Una introducción a Bitcoin y Blockchain


Imagen: Diagrama explicando cómo funciona una transacción con Bitcoin. J. Pérez de Lama, 2018, con información basada en las fuentes que se citan al final del post, en especial el White Paper de Satoshi Nakamoto (2008). Pinchar en la imagen para verla más grande

José Pérez de Lama

Una introducción a Bitcoin y Blockchain… para niños/as…

Me puse a tratar de entender esto de Bitcoin y Blockchain y hago un resumen por si es de utilidad a personas que no estén familiarizadas con el asunto. Tomando un “desafío” de LaHoraMaker lo había pensado titular “… para niño/as”. Al final, me temo que no salió tan “para niños”. Aunque en realidad pienso que los niños y niñas suelen ser más listos que nosotros los mayores… Bueno, al final no me salió tanto “para niños”… aunque como decía los niños de hoy son muy listos… En realidad, creo que los niños, a partir de una cierta edad, son en efecto creo que son tanto o más listos que los adultos, lo que ocurre es que tienen menos referencias que éstos – saben menos cosas todavía – por lo cual quizás para que entiendan determinados argumentos hay que explicitar más detalles que para los adultos pueden darse por supuesto. La otra cuestión que podría pensarse en relación con lo de los niños, en especial los de hoy en día, es que prefieren cosas más bien breves. Eso desde luego no he sido capaz de hacerlo. En realidad pienso que a los niños les gusta saber las cosas bien, incluso mejor, que a la mayoría de los adultos. ¡Va entonces!

El Bitcoin es una forma de moneda – dinero -, que tiene la particularidad de que en lugar de tener forma de billetes o monedas metálicas tiene forma digital. Bit es la unidad mínima de información digital (1 o 0 en el sistema binario, el más habitual) y coin, moneda en inglés; – el nombre nos sugiere eso, entonces, que es una moneda digital.

Blockchain por su lado es parte de la tecnología que usa Bitcoin para registrar los intercambios de moneda entre sus usuarios. Es más bien un concepto, un concepto tecnológico. Más adelante volvemos sobre éste. Se habla de Blockchain como parte de Bitcoin, pero también como un planteamiento tecnológico en sí mismo.

Otro aspecto de Bitcoin, quizás menos comentado, es que sería algo parecido un banco, de nuevo digital: un lugar en que guardamos nuestro nuestro dinero – en bitcoins, digitalmente, en este caso – y que nos permite hacer pagos y cobros, también en bitcoins.

Estudiando un poco el asunto, es de las cosas más de ciencia ficción que he leído en bastante tiempo. En particular la cuestión de la minería de bitcoins. Lo veremos más adelante. Aquello de que el futuro ya está aquí, pero que aún no ha aterrizado en todas partes…

Ps/ Existen muchos sitios en los que se explica bitcoin muy bien – una relación de enlaces al final de este texto. Lo que este texto de aquí quizás podría aportar sería una explicación un poco más detallada de las cosas que a mí personalmente, que no soy un experto en el campo, no me quedaron claras en estas lecturas.

Datos básicos

Fecha de inicio:
** Concepto, 2008 (White Paper)
** Puesta en funcionamiento plataforma: 2009

Iniciador:
** Satoshi Nakamoto (se cree que es el seudónimo de una persona o grupo del entorno “cypherpunk”)

¿Qué se puede hacer con los bitcoins?:
** Comprarlos y venderlos a cambio de monedas convencionales (dólaresUS, euros…)
** Pagar y cobrar cantidades usando bitcoins de forma ágil a otros usuarios de la red
** Guardar (ahorrar) cantidades en una cuenta
** Minarlos (encontrarlos con procedimientos matemático-computacionales)

¿Qué se necesita para usar Bitcoin?:
** Para un uso básico de Bitcoin, se necesita tener una conexión a Internet y abrir una cuenta (Wallet) en la plataforma, que instala el software necesario.

¿Cuánta gente usa Bitcoin?:
** Se estima que en 2017 había unos 10 millones de usuarios. El volumen de bitcoins en circulación es actualmente de 16.88 millones (24/02/2018).

¿Qué ventajas tiene el uso de Bitcoin?:
** Los pagos son relativamente sencillos y no tienen que pasar por bancos ni uso de tarjetas de crédito. Se pueden hacer transacciones con cualquier parte del mundo. La plataforma ofrece alta seguridad.
** Se trata de una red gestionada por la propia comunidad de usuarios.
** Bitcoin es software libre (está publicado con una licencia MIT, reconocida como libre por la FSF) por lo que es posible acceder a toda la información sobre su funcionamiento y conocerla en detalle.

¿Qué inconvenientes tiene el uso de Bitcoin?:
** Sólo pueden hacerse pagos a otros usuarios de la plataforma.
** El valor del bitcoin desde hace al menos dos años ha sido enormemente inestable.
** El sistema en su conjunto consume enormes cantidades de energía.

¿Cuánto vale un bitcoin?:
** A día de hoy un bitcoin equivale a 10.166,00 USD (Bitstamp 23/02/2018). No obstante como ya se indicó la cotización del bitcoin ha sido muy variable durante los últimos años. Por ejemplo, alcanzó un máximo de 19.187,00 USD/BTC el 16/12/2017.

