El rector de Zembla no lo tiene fácil. Servir al césar y a la mujer del césar…

Pequeño texto “literario” sobre una universidad imaginaria hacia el año 2027… Cualquier parecido con la realidad será tan solo el que el lector(a) decida aportar por su propia cuenta y riesgo. Empecé con algo de guasa y luego tomó vida propia… con lo que algunas cosas quizás hayan quedado algo paródicas… Las referencias algo extrañas a temas kafkianos se aclaran al final…

the-castle
Imagen de la portada de la edición antigua de Penguin, de El Castillo, de Kafka – no he podido encontrar el autor.

José Pérez de Lama, miembro del Motley Crew

Estamos hablando del #Rector de la universidad de #ZembladelSur, claro, – la bella, antigua y célebre ciudad del sur de Europa, con su universidad de más de 500 años de historia. Y ya se que mezclo dos cosas, lo de que la mujer del césar tiene que parecer…, y lo de si es posible servir a la vez al césar y a los dioses, – pero estas dislexias conceptuales me parecen más divertidas que los proverbios clásicos. Siempre me gustó más el dadaísmo…

Divertimento kafkiano

Zembla sale también en una novela de Nabokov, protagonizada por un par de profesores maduros, refugiados del mundo en la universidad. Uno de ellos había sido un joven soñador, premio de investigación de su propia universidad en su primera o segunda juventud, pionero en diversos campos, que tras recorrer el mundo – intentando conocerlo y aprender, a la vez que disfrutar de él – vuelve a su alma mater, pensando que volvía a casa, soñando con emular a los intelectuales a los que admira: libres, críticos, literarios, eruditos a la vez que implicados en su propio tiempo… Kafka, Deleuze, Guattari, Foucault, Davis, Sassen, Harvey, Negri, Bifo, Vonnegut, Pynchon, el propio Nabokov, Stallman, Tesla, Marx, Engels… por mencionar sólo a algunos de ellos… Se encuentra, sin embargo, que la universidad es otra cosa. Lo que más le llama la atención, y más lo abruma, es la burocracia; no sólo la burocracia física, corporal (y digital, porque la historia sucede a principios del siglo 21) – sino la máquina burocrática de la que uno entra necesariamente a formar parte. En primera instancia opta por una posición marginal; piensa que quedarse más o menos discretamente al margen le permitirá ser libre para perseguir su propia visión de una buena vida dedicada al estudio y la creación. Intenta actuar con la astucia del mono en el Informe para una academia. Pero no, progresivamente va dándose cuenta de que si no se integra en el dispositivo será expulsado. El dispositivo es insidioso. El mono no puede evitar la melancolía tras su larga vida de disimulo y estrategia.

Se discute sobre la posibilidad o la utilidad, pero uno ya está en el interior de la máquina, uno es parte de ella, uno ha puesto ya su dedo dentro de ella, o su ojo, o su ano, o su hígado (la versión moderna del “Estamos en el mismo barco…”) Deleuze y Guattari, 1972, p. 106

La máquina se hace cada vez más insidiosa, y muy pronto los amigos y compañeros van deviniendo en sus propios agentes: el fogonero del barco de Kafka, los abogados del proceso, el juez del castillo, los padres y la hermana de Gregor Samsa… Casi antes que nada es una máquina de producción de sujetos. Y los compañeros más nuevos ni siquiera saben ya que se había podido ser de otra manera, aún en tiempos relativamente recientes. Los que avanzan en la jerarquía de la máquina son sus más eficientes servidores; virtuosos y sabios algunos, cuando esa capacidad de adaptación les permite ser razonablemente felices. Algunos son incluso capaces de encontrar satisfacción específica en este devenir burocrático – deseo burocrático, lo llama Guattari, creo, en algún lugar. En ciertos casos, diría uno que, quizás, patológicos, encontramos individuos que se convierten en crueles componentes de las máquinas, como el oficial de la colonia penitenciaria, que parece complacerse en el descuartizamiento de los presos. Pero los cuerpos rebeldes de otros no les permiten tanta virtud, – devenir parte de la máquina se desvela en ellos como una imposibilidad material – no pueden adaptarse; se sienten literalmente enfermos; – a pesar de que con su mejor fe han llegado a intentarlo, o por lo menos se lo han planteado. Y se van convirtiendo en Ungeziefer. La máquina los irá aniquilando, si no como individuos, sin duda como especie.

the-trial-map-croped_small
Cartografía de los lugares de El Proceso (1914-15), Kafka, by Christofides Athanasios. Fuente: https://christofidesathanasios.wordpress.com/2012/03/27/97/

