materias aprobadas? Una medida anunciada unilateralmente por la presidenta de la Junta, sin contar con los rectores, que además reduce los ingresos propios de las universidades.

La Junta de Andalucía ha anunciado una bonificación del 99% de las tasas de matrículas del estudiantado que aprueben las asignaturas que cursan, siempre a partir de su segundo año en la universidad. En principio, el Consejero de Economía aclaró que esta medida no afectaría a la financiación de las universidades públicas, siendo la Junta de Andalucía la que financiaría, entendemos que a través de transferencias corrientes, el descenso de la financiación propia de las universidades.

-El MF 2017-2021 se refiere también a la recuperación de derechos perdidos por el PAS, PDI e incluso los estudiantes. Pero como el resto del documento, no concreta nada al respecto.

Para recuperar los derechos perdidos debemos saber cuánto se ha perdido. Primero, es preciso evaluar el modelo anterior (MF 2007-2011). Pero la situación del sistema público de universidad andaluzas no ha sido analizado exhaustivamente tras el último modelo y tampoco los daños que la crisis ha causado en las universidades. Lamentablemente, la Junta de Andalucía no ha hecho un ejercicio de control del logro de objetivos en materia de universidades ni de transparencia (al menos, que se sepa) y, por tanto, desconocemos la situación real de las universidades públicas andaluzas antes y después de la crisis. Partiendo de este escenario desconocido, el nuevo modelo pierde credibilidad porque todos los pasos que intentemos dar serán en falso.

Segundo, la crisis, en las universidades públicas andaluzas, se ha traducido en precarización y paralización de las carreras profesionales de los docentes, investigadores y del personal de administración y servicio, cuando no han sido directamente expulsado. Actualmente y en la mayoría de las universidades, el personal docente e investigador es captado a través de formulas contractuales precarias y temporales. Los profesores y profesoras ven como su eterna carrera discurre a través de al menos 5 modalidades o figuras temporales a las que se accede tras conseguir la necesaria acreditación a dicha figura. Esta acreditación se obtiene tras ser evaluado el currículum del aspirante por una comisión de expertos y expertas externos e independientes, siendo los méritos más valorados las publicaciones en revistas indexadas aunque su relevancia o utilidad social sea muy cuestionable.

-Respecto a la propuesta de incentivar al profesorado. En tu opinión, ¿se debe primar económicamente a unos docentes frente a otros? ¿Cómo se evaluaría a los docentes en ese caso?

En mi opinión, articular un sistema de incentivos para el profesorado es siempre positivo pero también creo que este debe ser equitativo y eficiente, lo que se puede conseguir teniendo en cuenta las diferencias entre áreas científicas y condiciones personales. Por ejemplo, hay grandes diferencias entre la divulgación realizada por los profesores en ciencias y en ciencias sociales… y estas diferencias deben ser introducidas en el sistema porque en caso contrario estaríamos ante un sistema absolutamente injusto porque trataría iguales a los desiguales. También debería tenerse en cuenta, a juicio de muchos, la necesaria diversidad de las carreras académicas que pueden estar más centradas, además de en el perfil científico-empresarial-competitivo del modelo anglo-norteamericano que promueve el actual sistema, en la docencia, en la transformación social, en la experimentación, etc. Igualmente podría considerarse promover a través de sistema de incentivos una Universidad que no esté centrada en el individualismo competitivo inspirado en los mercados, y en su lugar trate de fomentar ecosistemas colaborativos y que promuevan la sostenibilidad de la vida dentro de las comunidades universitarias.

-En tu artículo, eres crítica con el planteamiento referido a la financiación básica de la investigación y de la inversión porque propiciará que cada una de las universidades y la Junta de Andalucía firmen acuerdos bilaterales, independientes del resto. ¿Sería una vía de la Consejería para incentivar la competitividad, que las dividiría de alguna manera en sus exigencias conjuntas?
El modelo actual de hecho provoca anualmente enfrentamientos entre las diez entidades, que deben acordar el reparto entre ellas -este año especialmente difícil, según reconocieron los rectores-.