¿Quién gestiona bitcoin actualmente?:
** Bitcoin es una red P2P, una red distribuida, gestionada por el conjunto de la comunidad; algunos de los principales actores de la red participan en bitcoin.org (equipo fundador y desarrolladores informáticos) y en la Bitcoin Foundation (https://bitcoinfoundation.org/). El propietario inicial del sitio web bitcoin.org fue Satoshi Nakamoto, personaje quizás ficticio, que cedió la titularidad posteriormente a otros miembros de la comunidad. El grupo principal de desarrolladores está actualmente apoyado por el MIT. Puede verse: https://bitcoin.org/en/faq#who-controls-the-bitcoin-network

Índice

1/ Monedas digitales
2/ Autenticación y seguridad: criptomonedas
3/ Sistema de moneda distribuido
4/ El concepto Blockchain
5/ Y ahora más concretamente, ¿cómo funciona una transacción (pago) en Bitcoin?
6/ Algunas consideraciones finales
_ 6.1/ Monedas alternativas
_ 6.2/ Una actividad bancaria no-capitalista
_ 6.3/ Impuestos
_ 6.4/ Burbujas
_ 6.5/ La cuestión de la energía
_ 6.6/ Otras aplicaciones
7/ Notas
8/ Enlaces
9/ Otras referencias / libros

A pesar de que me ha llevado un par de días escribir esto, quizás lo que pueda interesar a la mayoría es ir directamente a la parte de ¿cómo funciona una transacción (pago) en Bitcoin?, que se puede leer acompañada del diagrama al principio del post. Los enlaces al final también son muy interesantes, en algunos de ellos para tener una idea directa del funcionamiento del sistema: mercados en tiempo real, cómo es un bloque, nodos mineros que forman la red y cosas así.

1/ Monedas digitales

¿Qué quiere decir que el Bitcoin es una moneda digital? Pues como avanzaba antes, quiere decir que si por ejemplo Molly es propietaria de un Bitcoin, no es que tenga un papel o una moneda metálica en su bolsillo, sino que existe un registro, un apunte en una base de datos que está en un ordenador – en este caso en muchos ordenadores a la vez – que dice que Molly es propietaria de un Bitcoin, – un registro, una base de datos, que permite que se lo gaste en lo que vea oportuno.

En realidad esto de la moneda digital no es excesivamente nuevo, pues casi todo el dinero que la gente tiene en los bancos también podemos decir que es digital. Cuando pagamos algo con una tarjeta de crédito lo que ocurre es que la empresa de la tarjeta – Visa o la que sea – apunta en la base de datos del banco que el dinero que hemos gastado, que estaba en nuestra cuenta digital, pasa a estar en la cuenta digital de la tienda o el restaurante donde hemos comprado lo que sea. Ocurre algo similar cuando hacemos una transferencia bancaria usando el ordenador, por supuesto. Y aunque sea menos común explicarlo, también es algo parecido a lo que ocurre cuando usamos por ejemplo nuestro Bonobús, la tarjeta para usar el transporte público en Sevilla, – habrá versiones similares en casi todos sitios. De vez en cuando Molly va a una máquina de la empresa de transporte, en la que mete unas monedas o billetes que se convierten en dinero digital que se almacena en la tarjeta (tarjeta monedero la llaman a veces). Ese dinero lo vamos gastando cada vez que nos montamos en el bus y pasamos la tarjeta por el lector, hasta que se vacía y tenemos que volver a cargarla.

En algunos países – Suecia, por ejemplo -, se está hablando incluso de hacer desaparecer el dinero en metálico, y que todo el dinero sea digital. Un poco más sobre esto más abajo.

2/ Autenticación y seguridad: criptomonedas

Cuando tenemos los billetes o las monedas en el bolsillo no hay demasiada duda de que son nuestros y que se los podemos dar al dependiente de una tienda para pagarle el pan o los zapatos que estamos comprando. Pero ¿cómo se asegura que cuando queremos pagar con un dinero digital la cuenta a la que lo queremos cargar – de la que queremos sacar el dinero – es nuestra y no lo vamos a cargar por error o por la razón que sea a otra cuenta? Pues para esto se usan claves – contraseñas – que debe tener sólo el propietario o la propietaria de la cuenta. Tan importantes como las claves son las medidas de seguridad para que estas claves y las operaciones digitales que se llevan a cabo para hacer las transacciones sean seguras; para que no pueda llegar alguien, por ejemplo, y saque el dinero de mi cuenta sin que yo me entere, haciendo algún algún truco con las claves; o para que no “entre” en las bases de datos del banco en que se recoge el dinero que tiene cada cual, y modificando los registros, que al fin y al cabo son digitales, es decir son un unos datos que están almacenados en un ordenador, cambie el dinero que está en una cuenta pasándolo a otras.

El principal método para lograr la seguridad e integridad de las comunicaciones relacionadas con estas transacciones – cuando enviamos una clave por Internet, por ejemplo –, es el uso de la criptografía. La criptografía podría definirse como el uso de lenguajes codificados, difíciles de descifrar, – cuanto más difícil mejor -, para que sólo las personas que conocen las claves para descodificarlos puedan leer los mensajes. Hoy en día la información digital se “encripta” usando fórmulas (algoritmos) matemáticos que la hacen ilegible salvo para aquellos que tiene la clave o las claves para “desencriptarla”. La información viajaría o se almacenaría encriptada, y sólo al abrirla con las correspondientes claves se volvería a hacer legible, tratando de garantizar así la seguridad y, según los casos, también la privacidad, de la información que se transmite o almacena.

Se suele llamar criptomonedas (criptocurrencies en inglés) a las monedas digitales recientes, como es el caso de Bitcoin, que usan potentes conceptos de criptografía para garantizar la seguridad e integridad del sistema.