El profesor, – ya en el último acto de la comedia, como diría Erasmo -, no tiene más remedio que rebelarse contra la máquina. Se siente una persona pacífica, empática y amante de la concordia; pero el sacerdote supremo en el Ministerio de Zembla del Norte decidió hace unos años que “hasta aquí habíamos llegado”, y que había que terminar de meter en cintura al pueblo de los ratones – universitarios. Un motley crew de monos, escarabajos, ratones y fogoneros varios intenta resistir. Rebelarse aunque sea con muy pocas esperanzas; aunque sea por el “derecho” a seguir siendo un engranaje de último orden de la máquina. Secretamente, o no tanto, algunos miembros del motley crew, no sólo quieren permanecer haciendo sus modestas funciones para la máquina, sino ¡oh, sacrilegio!, cuestionar la máquina misma, sus objetivos y principales procesos de funcionamiento; las mismas subjetividades y discursos que la constituyen íntimamente, la misma máquina deseante, – que dirían aquellos buenos amigos -, que sostiene todo el ensamblaje…
Porque como dicen estos amigos, una cosa son las razones visibles y oficiales, y otra los deseos íntimos, que constituyen el verdadero inconsciente de la máquina. Cuando Deleuze reflexiona sobre la máquina deseante del capitalismo, más allá de las buenas razones más o menos burguesas del progreso, la eficiencia, la productividad, etc., se pregunta por el deseo de la acumulación por la acumulación misma, el deseo de la explotación por la explotación misma, de la represión por la represión misma…

El profesor y sus compañeros, gente en general discreta, educada y pacífica, reciben insultos y son objeto de celadas de baja estofa por parte del gran rector – persona normalmente amiga, afable y culta por otra parte – y sobre todo de su corte de maquinistas y sicofantes. El gran Sindicato Amarillo se levanta de su ataúd de vampiro y se enfrenta imponente a los ratones… La máquina tiene que seguir adelante o todos-todos-todos perderemos nuestra… más o menos acomodada posición – algunos tendrán que caer en el camino, y el motley crew… en fin, todos hemos sabido siempre que hace falta un lumpenproletariado (o quizás hoy un lumpendoctorado) para que el sistema tenga válvulas de autoregulación… Los oficiales han demostrado su virtud para llegar a estar al frente de la máquina. Los discursos de la educación pública y popular, la democracia, los derechos laborales están bien, pero hay que saber que existen límites – y que una cosa son los derechos desiderativos o aspiracionales (la vivienda, el trabajo, la vida digna…) y otra los derechos que realmente podemos tener… Esta máquina forma parte de otra máquina que forma parte de otra máquina que forma parte de otra máquina mayor… y no podemos hacer mucho, salvo gestionar juiciosamente los medios de que disponemos, de la manera más razonable posible…

En fin, que la universidad de Zembla del Sur en estos aspectos, aún siendo un caso literario, no se diferencia mucho de otras universidades reales… Y su rector, tiene que ser capaz de servir a dios y al césar (los investigadores de calidad y el lumpendoctorado, los trabajadores universitarios y los diferentes gobiernos, los intereses más o menos corporativos y la sociedad…) y además, como la mujer del césar, conviene que parezca que es virtuoso – y para eso están los medios de comunicación y los fontaneros (spin doctors en inglés, que queda un poco más cool). Eso, si los ratones, monos y escarabajos no lo estropean… Aunque no parece que vayan a poder hacerlo. Tampoco parece que el rector de Zembla del Sur pueda dar para un personaje de Kafka o Nabokov; – aunque si, a lo mejor, para uno de Douglas Adams (¡jajaja!) o de Tom Wolfe. O, ¿quién sabe?, quizás podría acabar dando para uno de Unamuno… ¿Como el presidente Obama?

#notas

Ungeziefer es el nombre original en alemán que da Kafka al bicho en que se convierte Gregor Samsa en La metamorfosis; en castellano se ha venido traduciendo como escarabajo. Motley crew es una expresión usada para describir a las tripulaciones mezcladas de negros, blancos, mulatos, asiáticos, indios… de los barcos piratas en el siglo XVI-XVII. Motley, literalmente, es el gorro multicolor de los bufones; – he estado dudando si ponerle un artículo masculino o femenino al usarlo en castellano… La expresión la tomo del gran Peter Linebaugh (con Marcus Redikker, 2000), en The Many-Headed Hydra. Zembla, es un país imaginario que aparece como un lugar central de la novela universitaria Pale Fire, de Vladimir Nabokov (1962). Mientras que Nabokov la situaba en el lejano norte, yo me tomo la libertad de trasladarla al sur de Europa. El lumpen-doctorado creo que es una palabra inventada por mi, inspirada por supuesto en Marx, y en David Harvey: un ejército de reserva de doctores al que se mantiene entre el desempleo y la más absoluta precariedad, entre otras cuestiones, para servir de instrumento para el control de los trabajadores universitarios. Otras referencias a Kafka, creo que menos conocidas, corresponden a los relatos breves Informe para una academia (1917) [ver pdf], Josefina, la cantante o El pueblo de los ratones (1924) y La colonia penitenciaria (1914).

La cita y otras referencias a Gilles Deleuze y Félix Guattari, lo son a un texto de 1972 titulado Balance Sheet for “Desiring Machines”, reproducido en F. Guattari, 2009, Chaosophy, Texts and Interviews 1972-1977, Semiotext(e), Los Ángeles, pp. 90-115.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s