La administración del miedo; Virilio, Polanyi


Imagen: Bunker en la costa atlántica francesa, fotografía de Paul Virilio. Fuente: https://www.uberkreative.com/blog/war-architecturebunkers-paul-virilio-monuments-or-icons

José Pérez de Lama

La administración del miedoThe Administration of Fear – es el título de una larga entrevista a Paul Virilio publicada en la mítica – al menos para mí – editorial Semiotext(e). La entrevista, junto con una estupenda introducción, se la hace Bertrand Richard; es tremendamente inquietante a la vez que fascinante, como es propio de Virilio. Trata del miedo, efectivamente, de la guerra, de las tecnologías y la aceleración, algunos de sus temas preferidos. Me centraré aquí en el tema del miedo, de la administración del miedo, que da título al pequeño volumen gris oscuro.

Según cuenta Virilio nada más empezar, el título se lo de debe a Graham Greene y su novelita The Ministry of Fear, que trataba de un grupo de quintacolumnistas, (espías/infiltrados), alemanes en el Londres de la Segunda Guerra Mundial. (Me gusta mucho esa novela a mí también).

Pero antes de tratar de lo que propone Virilio comentaré algo que leí hace unos años en Polanyi, en su célebre The Great Transformation, y de lo que me acuerdo mucho últimamente. Señalaba Polanyi que el gran dilema de las sociedades occidentales modernas habría sido el que se da entre libertad y seguridad. En su día me llamó la atención porque no era el que yo había acostumbrado a pensar, que era el dilema entre libertad e igualdad. Pensando sobre el asunto me di cuenta de que éste último había sido propuesto por (el liberal) Karl Popper, atribuyendo la libertad (individual sobre todo) al liberalismo, y la igualdad – que el autor pensaba como opuesta a la libertad – al socialismo. En virtud de su análisis de esta oposición Popper, – La sociedad abierta… -, concluía que era preferible el liberalismo frente al socialismo.

Polanyi con su oposición “libertad-seguridad” lo ve de otra manera. Asocia “la libertad” al capitalismo – libertades individuales, de propiedad, empresas, etc -, que se opone para él a la seguridad de la población en general, que tendría que ver con la supervivencia, el empleo, la vivienda, el poder tener una vida digna… En estos términos y en nuestras sociedades esta seguridad la podríamos oponer a la precariedad – y a la pobreza – en cuanto inseguridad o incertidumbre vital. Para Polanyi la intervención del estado – con sus leyes, su cierta acción redistributiva, los servicios públicos, etc. – representaría el impulso social hacia la seguridad. Polanyi, que como se suele recordar se consideraba un socialista no marxista, planteaba el estado como el principio que compensaba y moderaba las libertades del capitalismo – que incluía según el autor la dudosa transformación de trabajo, tierra y dinero en mercancías. La seguridad de Polanyi era fundamentalmente contra el avasallamiento de la vida por parte del capitalismo. Quizás como en “seguridad social.” También es bastante conocida la crítica que Polanyi hacía de “las libertades del capitalismo” – las libertades de explotar, de apropiarse de la riqueza producida socialmente, de destruir el medio ambiente, etc.

Hoy vemos que la seguridad, en su percepción social dominante, es otra cosa que la que argumentaba Polanyi, que tiene que ver con el terrorismo,la  violencia urbana, la “inseguridad ciudadana,” etc. Es bien conocida la política de “inventar enemigos” de la derecha y los medios: el Islam, los diferentes, los migrantes, los jóvenes pobres… últimamente incluso las mujeres… Mike Davis (en su también mítico City of Quartz, 1990), por ejemplo y seguro que entre otros muchos, hace un buen análisis del miedo inducido, en su caso en Los Ángeles en la década de 1980. Y aquí es donde lo retoma Virilio: la administración del miedo, y por tanto la seguridad, se ha convertido en uno de los grandes recursos de la derecha. La lectura que yo hago de Virilio es que esa administración del miedo, por parte de unos y de otros, y de cada cual, es extremadamente relevante hoy en día.

Esta lucha por definir y gestionar el miedo es lo que creo que propone Virilio. Cito algún pasaje.

De la introducción de Richard (2012, pp. 7-8)

“El caos climático, los pánicos en la Bolsa, las amenazas alimentarias y pandémicas, las crisis económicas, el miedo existencial… El miedo y los miedos: individuales y colectivos, combinándose y reforzándose (la dinámica misma del miedo) atraviesan nuestro mundo. Lo infiltran, lo sacuden, lo trastornan…

“Es infantil porque, no hace tanto tiempo, hacerse adulto significaba superar nuestros miedos y avanzar con coraje y lucidez (o pretenderlo al menos) a través de las dificultades de la madurez. Ser adulto significaba liberarse de los miedos sin sentido, de las preocupaciones que surgían de una imagen confusa del mundo, tomar el control de la propia vida, y finalmente, contribuir al destino común.