No, eso no es exactamente lo que queremos decir en nuestro análisis. Nosotros consideramos que la financiación básica operativa no debería estar condicionada y que, si lo está en el futuro, debe estarlo en condiciones de máxima transparencia. Los contratos programas son contratos bilaterales que llevan usándose muchos años tanto en las universidades públicas andaluzas como en el resto del territorio nacional y no solo no son controvertidos per se sino que constituyen un instrumento excepcionalmente adecuado y necesario. Imprescindible diría yo. Pero para que funcionen bien deben basarse en indicadores adecuados y transparentes que no provoquen conflictos lógicos entre las universidades. Y para poder contar con ese tipo de indicadores se necesita implantar, de forma efectiva, un sistema de contabilidad de costes que permita conocer la información requerida.

-En tu análisis, planteas la necesidad de publicar indicadores estándares, es decir, rankings de instituciones. ¿Cuáles deberían ser? ¿Cómo se mide la calidad de las universidades?

No, los indicadores empleados para asignar la financiación condicionada están relacionados con aspectos relativos a la docencia, investigación, transferencia e incluso indicadores sobre la gestión. Ej. Número de egresados, nº de años por término medio que un estudiante necesita para finalizar su carrera, nº de publicaciones en los distintos índices… nada que ver con los rankings nacionales e internacionales a los que haces referencias. Básicamente, creo que los rankings no son los mejores indicadores para evaluar el retorno de las universidades públicas a la sociedad en general y a la región andaluza en particular. Sería necesario un debate público y político para mejorar estos sistemas de evaluación. Si observamos, por ejemplo, los objetivos de la Universidad de Sevilla según se expresan en su Estatuto (1), los rankings sólo hacen referencia, bastante sesgada, a una pequeña parte de éstos, obviando los que para alguno/as son más relevantes, como puedan ser, por ejemplo, “Propiciar la libertad de pensamiento, la participación, la innovación y el espíritu crítico y riguroso” o “ El estímulo y la formación de sus miembros para el ejercicio de la ciudadanía crítica, solidaria y responsable”.

Para terminar, dos cuestiones:

-El incumplimiento reiterado de los compromisos presupuestarios ha sido la tónica, tanto la Junta como las universidades. ¿Existe algún mecanismo que sirviera para blindarlos?

Creo necesario contextualizar la situación. En un escenario donde la profunda crisis económica que hemos sufrido se ha comparado con el Crac del 29 y donde el Gobierno español a través del RDL 14/2012 ha hecho más daño a la educación superior que ningún otro gobierno democrático… no seríamos serios si dijéramos que los compromisos presupuestarios en materia de universidad han sido incumplidos exclusivamente por la Junta de Andalucía. Los gobiernos autonómicos podían articular políticas en materia de educación que atenuaran más o menos los ataques desde el gobierno central pero no neutralizarlos completamente.

Sí, creo que es posible blindar la financiación de universidades públicas a través de un pacto de estado para la educación superior que no estuviera sujeta a los cambios de gobiernos. No tiene sentido que el marco general que regula algo que necesita estabilidad y una larga proyección en el tiempo, como el sistema educativo, se modifique cada cuatro años por el gobierno de ese momento.

-En la negociación, han ido siempre por detrás de lo que marcaba la Junta, que incluso redactó los dos borradores previos unilateralmente. ¿Qué puntos deberían ser irrenunciables por parte de los rectores?

1. La financiación operativa debe estar asegurada y, por tanto, no condicionada. Y debe establecerse un montante básico de partida en función de costes estándares que permitan el funcionamiento de las universidades de forma eficaz y eficientemente.
2. Diseño de un sistema de indicadores que evalúen con total transparencia la financiación condicionada.
3. Las universidades han visto cómo sus ingresos eran insuficientes para mantener la calidad en docencia e investigación, por tanto, es necesario el diseño de un marco estable de financiación, para entornos económicos inciertos, respetando la autonomía universitaria y potenciando la transparencia y rendición de cuentas.