3/ Sistema de moneda distribuido

Si lo de la moneda digital no es algo tan nuevo ni original… ¿por qué se habla tanto de Bitcoin últimamente? ¿y por qué hay tanta fascinación con Bitcoin en el mundo digital? Diría que es al menos por dos razones principales. La primera tiene que ver con su planteamiento como red distribuida – en lugar de como sistema centralizado que hasta ahora había sido la forma habitual en que se organizaban los sistemas monetarios. La segunda tendría que ver, según lo interpreto yo, con uno de los recursos principales con que se lleva a cabo el sistema distribuida, en concreto el sistema Blockchain, que ha despertado la imaginación de mucha gente por su potencial de aplicación en otros ámbitos digitales.

Sobre la configuración distribuida. En teoría de redes se suele hablar de redes centralizadas, descentralizadas y distribuidas. Redes centralizadas y descentralizadas serían las que cuentan con uno o varios nodos por los que pasan todas las conexiones. En estas redes los nodos centralizados ejercen mucho o todo el poder sobre el conjunto de la red. Distribuidas serían aquellas en las que todos los nodos están conectados entre sí. En Internet se suelen llamar redes P2P (Peer To Peer) a las redes distribuidas.

Ocurre que el sistema bancario es centralizado o descentralizado según lo analicemos. Es centralizado por el papel que tiene los bancos centrales de cada país o región económica (Banco Central Europeo) que en teoría tienen el monopolio de la creación de la moneda (el Euro, en nuestro caso) y atribuciones políticas de regulación del sistema monetario (emitir más o menos moneda, devaluar o revaluar la moneda en relación con otras monedas, entre otras). Es descentralizado – esto es, funciona con múltiples centros -, en cuanto al papel de los bancos respecto de las usuarios normales de dinero. Los bancos también pueden crear moneda a través de los mecanismos de crédito e intermedian la mayoría de las transacciones entre usuarios, además de ser los principales lugares en que la gente guarda sus ahorros. Las corporaciones que gestionan los pagos electrónicos como puedan ser las empresa de tarjeta de crédito o sistemas más recientes como PayPal también participan de los proceso de intermediación de los pagos. En función de esta posición estratégica que ocupa el sistema bancario-financiero en los proceso de circulación monetaria, tienen un gran poder social y económico. A cambio de este poder se supone que ofrecen importantes contraprestaciones a la sociedad en su conjunto, aunque parte de la ciudadanía a veces dude de que el equilibrio entre poder y contraprestaciones sea siempre justo para todos.

Lo que plantea Bitcoin, entonces, es un sistema independiente de los bancos – centrales y “normales”, en el cual, tanto la creación de la moneda como las transacciones se llevan a cabo por parte de la propia red distribuida.

¿Cómo plantea Bitcoin este carácter distribuido? Pues lo plantea al menos en dos niveles que ya he anticipado. El primero es el de la propia creación de la moneda. En lugar de ser creada por un banco central, los bitcoins [1] son creados por los llamados mineros o bitcoin miners. La cuestión es algo “abstrusa” desde el punto de vista conceptual, pero funciona así: Para minar, para encontrar un bitcoin, la minera debe resolver un complejo problema matemático que concluyen con el descubrimiento de un número (hash) que cumple unas ciertas condiciones establecidas por el propio sistema Bitcoin. Esta tarea sólo puede hacerse usando ordenadores potentes, y dadas las condiciones adecuadas – equipos, programas… – el tiempo que lleva hacerlo es relativamente predecible; por lo que el coste de la tarea cual es proporcional al consumo de energía (tiempo) empleado por los ordenadores en el proceso de minería: el valor de un bitcoin es equivalente o al menos proporcional al valor del trabajo (energía) gastado para obtenerlo. Puede verse una cierta analogía con el trabajo normal: por ejemplo, podemos imaginar que tardamos 10 horas en fabricar unos zapatos, que luego podremos vender por un precio que nos compense, proporcional, a las diez horas de trabajo empleadas; – si no fuera así, normalmente no lo haríamos. Satoshi Nakamoto, el diseñador de Bitcoin, compara este trabajo con el de los mineros que han buscado oro a lo largo de la historia; – por eso los llama mineros (miners en inglés) -; el oro que luego se convertía en monedas, y sobre el que se basaba el sistema monetario mundial hasta mediados del siglo 20.

Una vez que un “minero” encuentra un bitcoin lo ponen en circulación, vendiéndolo a gente que quiera comprarlo, por ejemplo, porque quiera hacer parte de sus compras en bitcoins en lugar de usar euros o dólares o renminbis (la moneda china). O a lo mejor, son personas que han hecho algún trabajo para los mineros y están dispuestos a cobrarlo en bitcoins. Así entrarían los bitcoins en circulación una vez hallados.

Algunas cuestiones adicionales sobre la minería de bitcoins. Una cuestión clave en relación con el dinero es su cantidad total. Para que la economía funcione bien no puede haber ni demasiado ni demasiado poco dinero. Por ilustrar el asunto: si llevados al extremo de abundancia pudiéramos imprimirnos en casa los billetes con poco esfuerzo, – habría mucho dinero, – la gente saldría a la calle a comprarse casas, por ejemplo, y los propietarios al ver que tenían muchos compradores y que podían vender las casas con facilidad subirían los precios lo más posible, con el resultado de que haría falta mucho más dinero que antes para comprar la misma casa, o lo que es lo mismo el dinero tendría mucho menos valor. Es lo que se llama inflación, la subida de los precios que hace que el dinero tenga cada vez menos valor. Un dinero que vale cada vez menos supone un problema que perjudica a todos los usuarios del sistema. Por el contrario, si hay demasiado poco dinero la economía tiende a paralizarse, pues la gente no tiene dinero para comprar. El dinero vale más pero no hay actividad económica, con lo cual todos también resultan perjudicados.

