“No era una crisis, era…” Algunos argumentos sobre el 15M y el chalet de los dirigentes de Ps


Imagen: Hans Haacke, Shapolsky et al. Manhattan Real Estate Holdings, a Real‑Time Social System, as of May 1, 1971, (1971). Trabajo de investigación del artista sobre las élites inmobiliarias de Manhattan / Nueva York censurado en su día por el Guggenheim. Fuente: https://www.curbed.com/2015/9/2/9924926/hans-haacke-photography-slumlord

“No era una crisis, era…”
Algunos argumentos sobre el 15M y el chalet de los dirigentes de Ps

Por José Pérez de Lama

* Lo que sigue es una opinión personal que posiblemente mis compañeros de blog no compartan o no compartan del todo.

Quizás estos días muchos nos sintamos raros por estar criticando con dureza a Pablo Iglesias y su compañera Irene Montero. Yo me siento un poco así. Aunque también me sentí parecido con el affair Cifuentes (aunque no sean propiamente comparables salvo en la cuestión mediática). A pesar de que he intentado ser correcto y racional en ambos casos, duda uno si se está viendo engolfado, capturado, por lo que se viene llamando la máquina de fango y eso no debe ser nada bueno… Sin embargo… dejo a un lado posibles procesos (auto)psico-esquizo-analíticos y paso a exponer algunos argumentos, que espero sean racionales y desapasionados, sobre por qué pienso que las críticas más recientes al casoplón son más que pertinentes.

No es una crisis, es una estafa

[1] “No es una crisis, es una estafa”. Y su variación “No es una crisis, es el sistema”. Por diferentes razones uno no participó demasiado en el 15M (2011), pero sí que era parte de ese 50-80% de la población que estaba muy de acuerdo con las reivindicaciones planteadas por los jóvenes en las plazas. Como es bien sabido, el 15M surge, más o menos en paralelo con otras movilizaciones en diferentes partes del mundo, como protesta frente a la crisis global que se inicia en 2007-2008.

El consenso general, tanto de la gente del 15M como de los expertos, fue que uno de los principales responsables de la crisis fue el sector financiero, y lo que se ha venido llamando desde entonces deudocracia, el gobierno del mundo y de la vida por medio de la deuda. En primera instancia el público afín al 15M reclamaba que fueran la banca y los políticos responsables de todo aquello los que pagaran por la crisis, asumieran sus costes unos y dejaran sus cargos otros. Pero todos sabemos ya que no fue así. La banca fue rescatada con el dinero de los contribuyentes, y la mayor parte de los partidos políticos, al menos en España, siguen ahí. Y la banca, si acaso, ha salió reforzada de todo el proceso: la deuda pública siguió creciendo, los ejecutivos cobraron sus sueldos y pluses astronómicos – con pocas excepciones -, los beneficios financieros han vuelto a su normalidad astronómica... La población en general, las clases medias y bajas, sin embargo, no se han recuperado: los salarios de aquellos que tienen están estancados, el paro sigue en cuotas elevadas, y la vida, especialmente de los jóvenes y de los pensionistas, ha sufrido una significativa devaluación, – lo que viene describiéndose como precarización generalizada.