Notas
(*)La entrevista fue realizada por Marta Maldonado, periodista del periódico La Razón, que fue publicada parcialmente (véase http://www.larazon.es/local/andalucia/el-dinero-para-las-universidades-permitira-abrir-las-puertas-pero-sera-insuficiente-FI15595132)

(1) http://www.us.es/downloads/estudios/master/normativa/general/EUS.pdf

Comentarios a la propuesta de Modelo de Financiación de las Universidades Públicas Andaluzas 2017-2021

Eduardo Arroyo. La maja (1964). Colección particular.
Fuente imagen: http://artodyssey1.blogspot.com.es/2012/09/eduardo-arroyo.html

Teresa Duarte y David Patiño

El modelo de Financiación de las Universidades Públicas Andaluzas 2017-2021 (MF 17-21), que es la continuidad del MF 2007-2016, está actualmente en proceso de revisión y aprobación y hemos realizado unos breves comentarios a modo de análisis del mismo.

El modelo tiene algunas virtudes pero adolece de grandes problemas que debieran ser subsanados antes de su aprobación. Una de las carencias más destacables es que no define el tipo de universidad pública que pretende establecer y cómo hacerlo. ¿Cómo valorar un modelo de financiación si no se ha definido qué proyecto se quiere financiar o cuáles son los objetivos a alcanzar en materia de educación superior?

En comparación al modelo anterior, la propuesta, a la espera de concretarse, supone una gran simplificación. El modelo previo era excesivamente complejo lo que ha llevado a que se haya incumplido a lo largo de todo el período. Para diseñar un modelo de financiación se puede optar por determinar de un modo preciso lo que se quiere medir, sean inputs y/o resultados, a través de diferentes indicadores. El coste de la mayor precisión es la complejidad, que se agrava en la medida en que además necesita una regla de evolución dinámica y la evolución de los indicadores genera incertidumbre. Por el contrario, se puede establecer una regla sencilla en la que basar la financiación. Esta puede ser el número de estudiantes, o de profesores o similar. Esta estrategia tiene el coste de la falta de precisión pero gana a cambio en sencillez y transparencia. El modelo anterior, correspondía al primer tipo, en el que los múltiples porcentajes que empleaba no se habían determinado previamente y nunca se llegó a hacer, resultando una financiación ad hoc muy poco transparente y numerosas tensiones entre las universidades. El modelo que se presenta, se parece más, en la parte principal, la determinada por la operativa, al segundo tipo, lo cual supone una importante mejora. No obstante, esta virtud se pierde con varias decisiones menos acertadas. La primera de ellas es emplear como indicador principal al gasto histórico en los capítulos 1 y 2 y a la vez reducir la importancia de la financiación operativa. Para el resto se establecen una serie de normas que no se definen y que, nos presagian una falta de transparencia y una vuelta al reparto de buena parte de la tarta por criterios políticos y no objetivos, lo que, caso de confirmarse, no sería nada conveniente ni adecuado y se debería evitar. Sigue leyendo Comentarios a la propuesta de Modelo de Financiación de las Universidades Públicas Andaluzas 2017-2021

Ciencia ficción: transición energética en la Universidad de Sevilla, sostenibilidad, ahorro económico y nuevo modelo productivo

Este post va sobre la transición energética, que en España y en la actualidad, parece algo de ciencia ficción… Grandes corporaciones contra cooperativas ciudadanas, “pagar por el sol”, centros de vanguardia en investigación sobre renovables que se cierran por maquinaciones financieras, viejecitos que se mueren de frío en invierno porque no pueden pagar la electricidad, bueno, y el cambio climático y el Antropoceno, y cosas así… El género concreto de la pieza que sigue toma la forma de un informe técnico-económico, con algunas notas arquitectónicas… Siempre me gustó mucho la ciencia ficción, sobre todo la que llaman especulativa. Se dice que es una manera de pensar sobre el presente, además de sobre el futuro. Mis preferidos en literatura: el primer William Gibson, Neal Stephenson, Marge Piercy, Douglas Adams, Ian McDonald, Kurt Vonnegut, Bruce Sterling, J.G. Ballard, Thomas Pynchon [?], y alguna cosa, no todas, de Richard Powers…

José Pérez de Lama y equipo

Imagen: conjunto de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura y Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la Edificación con potenciales superficies en cubierta para la captación solar fotovoltaica. Elaboración propia.