Lo que se ve, con estas ilustraciones sin duda simplificadas, es que la cantidad de dinero en circulación en una economía es un asunto que tiene que ver con el equilibrio. Tratando de dar una solución a este problema Nakamoto y el equipo de Bitcoin plantearon varias medidas. La primera es que las operaciones matemáticas para minar los bitcoins se hacen cada vez más difíciles en el tiempo, y las recompensas por encontrar las soluciones se van ajustando cada cierto tiempo; los mineros cada vez reciben menos recompensa por resolver los problemas: actualmente está en torno a 12.5 bitcoins por problema resuelto. Según la entiendo, pero estoy aventurando un poco, la creciente dificultad que se establece, es para que contando con la mejora progresiva de la capacidad de computación, incluso de los planteamientos matemáticos empleados, el ritmo al que se encuentran los nuevos bitcoins sea progresivamente decreciente (actualmente está en una media de unos 10 min de trabajo por bitcoin, empleando grandes equipos de computación, si no lo he entendido mal). [2]

La segunda medida para controlar la cantidad de dinero establecida por Nakamoto y su equipo es que el total de bitcoins una vez se hallen todos los posibles está limitado a 21 millones, algo que según las previsiones sucederá hacia el año 2140. [3] Realmente no me siento capaz de opinar sobre esta medida, me limito por tanto a constatarla.

4/ El concepto Blockchain

La segunda gran innovación de Bitcoin, que trasciende el ámbito de la moneda, – y que está haciendo que mucha gente se ponga a imaginar y empiece a experimentar su aplicación en muchos otros campos -, es el diseño y la aplicación de lo que podemos llamar la tecnología Blockchain.

Blockchain se traduciría el español como cadena de bloques. El concepto tecnológico consiste en la generación de un archivo digital en el que los datos de cada transacción (o grupo de transacciones aproximadamente coincidentes en el tiempo) – en el caso de Bitcoin – se añaden como un bloque a una cadena en la que se recoge lo que podríamos llamar la vida de la moneda. En el bloque aparece significativamente un timestamp – un sello de la fecha-hora en que se produce, la identificación (address) del enviante, la identificación del receptor y los importes de los bitcoins intercambiados. El nuevo bloque aceptado y la cadena a la que se añade se codifica digitalmente, – se encripta con un hash – de tal manera que, especialmente cuando las cadenas van haciéndose más largas, resultan muy difíciles modificar. El archivo blockchain en su conjunto, – a veces llamado ledger (libro de cuentas) –, constituye la base de datos en que se recogen los bitcoins que tienen en sus cuentas, en un momento dado, cada uno de los participantes en la red; así como todos los movimientos, – pagos, cobros -, precedentes. Si no lo he entendido mal, pasado un cierto tiempo los movimientos más antiguos se comprimen, – aunque siguen formando parte del blockchain –, para acotar el tamaño de la base de datos.

El aspecto más relevante y diferenciador de la manera en que Bitcoin emplea Blockchain constituye el aspecto principal de su carácter distribuido. El ledger – la base de datos – no reside en un único ordenador – que sería entonces el nodo central de la red – sino que existe una copia en todos los ordenadores que ejercen como nodos de la red Bitcoin. De esta manera, si alguien modificara, – crackeara -, los registros en una de las bases de datos en un nodo local, existirían miles de copias (literalmente) en el resto de la red que demostrarían que el registro modificado es incorrecto. Este es un sistema parecido al que existe en las plataformas CVS distribuidas, – las plataformas de desarrollo colaborativo de software, Control Version System -, como es el caso, por ejemplo, de Mercurial.

Abundando en el carácter distribuido, el procedimiento por el que se incorporan los registros de las nuevas operaciones es parte del sistema que garantiza la integridad de la base de datos: cuando se produce una nueva transacción ésta llega a todos los nodos de la red Bitcoin que se ponen a realizar las operaciones de computación para generar su codificación/encriptación. El primer nodo que logra hacer la encriptación, envía la información a todos los otros nodos de la red. Estos disponen de un procedimiento sencillo – y automatizado por el propio software – para confirmar que es correcta, y en caso de que lo sea, la incorporan a la base de datos principal. Cuando más del 50% de los nodos de la red confirman que la operación es correcta ésta se considera validada. Según el lenguaje utilizado por el equipo de Bitcoin, se trataría así de una decisión distribuida, tomada por consenso. Considerando que más del 50% de los nodos de la red sean honestos, la integridad del sistema estaría garantizada; en gran medida garantizada por el propio código digital que la hace funcionar, por la arquitectura del sistema, evitándose así posibles errores de un nodo individual, y estableciendo un mecanismo robusto frente a posibles ataques al sistema.