“El miedo, en resumen, tenía antes mala reputación. Era el signo de un carácter débil, de inmadurez, aunque, hay que decirlo, denigrar el miedo fuera parte de la organización social y la distribución de roles de otra era.

“Hoy, sin embargo, un conmutador social y moral ha dado la vuelta a estos valores para convertir el miedo en algo más que un sentimiento legítimo: el miedo ha adquirido una solidez temperamental que sería tonto ignorar; se ha convertido en un signo de sabiduría, una herramienta de pensamiento, una propedéutica (una manera de aprendizaje y preparación). La exoneración del miedo (de sus connotaciones negativas) sin duda tiene muchas causas históricas, filosóficas y políticas que no examinaremos en detalle, pero acerca de las cuales podemos enumerar unos cuantos temas: el cuestionamiento de los valores tradicionales, la deconstrucción de las grandes narrativas (explicaciones del mundo), el progreso de los ideales individualistas y, concomitantemente, el colapso de las instituciones que tradicionalmente protegían a los individuos de las dificultades de la existencia; la Iglesia, las familias extendidas, los sindicatos o, incluso, un Estado del bienestar poderoso.

“Y aún así, más profundamente, debemos mencionar un fenómeno dual que puede explicar la actual extensión del miedo. Por un lado, las dudas planteadas sobre la capacidad de la ciencia y el progreso para ofrecer a la humanidad seguridad y felicidad tras la violencia del siglo 20 y la nuclearización del mundo […] Por el otro, la generalización del pensamiento del filósofo alemán Hans Jonas, que toma en consideración estas atrocidades y convierte el miedo en un verdadero “principio heurístico” (un principio de conocimiento, de descubrimiento): para pensar apropiadamente sobre el mundo, recomienda, uno debe empezar por el miedo, especialmente el miedo a la desaparición de nuestro planeta, antes de considerar ninguna decisión, ya sea política o científica. Se trata de una inversión radical y sería poco inteligente burlarse demasiado rápidamente de este miedo contemporáneo.”

“Lo que antes era quimérico ahora se ha convertido en fundacional…”

Hasta aquí la cita. Virilio más adelante habla de tres grandes razones para el miedo que llama “la bomba” (nuclear), la “bomba ecológica” y la “bomba tecnológica.”

La administración del miedo invocada por Virilio, entonces, toma contenidos múltiples y contrapuestos – como ocurre con muchos de los conceptos de Marx o Foucault también – ¿cosas de la dialéctica?

Por un lado estaría su producción interesada y su gestión por parte de los sectores políticos autoritarios-conservadores: como decía antes, el miedo, – que se convierte en odio -, a los migrantes o a los diferentes, etc.

Por otro, estaría la posibilidad de una administración “progresista” del miedo: redefinir cuáles son los miedos prudentes e inteligentes: por ejemplo al cambio climático, la desprotección social o la sumisión incondicional a las tecnologías dominantes… Piensa uno que estos temas del miedo y la seguridad constituyen en la actualidad una de las claves para las políticas progresistas. ¿Cómo dar confianza a la población en general de que la seguridad la ofrecen estas políticas y no las conservadoras, ultra-capitalistas y autoritarias?

Finalmente, estaría la administración del miedo dentro de uno mismo. Parece razonable, incluso inteligente según exponía Richard, tener miedo. Pero cómo conseguimos no dejar que se apodere de nosotros, cómo no dejarse llevar por el pánico como decían los náufragos de la Balsa de Medusa.

Aquí lo dejo por hoy. Vale.

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#referencias

Paul Virilio (introducción & entrevista de Bertrand Richard), 2012, The Administration of Fear, Semiotext(e), Los Ángeles

Karl Polanyi, 2001 (edición original de 1944), The Great Transformation. The Political and Economic Origins of Our Time, Beacon Press, Boston

#otros

Mike Davis, 1990, City of Quartz. Excavating the Future in Los Angeles

Graham Greene, 1943, The Ministry of Fear

#sobre Virilio

McKenzie Wark, 2018, How Philosopher Paul Virilio (1932–2018) Spoke to an Age of Acceleration and Total War, en: https://frieze.com/article/how-philosopher-paul-virilio-1932-2018-spoke-age-acceleration-and-total-war

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