Estudio para la rehabilitación ambiental de la Universidad de Sevilla – campus de Reina Mercedes: energía fotovoltaica | 2017 v.0.1 beta

José Pérez de Lama, Álvaro Gómez Chica, Belén Rey Álvarez, Rafael Herrera Limones; con la colaboración de María Jiménez, Irene Machuca y Benito Sánchez-Montañés

0/ Resumen ejecutivo

Cambio climático y sostenibilidad

La realidad del deterioro del planeta producido por las actividades humanas, – cambio climático, destrucción de la biodiversidad, drástica reducción de los recursos que dejaremos a futuras generaciones… -, hacen que el avance hacia modelos de producción y consumo sostenibles se haya constituido en una de las principales prioridades de nuestras sociedades. Consideramos, por tanto, que ésta preocupación también debería ser una prioridad destacada para las universidades públicas.

Objetivos UE 2020:
20% energías renovables y 20% mejora de la eficiencia energética

Tanto las Naciones Unidas, con sus 17 objetivos para el desarrollo sostenible, como la Unión Europea con las Estrategias 2020, 2030 y 2050, refrendan la urgencia de las acciones a tomar. En concreto, la Unión Europea, en su estrategia de clima y energía estableció el objetivo de alcanzar para el año 2020, un 20% de producción de energía a partir de fuentes renovables, así como un 20% de mejora de la eficiencia energética. Para 2030, los objetivos plantean lograr un 27% en el uso de energías renovables y en la mejora de la eficiencia energética. La Universidad de Sevilla ha hecho avances en el campo de la eficiencia energética (12.5% de mejora entre 2009 y 2014), pero casi nada en el campo de las renovables. Consideramos que la Universidad de Sevilla tiene la responsabilidad de asumir estos objetivos. Sigue leyendo Ciencia ficción: transición energética en la Universidad de Sevilla, sostenibilidad, ahorro económico y nuevo modelo productivo

Poner “la crisis de la universidad” en contexto, y los cinco pasos para destruir las universidades

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Imagen: Monumento al levantamiento de la Politécnica de Atenas contra la Junta de los Coroneles (1973). En la imagen se aprecia la puerta del centro derribada por un tanque, conservada como recuerdo de aquellos días. Foto:  Zimina CC BY 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=24390805

José Pérez de Lama

Hace un par de días, sentados una mañana soleada en la Alameda, mi amigo Antonio Sáseta me recordaba este artículo que habíamos leído hace unos años, que ahora retorno a comentar: How The American University was Killed, in Five Easy Steps. Como comenta su autor, Homeless Adjunct, se trata de cinco pasos fáciles de reconocer en nuestras vidas académicas que hacen o han hecho ya que parezca que la universidad esté sufriendo una grave crisis, cuyos motivos unos y otras se esfuerzan en debatir – que si la endogamia, que si la falta de competitividad, and so on -, cuando en realidad se trata de un proceso premeditado de destrucción del tipo de universidad que prosperó a mediados del siglo 20, mucho más culta, más democrática, más políticamente activa y más educadora de personas libres y críticas que el modelo que hoy se nos pretende imponer. Sigue leyendo Poner “la crisis de la universidad” en contexto, y los cinco pasos para destruir las universidades

Transferencia social e investigación en las universidades

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Rosa Parks en autobús, evocando su acto de desobediencia civil de 1955; fuente: http://www.greatblackheroes.com/civil-rights/rosa-parks

Por José Pérez de Lama

Escribía Félix Guattari en Las tres ecologías:

Así, hacia donde quiera que uno mire encuentra esa misma paradoja dolorosa: por un lado, el desarrollo continuo de medios tecno-científicos, potencialmente capaces de resolver los problemas ecológicos y sociales dominantes sobre la superficie del planeta y, por otro, la incapacidad de las fuerzas sociales organizadas y de las formaciones subjetivas constituidas de ampararse de esos medios para hacerlos operativos. (Guattari, 2000: 14)