Otros tres aspectos de interés de la máquina Bitcoin/Blockchain que me parecen oportuno destacar son, 1) su carácter público: todas las transacciones son públicamente visibles, 2) el uso de software libre que permite que cualquier -experto- pueda conocer cómo funciona el sistema y que por tanto lo haga transparente – algo especialmente interesante cuando se tiene en cuenta la relativa opacidad de la mayoría de las instituciones financieras, corporativas, gubernamentales, administrativas, etc., y 3) el interesante diseño de incentivos incorporados en el sistema para favorecer su buen funcionamiento. En cuanto a los incentivos, muy sucintamente, puede decirse que los participantes en el sistema tienen mayores incentivos para hacer que el sistema funcione bien que para tratar de hacer trampas o defraudar de alguna manera. Al menos en el actual estado de las tecnologías, debido a la dificultad de crackear los sucesivos procesos de encriptación y la distribución del ledger en toda la red, según dicen los expertos resulta significativamente más rentable minar nuevos bitcoins o participar en los procesos de validación y confirmación de las transacciones que intentar hackearlo en beneficio individual. Así mismo, dado que el valor de los bitcoins depende de la integridad del sistema -, los participantes en el ecosistema participan colectivamente en su reproducción y ampliación, cabría decir, en tanto que bien común del que todos obtienen valor. Estos beneficios incorporados al sistema, – minería de nuevas coins y fees sobre las transmisiones [4] – son por otra parte los que permiten la sostenibilidad del sistema: la gente gasta trabajo, diríamos, en mantenerlo y hacerlo crecer porque este trabajo les da de comer. En este sentido y de momento, la relación entre trabajo empleado y renta recibida (ver enlaces al final) parece ser bastante más directa que en el caso de muchos otros ecosistemas de software libre y P2P… Hasta que la minería sea oligopolizada por los grupos con mayores recursos para hacerla más eficientemente, claro…

5/ Y ahora más concretamente,
¿cómo funciona una transacción (pago) en Bitcoin?

Con esto es con lo que quería empezar, y con lo que empecé yo mismo, pero la introducción me ha llevado un poco más de la esperado… Veamos entonces: Molly quiere hacer una transacción de 1 bitcoin a su colega Satoshi en pago por un servicio recibido. Como condición previa, ambos tiene que estar registrados en la red Bitcoin. Y Molly deberá tener saldo suficiente, como se puede imaginar.

Lo normal, – no se si la única manera -, para operar con Bitcoin, es tener una aplicación llamada Wallet – cartera o monedero – instalada en algún dispositivo electrónico conectado a Internet, como se puede también imaginar.

El Wallet gestiona las claves pública y privada de Molly y le permite consultar el ledger (blockchain) para ver su saldo de bitcoins y datos varios relativo a éste. También le permite hacer pagos, que sería el presente caso. El titular de la cuenta de Bitcoins es una dirección (address), a la que están asociadas las claves. Este address, no incluye necesariamente nombres y datos personales. Una persona podría tener varias. También podría tener un address un dispositivo o una entidad y no sabríamos exactamente de qué se trata… Esta condición de que las cuentas no estén explícitamente asociadas a una persona física o fiscal – sólo existe el address que es el número de la clave pública – es lo que se describe con la expresión de que son cuentas pseudonimizadas o seudonimizadas. [5]

Molly, entonces, hace su “orden de pago”, que debe incluir su propia address (que incorpora su clave pública) y la de Satoshi, el destinatario, que debe habérsela comunicado de alguna manera previa a la orden de pago. Para asegurar que la orden es suya y no de alguien que pudiera conocer su clave pública en un momento del proceso deberá además autenticar la orden con su clave privada. El uso de la clave privada (private key) desde el Wallet del usuario/a funciona como la firma certificada del propietario/a de la cuenta. Una vez completada, la orden es enviado por el Wallet a la red Bitcoin.

A partir de aquí los pasos son los que indicaba Satoshi (Nakamoto, no el de nuestro ejemplo, sino el iniciador de la red) en el White Paper en que se plantearon los principios de funcionamiento de la red (ver enlaces al final):

1) La nueva transacción es emitida (broadcast) a todos los nodos (“nodos mineros”).

2) Cada nodo la agrupa en un bloque con otras transacciones recientemente recibidas.

3) Cada nodo (“minero”) trabaja en encontrar una difícil proof-of-work (prueba de trabajo, validación de las transacciones que se incluyen el bloque) para su nuevo bloque. El proof-of-work incorpora un timestamp, el sello con la fecha y hora de la transacción, que servirá para que no se puedan hacer dos transacciones con el mismo dinero.

4) Cuando un nodo (“minero”) encuentra el proof-of-work, lo envía (broadcasts) a todos los otros nodos.

5) Los otros nodos (“mineros”) aceptan el (nuevo) bloque si todas las transacciones que contiene son válidas y no son bitcoins que han sido ya gastados por el enviante (no hay doble gasto en ninguna de las transacciones).

6) Los nodos (“mineros”) expresan su aceptación creando un nuevo bloque de la cadena, usando el hash (número encriptado que identifica cada bloque sucesivo) del bloque aceptado como hash previo, es decir, continúan creando nuevos bloques que añaden detrás del que acaba de ser aceptado.

Traduciendo lo anterior a un lenguaje más accesible o quizás simplemente contextualizándolo un poco más: después de que 1) la usuaria envíe la orden a la red con la ayuda de su Wallet 2) cada nodo agrupa una serie de órdenes de pago recibidas de toda la red y 3) se pone a buscar un hash que cumpla determinadas condiciones, un número resultado de la aplicación de un proceso criptográfico (SHA-256), que representará todas las transacciones, y cuyo procesado garantiza que las diferentes órdenes de pago son correctas. Este hash que incluye un timestamp, un sello con la fecha y hora en que se hace la transacción, es lo que recibe el nombre de proof-of-work. El timestamp, una vez aceptado por la red, es el que asegura que un usuario, por error o por mala intención, no gaste el mismo dinero dos veces, una de las cuestiones clave a resolver en una red distribuida. En una red centralizada el problema es más sencillo al existir una única base de datos. Por hacerse una idea de la complejidad del proceso los mineros deben probar del orden de quintillones (millones, billones, trillones, cuatrillones…) de números para encontrar el adecuado.