No vas a tener una casa en tu p… vida

[2] Una de las principales declinaciones de la crisis en Esp fue la de la burbuja inmobiliaria, con sus efectos de crisis habitacional, hipotecaria y, poco después, de los desahucios. Como es bien conocido, en Esp, y en otras zonas del mundo, el frenesí financiero condujo a la escalada de precios del suelo y de la vivienda, haciendo que ésta se hiciera inaccesible para los jóvenes y gente con pocos recursos económicos, – “No vas a tener una casa en tu p… vida”, fue otro de los lemas vinculados a los movimientos en torno al 15M. La brutal crisis de desahucios, de la gente que llegada la crisis no puedo hacer frente a las monumentales hipotecas a 30-50 años en que se habían metido fue y sigue siendo un producto de la crisis. La PAH, – Plataforma de Afectados por la Hipoteca -, fue y sigue siendo uno de los movimientos sociales más destacados y potentes del período, dando lugar entre otros muchos logros a la conquista extraordinaria de la alcaldía del Ayuntamiento de Barcelona. Y sin embargo, la gestión de la crisis en este ámbito también beneficio más a la banca y a algunos políticos, – con las operaciones del SAREB, SOCIMIs y ventas a fondos buitres, que a la gente normal. Y como se sabe, los desahucios continúan. Y parece que estamos ya experimentando un nuevo ciclo de burbuja, ahora centrado en los alquileres. Para la mayoría la crisis habitacional no ha terminado.

Como también sabemos, Podemos surge en buena parte sobre lo construido por el 15M: la crítica al PP-PSOE, la crítica a la financiarización y la deudocracia, la crítica a los modos de vida  y subjetividades que se vienen describiendo como neoliberalismo. Esta “apropiación” del p(m)atrimonio del 15M por parte de lo que ahora es Podemos, tampoco ha sido completamente natural, sino que ha sido y sigue siendo un proceso conflictivo entre diferentes modos de verlo, proceso en el que Iglesias y su entorno más o menos extenso han sido hasta el momento los “ganadores”. Con los antecedentes esbozados, el que Iglesias y Montero, híper-líderes de Podemos, tarden tan solo tres o cuatro años desde que empiezan con Podemos en comprarse un casoplón y hacerse un hipotecón con el producto de su trabajo político representando a los criticaban el sistema, no puede sino decepcionar a muchos. Como leo en algún sitio, el mensaje que envían es que no hay alternativa, y que las críticas al sistema, la deudocracia y el modelo inmobiliario, o no eran sinceras, o han pasado a ser pensadas como una ingenuidad. Y lo cierto, sin embargo, es que sí que habrían tenido muchas alternativas habitacionales mucho más adecuadas y respetuosas con sus votantes y partidarios y las ideas que habían venido defendiendo.

Somos el 99%

[3] Otra de las grandes líneas críticas del 15M era la que se definía con el eslogan del “Somos el 99%”, compartido entre otros con el movimiento Occupy en los EU. Este lema pretendía que existía una minoría a nivel global y en Esp, que era la beneficiaria del sistema – los datos de reparto de la riqueza siguen siendo espeluznantes -, mientras que la mayoría, éste 99% simbólico eran abocados a una creciente precarización. Lo del 99% luego se ha ido matizando, por ejemplo, Vicenc Navarro lo hace, y seguramente otros; pero aún así sigue siendo un diagnóstico bastante acertado. Resulta que el núcleo fundador de Podemos – irradiador en días más felices – tomó esta idea y la declinó como la casta, lomque consitituyó uno de sus grandes hits comunicativos y mediáticos en los momentos en que muchos pensábamos que Ps incluso podría llegar a ganar unas elecciones generales. Formaban parte de aquella casta los grandes beneficiarios del sistema de desigualdad, los banqueros, etc. pero también los políticos de los partidos en presunta connivencia con los anteriores, que vivían bien, mejor que nunca, mientras la población a la que pretendidamente representaban lo hacía cada vez peor. Felipe González y la familia Aznar podían ser paradigmas de estos políticos castosos. González en su yate, más doliente para muchos, porque supuestamente había representado a los socialistas obreros. El argumento mediático que sucedió al de la casta fue el de los de abajo y los de arriba. Y aunque el grito de guerra de la casta ya ha dejado de ser utilizado por la dirigencia de Podemos, la jugada (como en ajedrez) de Iglesias y Montero, tan parecida a lo que la mayoría imagina de los políticos de PP-PSOE, no puede dejar de verse por muchos de los que hemos apoyado a Podemos, no ya como una incoherencia discursiva, sino como un glitch catastrófico – por no decir una traición – en la fidelidad a los principios sobre los que se fundó el movimiento-partido. No resulta fácil imaginar a alguien que se jacta de ser parte de los de abajo, como han insistido hasta la saciedad, protagonizando una operación como la del casoplón.