Escribiendo a mediados de la década de 1980, Guattari nos recordaba que nuestro desarrollo tecno-científico era ya entonces suficiente para resolver los principales problemas del planeta y sus habitantes, que describía con una doble cara, ecológica y social, – pero que, sin embargo, de lo que carecemos es de la organización social y de la constitución subjetiva – valores, pensamiento, decisión común… – para hacer efectivos estos potenciales. Uno de los corolarios a esta cita que suelo mencionar tiene que ver con la investigación: sus objetivos deberían centrarse, al menos en igual medida que en los aspectos estrictamente tecnocientíficos, en sus implementaciones sociales y en la construcción de otras subjetividades, – de otros imaginarios tecnológicos. Sigue leyendo Transferencia social e investigación en las universidades

Libido burocrática (y universidades)

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Imagen: Orson Wells, 1962, El Proceso. Fuente: http://www.bandejadeplata.com

Por José Pérez de Lama

Hace unos días Kazys Varnelis, uno de los más destacados pensadores actuales sobre la ciudad y los territorios digitales, escribía el siguiente tuit (06/09/2016):

“Module descriptor” instead of “Course syllabus” … Just awful. Time to quit teaching entirely, it’s all a farce.

Más o menos: “Descriptor de módulo en lugar de programa de la asignatura… Simplemente horrible. Es hora de dejar de dar clases para siempre, es todo una farsa.”

Lo de la libido burocrática es de Deleuze y Guattari – creo que en el libro sobre Kafka -, en el que proponen como una pulsión cuasi-sexual, y desde luego relacionada con la dominación, la obsesión por imponer un orden y una supuesta racionalidad burocrática, y el placer más o menos oscuro de dejarse poseer por esta máquina.

David Graeber también publicó el año pasado un estupendo libro sobre la burocracia evocando, aunque no recuerdo si citando expresamente, a Deleuze y Guattari. El libro no es redondo, pero quizás por eso es por lo que resulta emocionante. Es un libro “cabreado”. El título dice mucho del espíritu: The Utopia of Rules: On Technology, Stupidity, and the Secret Joys of Bureaucracy.

Aunque no prestemos suficiente atención, esto de la burocratización de la vida universitaria, – vida que uno suponía que tendría que ver antes que nada con el conocimiento y el aprendizaje -, es para mi el principal medio de ataque a estas instituciones. Y desde luego no es la culpa de los compañeros, generalmente estupendos, del personal de administración y servicios, sino de otra cosa mucho más insidiosa, de cómo todo se va permeando de lo burocrático: los formularios, los procedimientos, las normalizaciones, por supuesto, las acreditaciones, sexenios, revisiones, etc, etc.

Frente a estos procedimientos, siempre he creído y sigo creyendo, que el conocimiento y el aprendizaje sólo suceden plenamente en libertad – como decía Freire -, implicando intensamente la propia vida… la alegría, la experimentación, la colaboración, el hacer, los errores incluso, como decía Dewey.

Sin duda existe una racionalidad convincente  – y seguro que en muchos casos buena intención -, cuando se establecen procedimientos para dar cuentas, para hacer transparentes las instituciones públicas, garantizar la igualdad de oportunidades y el uso racional de los recursos y todo lo demás; – pero el resultado de establecer un protocolo, un formulario, una solicitud, un proceso formal(ista) de programación y luego de evaluación para cada paso que damos, para cada solicitud, tiene como resultado que la vida se apaga y las pasiones universitarias que tendrían que ser alegres, se transforman en pasiones tristes – pasiones tristes que reconocemos porque son aquellas que reducen nuestra potencia, según decía Spinoza.

Y todo esto, sin entrar en otros fines a los que también contribuye toda esta burocratización – sobre los que también hay mucho que hablar.

Algo habrá que hacer.

 

 

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Anna Tsing sobre investigación y academia: las setas al final del mundo

Anna Tsing es una de las investigadoras más destacadas de la actualidad sobre el llamado Antropoceno, que podríamos describir como la era geológica del cambio climático. En uno de sus libros más conocidos escribe unas líneas bastante críticas sobre la investigación en las universidades actuales, que traduzco y comento.