4) El primer nodo minero que encuentra el proof-of-work lo envía a toda la red. 5) Todos los nodos de la red tratan de verificar que el proof-of-work es correcto. El protocolo en cuestión tiene la particularidad de que el hash es difícil de encontrar pero que, sin embargo, resulta casi inmediato de comprobar que es correcto teniendo las herramientas y datos adecuados para hacer la comprobación. (Si alguna vez habéis copiado en sistema operativo en un pen-drive o DVD, y hecho la comprobación habitual para obtener un hash de confirmación, es algo parecido).

6) Los nodos (mineros) hacen la validación, podría decirse que por defecto, – en caso de aceptación -, incorporando a la cadena el nuevo bloque. Lo hacen cuando generan el bloque siguiente, que añaden detrás del último aceptado. Cuando más del 50% de los “nodos mineros” hacen esta operación de validación, las transacciones incluidas en el bloque, entre las que estaría en nuestro caso la de Molly a Satoshi, son formalmente confirmadas. El nivel de encriptación y la velocidad del sistema añadiendo nuevos bloques determinan que las transacciones sean prácticamente imposibles de modificar a posteriori, y que sean irreversibles. Los procesos de confirmación pueden durar entre pocos minutos y pocas horas, – menos de una hora dice la web de Bitcoin -, un plazo mucho más corto que el de las transacciones convencionales por vía bancaria o de tarjetas electrónicas, que por regla general dependen de múltiples ledgers (bases de datos), las correspondientes al sistema electrónico y a cada uno de los bancos implicados.

Una vez que se ha producido la validación y confirmación por consenso, cuando Satoshi (el nuestro) acceda a su Wallet podrá ver el importe de la transacción abonado en su saldo y gastarlo cuando lo vea oportuno.

Bitcoin a través del wiki de la comunidad explica lo que considera las principales ventajas de sus transacciones:

* No necesitan de permisos y se pueden hacer sin considerar fronteras políticas. El software puede ser instalado por cualquiera en cualquier parte del mundo.

* No necesitan de ningún tipo de documento de identidad, haciéndolas apropiadas para los que no tienen banco o para personas u ordenadores preocupados por la privacidad en áreas con infraestructuras financieras poco desarrolladas.

* Son resistentes a la censura. Nadie puede bloquear o congelar ninguna transacción de ningún importe.

* Son irreversibles una vez confirmadas, como el dinero en metálico (cash).

* Rápidas. Las transacciones se envían a la red en segundos y se confirmen en menos de una hora.

* Se hacen on line y están disponibles 24 horas al día durante los 365 días del año.

6/ Algunas consideraciones finales

* Monedas alternativas El dinero que solemos apreciar como algo cuasi-natural y neutral es en realidad una tecnología que puede implementarse de múltiples maneras, dando lugar a diferentes resultados. Las formas de dinero hegemónicas y más visibles – Euros, Dólar-US – son parte fundamental del sostenimiento del actual sistema: por ejemplo, pueden señalarse el monopolio de la creación de dinero, ligado al interés (créditos, crecimiento), que detentan la banca, o en el caso del Euro, la compartición de una misma moneda entre países con economías muy diferentes que impide ajustes relativos que harían posible reequlibrios internacionales en el medio plazo. Puede decirse que los modelos de moneda determinan cierto estado de cosas y ciertas relaciones de poder entre los agentes que participan en la actividad económica. El movimiento de monedas alternativas, complementarias o sociales parte de estas cuestiones proponiendo sistemas monetarios para favorecer otras relaciones económicas y sociales. En este sentido, Bitcoin, en cuanto que moneda alternativa, parece favorecer cosas como la desaparición o la reducción del poder de la banca convencional y de los bancos centrales, lo cual resulta en principio de interés, dado el gran poder de unos y otros, que en los últimos años de crisis no parece que hayan respondido demasiado al interés común.

* Una actividad bancaria no-capitalista Como decía más arriba Bitcoin funciona en gran parte como un banco – llevando a cabo los servicios para los que la mayoría de la gente usa los bancos: guardar el dinero, y hacer y recibirlos pagos (de forma digital). En este sentido, me resulta bastante interesante porque sería un banco no-capitalista: no se dedica a dar créditos a cambio de interés, no se dedica a hacer inversiones con las que pretende multiplicar el dinero que los clientes depositan. Cuando tenemos poca confianza en que las inversiones de nuestros bancos generen beneficios o riqueza social, y tememos que promuevan lo contrario – como por ejemplo desahucios o bosques tropicales arrasados; además de primas pornográficas para sus ejecutivos -, para muchos resultará preferible trabajar con un banco así.

* Impuestos Aunque en toda la documentación de Bitcoin se subraya que cada participante en la red es responsable de sus relaciones con sus respectivas “Haciendas”, resulta evidente, en principio, que los intercambios que se hacen en Bitcoin resultan bastante opacos al control de los estados. Una cuestión de interés que señala Bratton como característica del universos digital: la creciente dificultad de los estados para ver, supervisar, y gravar los flujos, – parte significativa en la que se basa su soberanía -, en los nuevos territorios digitales, – supra, trans, meta o alter-nacionales – como sería el caso de Bitcoin. Esta cuestión sin duda es problemática para los que defendemos que los estados deben cobrar impuestos y así financiar lo público.

