Charla que di en el acto de graduación 2015 del Colegio de Alemán de Sevilla

Hace unas semanas me invitaron a pronunciar unas palabras en mi antiguo colegio, el Colegio Alemán de Sevilla, y la verdad es que me hizo una enorme ilusión. Muchas gracias por la invitación, fue emocionante volver, aunque fuera en la memoria, a aquellos años felices. Os dejo aquí, ligeramente editadas las palabras que dije. Me divirtió particularmente que la directora me presentara como Herr Doktor

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Imagen: Aventuras del barón de Münchausen, recuerdos del Colegio Alemán. Grabado de Gustav Doré

Intervención Colegio Alemán / 3 de mayo de 2015

José Pérez de Lama, antiguo alumno

Guten Abend

Ich bin ser glücklich heute hier zu sein.

Muchas gracias por la invitación: a la directora del colegio, al cónsul de Alemania, y a todos los que estáis aquí. A la profesora Marta Barrera, que fue estudiante conmigo, una de las estudiantes más preferidas, de quien recibí la invitación.

Me hace ilusión estar hoy aquí, como decía, porque yo también estudié en el Colegio Alemán de Sevilla. Estaba calculando estos días, y probablemente hace la friolera de 50 años que empecé, con 3 años, en el Kindergarten de Tante Barbarita y Tante Úrsula, – que estaba en una casita en la esquina de la calle Montevideo con la Avda de la Borbolla, en el barrio del Porvenir.

Después el colegio estuvo algunos años en la calle Brasil, en la misma que vivo actualmente – vivo en esta calle ahora, en gran parte, por el buen recuerdo de aquellos años. De la calle Brasil me acuerdo de los ensayos para la primera comunión en que tenía que ir de la mano de Andrea K, la hija del director del colegio entonces, Herr Kreiner, – Andrea era la más guapa de la clase, y el principal recuerdo que tengo es que era rubia, que teníamos que ir de la mano y que me sudaba “la manita”.

Algo más adelante nos trasladamos a varias casas de la calle Montevideo. Aquello, que hoy puede sonar algo peculiar, era como una pequeña Arcadia, por lo menos en mi recuerdo. Aunque aquél paraíso perdido para mí, seguramente fuera el de la infancia, – pero estoy seguro que el colegio contribuyó mucho a que hoy piense así de aquellos años.

Jugábamos apasionadamente al fútbol en los recreos, – en el pequeño patio de la casa en que estuviéramos -, los sábados dábamos clase de judo en un garaje acondicionado con un tatami; – con Don Miguel Real, a quien recuerdo como un personaje de novela; – “¡morote, wazari, ipón!”. Me acuerdo de los teatros, la música, los trabajos manuales… ¡Era fantástico! Y eso que siempre me echaban del coro por cantar mal…

Por supuesto me acuerdo con cariño de todas las profesoras y todos los profesores que tuve, y de todos los niños y niñas de la clase; algunos de ellos todavía siguen siendo buenos amigos – algunos son personalidades conocidas en Sevilla. – Tengo que decir que yo siempre era el mejor de la clase, – en los estudios. De mayor ya destaqué un poco menos…

Entonces el Colegio Alemán solo impartía clases hasta los catorce años, pero la estupenda formación que recibíamos, hacía que luego en los institutos o colegios a los que íbamos, los niños del Colegio Alemán, soliéramos destacar como estudiantes, o por lo menos no tuviéramos demasiadas dificultades en los estudios.

Para los que ahora termináis el colegio y vais a empezar a estudiar en la universidad os deseo que encontréis una vocación que os llene, porque poder estudiar y llegar a ser un experto en algo que nos gusta es un gran paso para tener una buena vida.

Como sabéis, actualmente no nos encontramos en los mejores tiempo en España y en la mayor parte del mundo. Que podamos superarlos pronto y lograr recuperar una sociedad en la que todos tengamos un sitio y podamos tener una buena vida, dependerá del trabajo de todos, y en gran parte, del vuestro. O sea que es muy importante que estudiéis y os hagáis buenos profesionales, científicos, profesores… y también ciudadanos. Lo que nuestro país llegue a ser dentro de 15 ó 20 años dependerá mucho de lo que haga vuestra generación. Yo siempre he creído en los jóvenes y estoy seguro de que lo haréis muy bien. Pero como para todas las cosas buenas en la vida hará falta esfuerzo y dedicación.

Esto no quiere decir que debáis estar todo el día estudiando. También es importante tener amigos, formar parte de las comunidades en que vivimos, hacer deporte… pasarlo bien. Hay tiempo para todo, y más cuando se tiene vuestra edad. Aunque yo no sea un maestro en este arte, sí que creo que la vida es también un arte, como se dice en inglés creo que la vida es art & craft – esta idea se la debo a mi padre. Y eso es lo que tenemos que ir aprendiendo cada cual, a ir encontrando la mejor composición entre el esfuerzo y la dedicación… y las “otras cosas” de la vida.

Doy la enhorabuena, entonces, a todos y todas los que esta hermosa noche de verano recibís vuestros diplomas. También a los profesores y profesoras, a la directora y a los administradores del colegio, y a los padres y madres, que sin duda tenéis una gran parte de “la culpa” de que ahora estemos todos aquí.

Viel Glück für Alle, und Vielen Dank!

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