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Clasificación de matsutakes; fuente: http://mushroom-collecting.com/

José Pérez de Lama

Cita de Anna Tsing, 2015, The Mushroom at the End of the World. On the Possibilities of Life in the Capitalist Ruins, Princeton University Press, Princeton y Oxford; pp. 285-286:

Uno de los más extraños proyectos de privatización y mercantilización del principio del siglo 21 ha sido el movimiento para mercantilizar el estudio y la investigación. Dos versiones han resultado sorprendentemente poderosas. En Europa, los administradores imponen prácticas de evaluación que reducen el trabajo de los investigadores a un número, una suma total para una vida de intercambio intelectual. En los Estados Unidos, se pide a los investigadores que se conviertan en emprendedores, produciéndonos a nosotros mismos como marcas, persiguiendo el estrellato desde el principio de nuestros días de estudio, cuando aún no sabemos nada. Ambos proyectos me parecen estrafalarios __ y asfixiantes. Mediante la privatización de lo que es necesariamente un trabajo colaborativo, estos proyectos tienen el objetivo de extraer la vida de la investigación.

Cualquiera que se preocupe por las ideas se ve forzado, entonces, a crear escenarios que escapen a la “profesionalización”, esto es, a las técnicas de control y vigilancia de la privatización. Esto significa diseñar investigaciones que requieran de grupos de juego y clusters colaborativos: no sumas de individuos calculando costes y beneficios, sino más bien investigaciones que emergen a través de su colaboración. Pensar a través de las setas (*), de nuevo, puede ser de ayuda. ¿Qué pasaría si imagináramos la vida intelectual como un bosque rural, (una dehesa diríamos quizás en nuestro entorno, n. del t.), una fuente de muchos productos útiles que emergen de un diseño no intencionado? La imagen invoca a su contrario: En las prácticas de evaluación, la vida intelectual es una plantación; en el emprendimiento investigador, la vida intelectual es puro robo, la apropiación privada de productos comunes. Ninguna de las dos es atractiva. Consideremos, en su lugar, los placeres del bosque. Allí hay muchos productos de utilidad, desde frutos y setas, a leña, vegetales silvestres, hierbas medicinales, incluso madera para carpintería. Un recolector puede elegir qué recoger y puede aprovechar los manchas (parche sería el término técnico, del ámbito de la ecología, usado por Tsing) de bosque de riqueza inesperada. Pero el bosque requiere de un trabajo continuado, no para convertirlo en un jardín, sino más bien para mantenerlo abierto y disponible para una gama diversa de especies. La poda, el ganado pastando y el fuego mantienen esta arquitectura; otras especies se congregan para hacerlo suyo. Para el trabajo intelectual esto parece muy adecuado. El trabajo en común crea las posibilidades para que se den proezas particulares de investigación individual. Estimular el potencial desconocido de los avances en el conocimiento _ como con los tesoros inesperados de un grupo de setas – necesita del mantenimiento del trabajo común del bosque intelectual.

***

Comentario: El libro que Tsing que comento se dedica a estudiar los ecosistemas o ecologías y economías políticas globales en torno a unas curiosas setas llamadas matsutake, especialmente estimadas en la cultura japonesa. Se da la circunstancia de que estas setas crecen sobre todo en bosques arruinados, destruidos por la sobre-explotación capitalista, y que lo hacen como parte de agenciamientos simbióticos con determinados árboles, suelos, paisajes y poblaciones. En torno a ellos ha emergido una economía global, informal, que en determinado momento se conecta con el sistema mercantil capitalista. Tsing la interpreta como una economía del naufragio, un anticipo de las formas en que será posible sobrevivir en las ruinas del capitalismo… Este salvage capitalism, que traduzco como capitalismo del naufragio, es uno de los conceptos propuestos por la autora, y describiría el sistema en el que los capitalistas se especializan en convertir en mercancía los restos producidos autónomamente por comunidades que sobreviven distribuidas por todo el planeta, estableciendo interfaces capaces de traducir entre unos y otros entornos, sin la necesidad de organizar ni controlar los procesos concretos de producción.

El paralelismo con el mundo de la investigación me pareció bastante sugerente; además del duro juicio que hace sobre el actual sistema de investigación hegemónico. Tsing ha recibido recientemente una beca de la universidad de Aarhus, de cinco millones de dólares, para continuar con sus investigaciones.