* Burbujas Muchos sabréis que Bitcoin está viviendo estos días lo que parece una burbuja. Según escucho (en un podcast de La Hora Maker) la primera compra de algo real hecha con Bitcoin, el 22 de mayo de 2010, fue la compra de dos pizzas, por las que un desarrollador pagó unos 10.000 bitcoins. Hace unas semanas el bitcoin alcanzó una cotización cercana a los 20.000 USD, – cantidad con la que hoy se podrían comprar muuuchas pizzas. Al poco tiempo, sin embargo, cayó a algo más de 6.000 USD, estando actualmente en torno a los 10.000. No cabe duda de que esta inestabilidad, volatilidad creo que es el término técnico, no contribuye a que actualmente pueda ser un medio de pago de confianza, sino que se ha convertido en una especie de juguete para inversores, especuladores e investigadores financieros. Tal como lo veo ahora mismo, sería una temeridad que alguien ahora mismo usase bitcoin para gestionar el funcionamiento de su empresita o de su vida diaria. Aunque, sin duda, se ha convertido en un interesantísimo caso de estudio y experimento para aprender sobre sistemas monetarios, del cual podrían derivarse – y se están derivando – otros más funcionales y de mayor utilidad social en contextos concretos. Los expertos deberán decir y proponer…

* La cuestión de la energía Otra cuestión sobre la que existe un juicio general negativo es la de la energía necesaria para el funcionamiento del sistema. Según se lee en Internet en una fuente que, sin mucha comprobación, parecería razonablemente fiable (digiconomist.net, 2018), el sistema en la actualidad consume anualmente una energía equivalente a la consumida por todo Uzbekistán, y cada transacción supone un consumo medio estimado en torno a 25 kWh, similar al consumo diario de aproximadamente 25 viviendas en Occidente. Si estos datos son más o menos correctos, suponen un coste y un impacto ambiental que sólo se me ocurre calificar de absurdo. Cabe decir que según la estimación de la fuente consultada los beneficios de los mineros son de 8.39 USD (annual mining revenues) por cada 2.56 USD gastados en el proceso (annual global mining costs; no especifica la parte correspondiente a la energía). Serían unos beneficios, de nuevo, si los datos fueran correctos, superiores al 200%, con lo que se comprende que no les preocupe demasiado, de momento, el impacto ambiental. Según el mismo estudio, el volumen total anual estimado de los ingresos de la minería es de 8.387 millones de dólares. A este beneficio habría que añadir el beneficio económico (ahorro) y no económico de los usuarios de la red, pero aún así, para los no participantes resulta evidente que debería haber otra alternativa más sostenible, o, mejor, perfectamente sostenible. Algunos proyectos, quizás muchos, hay ya en esta dirección. Suponiendo que los mineros estén usando fuentes no renovables para alimentar sus ordenadores y granjas, el sistema tal como funciona actualmente se basa en trasladar el coste de sus externalidades al planeta lo que desafortunadamente no resulta nada vanguardista, sino todo lo contrario; más bien decimonónico. Tengo pendiente el estudio del proyecto SolarCoin (solarcoin.org) que según entiendo trata de abordar directamente esta cuestión.

* Otras aplicaciones Lo que más me gusta del asunto es que su éxito, aunque sea relativo, invita a imaginar un sistema parecido, por ejemplo, a nivel local, como planteaba recientemente Juan Moreno Yagüe, @hackbogado, en su campaña para la Secretaría General de Podemos: un sistema monetario y de pagos independiente de los bancos y controlado distribuidamente por sus usuarios/as; – en este caso, la ciudadanía de un cierto territorio. Un sistema así permitiría sustraer parte del poder de la banca sobre la vida social, y acotado a un cierto territorio y adecuadamente gestionado, quizás, podría contribuir a la dinamización de la economía local del territorio en cuestión. Este sistema debería plantear, como condición necesaria el uso de energías renovables, o métodos de validación que supusieran usos sostenibles de los recursos.

Por su parte, el Blockchain como tecnología de certificación, transparencia y rendición de cuentas, está teniendo incluso mayor proyección que el propio Bitcoin, y las aplicaciones que se están diseñando y experimentando, abarcan múltiples campos – de la rendición de cuentas de las instituciones públicas al seguimiento de los procesos de fabricación distribuida, a la producción distribuida de energía, pero esto ya es otro cantar, y habrá que dedicarle tiempo para seguir estudiándolo… Vale.

#notas

[1] En cuanto al uso de mayúsculas y minúsculas en Bitcoin/bitcoin y Blockchain/blockchain sigo la recomendación de la comunidad: Bitcoin, la red o sistema con mayúscula y bitcoin, la moneda, como en x bitcoins, en minúscula. Algo parecido con Blockchain, en mayúscula cuando se refiere al sistema, y blockchain, en minúscula, cuando se refiere a la cadena de bloques en alguna implementación.

[2] Para profundizar un poco sobre esta cuestión puede verse el siguiente enlace que me envía Vicente Algarín: https://paradojadekaldor.com/2018/02/14/la-antigravedad-del-bitcoin-i-planteamiento-inicial/ que dice lo siguiente: “Su oferta máxima está limitada a 21 millones de bitcoins y su ritmo de crecimiento lo regula un algoritmo diseñado por su creador en 2009. Esto implica que sus poseedores no tienen que sufrir las posibles pérdidas de valor o rentabilidad inevitables con dinero normal como resultado de los aumentos o disminuciones de su cantidad que lleva a cabo el banco central para cumplir –suponemos– sus objetivos de política económica.”

[3] La economía canónica cuenta con algunas fórmulas para establecer la cantidad de dinero que debe haber en la economía para su buen funcionamiento que considera una estimación del número medio de transacciones, el ahorro y alguna otra variable, y que sería con la que intentan trabajar los bancos centrales.