¿Llueve sobre mojado?

Algunos de los argumentos que más se leen estos días, tanto entre los opinadores externos como entre los internos a Podemos, es que Iglesias y Montero han sido incoherentes con lo que decían hace muy pocos años – y que contribuyó a ponerlos en su actual posición. Pero eso me suena un poco a que sólo fuera un problema de incoherencia discursiva; que si no lo hubiera dicho no sería tan grave lo que hacen ahora con esta inversión inmobiliaria. Este argumento plantea más o menos explícitamente, que en realidad, lo de comprarse el casoplón con hipotecón es lo que haría cualquiera que pudiese hacerlo. Pero uno piensa que no es exactamente así. Será más bien lo que haría cualquiera que no creyera lo que se decía antes en el entorno 15M-Podemos, o cualquier que igual lo había creído antes pero que ya no lo cree.

Y la cosa, por último, es que llueve sobre mojado. Podemos, bajo – nunca mejor dicho – el híper-liderazgo personalista y tacticista de Iglesias, con su estilo Juego de Tronos, ha ido alejándose cada vez más de los quizás ingenuos principios y aspiraciones que piensa uno que representaba el 15M. Un clásico del 15M como es Francisco Jurado, por ejemplo, ha publicado estos días una comentario bastante sistemático sobre la cuestión. Y seguramente por eso, este nuevo error de Iglesias – error para los críticos entre los que me cuento, como veis – parece aún más serio.

Por mi parte, las organizaciones sociales de las que me gusta sentirme parte son más abiertas, menos personalistas y menos tacticistas de lo que es actualmente Podemos. En estas organizaciones la sucesión de las personas que tienen las mayores responsabilidades no es un trauma, sino que es algo natural y saludable. Como escribía en tuiter, ahí están los zapatistas, donde el Subcomandante Marcos, un personaje histórico de verdad, lleva ya algunos años en un discreto segundo plano, haciendo así a los zapatistas aún más admirables. Pienso, por tanto, que sería muy saludable que Iglesias se hiciera a un lado. Hay muchos e importantes aprendizajes que hacer de estos años. Y tengo confianza en que también hay bastantes personas que más que capaces de contribuir a que Podemos, o el partido-movimiento que sea, – los Comunes, las Mareas, el próximo nombre que surja… – llegue a ser lo que tantos esperábamos. ¡Lo seguimos necesitando!

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Un comentario en ““No era una crisis, era…” Algunos argumentos sobre el 15M y el chalet de los dirigentes de Ps

  1. Cuando Ps empezó a despuntar, era típico tener una comida con tu familia y hablar en la sobremesa de cómo estaban cambiando las cosas en política, cómo parecía que el modelo bipartidista estaba llegando a su fin. En una ocasión me tocó charlar con un tío, pensionista, telespectador habitual de 13TV y justificador de las corruPPtelas, porque para su estilo de vida eran un mal menor, frente a los radicales rojazos que venían a expropiar casas y repartirlas entre sus acólitos… no importaba razonar argumentos, explicar que existe una gran desigualdad de oportunidades, que el modelo de compra-deuda-hipoteca es una losa para las personas. “¿Sabes qué te digo chaval? El comunismo se cura con una buena hipoteca”.-Sentenciaba mi tío antes de levantarse de la mesa.
    ¿Cuántas personas como yo se disgustaron con sus familias y amigos defendiendo la “nueva política” argumentando que es posible una sociedad más justa, menos desigual y cuyos dirigentes estén a la altura de los ciudadanos y ahora ven como su líder elige para sí el modelo de vida que tanto había criticado a través de soflamas tuiteras?

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