[4] Los mineros pueden obtener comisiones (fees) de la validación de las transacciones, aunque de momento éstas no son obligatorias. En esta breve estudio no he conseguido aclarar cómo se están gestionando actualmente. Por un lado, según el diseño del sistema los fees serán lo que lo hará sostenible en el medio y largo plazo. Por otro, también se menciona que los mineros a la hora de agrupar las transacciones tienen mayores incentivos en elegir aquellas que incluyen fees, dando menor prioridad a las que no los incluyen. En algún lugar he leído que el coste de las transacciones se sitúa en torno al 2%, por ejemplo en el caso de los envío de dinero de los migrantes, mientras que las comisiones convencionales son del orden del 7%.

[5] Leo que siendo las cadenas de bloques públicas cabe la posibilidad de tener un cierto grado de identificación de los usuarios analizando su historial de transacciones, triangulando y cosas así, aunque desde luego resultará complejo y en cierto sentido sólo aproximado.

#enlaces

Satoshi Nakamoto, 2008, Bitcoin: A Peer-to-Peer Electronic Cash Systema (White Paper):
https://bitcoin.org/bitcoin.pdf

Bitcoin.org: página principal de Bitcoin
https://bitcoin.org/

Vocabulario de Bitcoin:
https://bitcoin.org/en/vocabulary

bitcoin wiki: Recopilatorio de información sobre Bitcoin mantenido por la comunidad:
https://en.bitcoin.it

Bitcoin Core: software (libre) sobre sobre el que funciona Bitcoin:
https://bitcoin.org/en/bitcoin-core/

Bitcoin Core, software, equipo, página web:
https://bitcoincore.org/en/team/ | https://github.com/bitcoin/bitcoin/graphs/contributors

Blockchain.info: visualización en tiempo real actualización Bitcoin-blockchain, evolución precio del bitcoin, datos sobre transacciones…
http://blockchain.info/

Cotización del bitcoin en tiempo real:
https://blockchain.info/markets

Ejemplo de descripción de bloque:
https://blockchain.info/block/0000000000000000005811c062e6e9a53c9a14756e0887b461f97abb436c25d2

Ejemplo de mercado “tipo bolsa” de compraventa de bitcoins en tiempo real:
https://www.bitcoin.de/es

“Nodos mineros” de la red Bitcoin:
https://bitnodes.earn.com/

jmmco, 2017, How many people touched Bitcoin up to 2017 and what is the current adoption pace?,
https://steemit.com/bitcoin/@jimmco/how-many-people-touched-bitcoin-up-to-2017-and-what-is-current-adoption

Bitcoin Foundation. Entidad que se preocupa de la coordinación de los miembros de la comunidad Bitcoin
https://bitcoinfoundation.org/

Khan Academy, serie de vídeos exlplicando el funcinamiento de Bitcoin (explica muy bien, por ejemplo, la parte de claves pública y privada (private and public keys), que es la que he visto, y seguramente muchos otros aspectos):
https://www.khanacademy.org/economics-finance-domain/core-finance/money-and-banking/bitcoin/v/bitcoin-what-is-it

La Hora Maker, podcast de introducción a Bitcoin, con César García y Óscar Delgado:
http://lahoramaker.com/2017/08/03/lhm-101-hablamos-de-blockchain-y-criptomonedas-con-oscar-delgado/

Consumo de energía del ecosistema Bitcoin:
https://digiconomist.net/bitcoin-energy-consumption

Rob Price, 2017, Someone in 2010 bought 2 pizzas with 10,000 bitcoins — which today would be worth $100 million, en: http://uk.businessinsider.com/bitcoin-pizza-10000-100-million-2017-11
Todos los enlaces arriba mencionado accedidos 24/02/2018

#otras referencias_libros

* Bitcoin y Blockchain

Dan Tapscott & Alex Tapscott, 2016, Blockchain Revolution. How the Technology behind Bitcoin is Changing Money, Business and the World, Penguin Random House

* Moneda y monedas alternativas

Susana Belmonte, 2011, Nada está perdido. Un sistema monetario y financiero alternativo sano, Icaria, Barcelona

Gwendolyn Hallsmith, Bernard Lietaer, 2011, Creating Wealth. Growing Local Economies with Local Currencies, New Society Publishers, Gabriola Island

Vicenc Navarro & Juan Torres López, Los amos del mundo. Las armas del terrorismo financiero, Espasa, Barcelona

Ann Pettifor, 2017, The Production of Money. How to Break the Power of Banks, Verso, Londres-Nueva York

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Un comentario en “Una introducción a Bitcoin y Blockchain

  1. Tras hacer las lecturas para el post en que trataba de saber cómo funcionaba Bitcoin y que cosas nuevas aportaba, he leído algunas críticas bastantes duras. Una de Ann Pettifor en The Production of Money (2017: 113-115) en la que cuestiona la idea que califica de “austríaca” de la cantidad limitada de dinero que funciona fundamentalmente como una mercancía (commodity) en lugar de como una tecnología para gestionar la economía (modelo keynesiano), y esta publicada en The Baffler, de Doug Henwood, que lo califica como “un juguete para los que tienen mucho dinero para especular”, en la que además de buenos argumentos hay algunos datos interesantes; aquí: http://ctxt.es/es/20180314/Politica/18343/bitcoin-criptomonedas-sistemas-monetarios-Doug-Henwood.htm _ No obstante, como decía en el post, aún considero que hay bastantes cosas que se pueden aprender de Bitcoin y bastantes cosas interesantes que podrían aportar las “criptomonedas”. Saludos

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